Por Héctor Bencomo:
A Fernando Valenzuela no le alcanzaron sus números en las Ligas Mayores para entrar al Salón de la Fama de Cooperstown... pero hay cosas muy importantes que lo colocan entre los personajes más icónicos del beisbol.
El próximo 7 de diciembre el mexicano podría hacer historia si recibe
los votos necesarios del Comité de las Eras.
Algunos datos que debes saber.
En 1981 Fernando culminó con su histórica distinción como el primero —y
hasta hoy el único— lanzador en ganar el premio al Novato del Año y el Cy Young
en la misma campaña. También finalizó quinto en la votación al Jugador Más
Valioso de la Liga Nacional y obtuvo un Bat de Plata.
COMPARADO CON OTROS INMORTALES
Entre 1981 y 1986, ningún abridor lanzó más innings que los mil 537 de
Valenzuela. Sólo un lanzador tuvo más juegos completos que sus 84: Jack Morris
(89). Y precisamente Morris representa una comparación interesante como
contemporáneo, siendo él un miembro del Salón de la Fama y Valenzuela uno de
los candidatos en la boleta de este año.
Morris fue exaltado al Salón de la Fama en 2018 por el Comité de la Era
Moderna del Beisbol. Al comparar sus cifras —y las de otro miembro del Salón,
Catfish Hunter— con las de Valenzuela, las similitudes son notables:
Jack Morris (Salón de la Fama): 18 temporadas, 3,824 IP, 3.90 ERA, 105 ERA+, 3.94 FIP, 43.5 bWAR (2.7 bWAR por cada 162 juegos), 32.5 WAR-7 (suma del WAR de sus siete mejores campañas), 5 veces All-Star, JMV de la Serie Mundial (1991)
Fernando Valenzuela: 17 temporadas, 2,930 IP, 3.54 ERA, 104 ERA+, 3.61 FIP, 41.4 bWAR (3.2 bWAR por 162 juegos), 33.5 WAR-7, 6 veces All-Star, Cy Young/Liga Nacional Novato del Año (1981)
Catfish Hunter (Salón de la Fama)
15 temporadas, 3,449.1 IP, 3.26 ERA, 104 ERA+, 3.66 FIP, 40.9 bWAR (2.8
bWAR por 162), 34.9 WAR-7, 8 veces All-Star, Cy Young en la Liga Americana
(1974).
Más allá de estas comparaciones favorables, el currículum de Valenzuela
incluye logros únicos.
Es el último lanzador en registrar al menos 20 juegos completos en una
temporada (20 en 1986). También fue un auténtico guerrero en la lomita, con 255
aperturas consecutivas antes de ir a la lista de lesionados por primera vez en
1988.
SU ESTILO E IMPACTO
Valenzuela brilló en el montículo. Pero su impacto y legado van mucho
más allá del terreno. Representó las esperanzas de toda una nación al debutar
en 1980, y cautivó a una ciudad y al mundo con su espectacular campaña de 1981.
Fue el hombre ideal para su momento. Y lo que logró, más allá de las
estadísticas, también lo hace merecedor de ser considerado para el Salón de la
Fama.
“Lo que hizo la Fernandomanía por los Dodgers fue crear generación tras
generación de aficionados mexicoamericanos”, dijo en 2021 John Thorn,
historiador oficial de MLB. “La comunidad mexicoamericana siempre ha sido
grande en Los Ángeles, pero no estaba identificada con los Dodgers cuando
llegaron desde Brooklyn.
“No es exagerado decir que, para las comunidades mexicoamericanas,
Valenzuela fue un héroe al nivel de Hank Greenberg para la comunidad judía.
Hizo que todos se sintieran grandes y bienvenidos. Iban al estadio a verlo”.
La Fernandomanía fue un momento singular en la historia del béisbol que
aún resuena entre los fanáticos, especialmente aquellos de origen mexicano que
vivieron el fenómeno y han transmitido su recuerdo a nuevas generaciones.
Actualmente no hay jugadores nacidos en México en el Salón de la Fama
del Béisbol. Una elección póstuma de Valenzuela a Cooperstown representaría el
máximo reconocimiento a sus contribuciones al deporte y su impacto global.
Valenzuela jugó con los Dodgers hasta la temporada de 1990, y luego
vistió los uniformes de los Angelinos, Orioles, Filis, Padres y Cardenales
entre 1991 y 1997.
Pero antes de despedirse de los Dodgers, protagonizó un momento más de
grandeza con el equipo con el que forjó tantos recuerdos inolvidables.
El 29 de junio de 1990, el veterano zurdo, entonces con lentes, lanzó un
juego sin hit ni carrera ante San Luis en el Dodger Stadium.
Si algún día Valenzuela es exaltado al Salón de la Fama, quizás alguien
en Cooperstown escuche la sugerencia que hizo el legendario narrador Vin Scully
tras el último out de ese juego sin hit.
“Si tienen un sombrero,” dijo Scully, “láncenlo al cielo”.




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