domingo, 16 de noviembre de 2025

¡FERNANDOMANÍA...!

 



Por Héctor Bencomo: 


A Fernando Valenzuela no le alcanzaron sus números en las Ligas Mayores para entrar al Salón de la Fama de Cooperstown... pero hay cosas muy importantes que lo colocan entre los personajes más icónicos del beisbol. 

 

El próximo 7 de diciembre el mexicano podría hacer historia si recibe los votos necesarios del Comité de las Eras.

 

Algunos datos que debes saber.

 

En 1981 Fernando culminó con su histórica distinción como el primero —y hasta hoy el único— lanzador en ganar el premio al Novato del Año y el Cy Young en la misma campaña. También finalizó quinto en la votación al Jugador Más Valioso de la Liga Nacional y obtuvo un Bat de Plata.

 

COMPARADO CON OTROS INMORTALES

 

Entre 1981 y 1986, ningún abridor lanzó más innings que los mil 537 de Valenzuela. Sólo un lanzador tuvo más juegos completos que sus 84: Jack Morris (89). Y precisamente Morris representa una comparación interesante como contemporáneo, siendo él un miembro del Salón de la Fama y Valenzuela uno de los candidatos en la boleta de este año.

 

Morris fue exaltado al Salón de la Fama en 2018 por el Comité de la Era Moderna del Beisbol. Al comparar sus cifras —y las de otro miembro del Salón, Catfish Hunter— con las de Valenzuela, las similitudes son notables:

 

Jack Morris (Salón de la Fama): 18 temporadas, 3,824 IP, 3.90 ERA, 105 ERA+, 3.94 FIP, 43.5 bWAR (2.7 bWAR por cada 162 juegos), 32.5 WAR-7 (suma del WAR de sus siete mejores campañas), 5 veces All-Star, JMV de la Serie Mundial (1991)

 


Fernando Valenzuela: 17 temporadas, 2,930 IP, 3.54 ERA, 104 ERA+, 3.61 FIP, 41.4 bWAR (3.2 bWAR por 162 juegos), 33.5 WAR-7, 6 veces All-Star, Cy Young/Liga Nacional Novato del Año (1981)

 

Catfish Hunter (Salón de la Fama)

15 temporadas, 3,449.1 IP, 3.26 ERA, 104 ERA+, 3.66 FIP, 40.9 bWAR (2.8 bWAR por 162), 34.9 WAR-7, 8 veces All-Star, Cy Young en la Liga Americana (1974).

 

Más allá de estas comparaciones favorables, el currículum de Valenzuela incluye logros únicos.

 

Es el último lanzador en registrar al menos 20 juegos completos en una temporada (20 en 1986). También fue un auténtico guerrero en la lomita, con 255 aperturas consecutivas antes de ir a la lista de lesionados por primera vez en 1988.

 


SU ESTILO E IMPACTO 

Valenzuela brilló en el montículo. Pero su impacto y legado van mucho más allá del terreno. Representó las esperanzas de toda una nación al debutar en 1980, y cautivó a una ciudad y al mundo con su espectacular campaña de 1981.

 

Fue el hombre ideal para su momento. Y lo que logró, más allá de las estadísticas, también lo hace merecedor de ser considerado para el Salón de la Fama.

 

“Lo que hizo la Fernandomanía por los Dodgers fue crear generación tras generación de aficionados mexicoamericanos”, dijo en 2021 John Thorn, historiador oficial de MLB. “La comunidad mexicoamericana siempre ha sido grande en Los Ángeles, pero no estaba identificada con los Dodgers cuando llegaron desde Brooklyn.

 

“No es exagerado decir que, para las comunidades mexicoamericanas, Valenzuela fue un héroe al nivel de Hank Greenberg para la comunidad judía. Hizo que todos se sintieran grandes y bienvenidos. Iban al estadio a verlo”.

 


La Fernandomanía fue un momento singular en la historia del béisbol que aún resuena entre los fanáticos, especialmente aquellos de origen mexicano que vivieron el fenómeno y han transmitido su recuerdo a nuevas generaciones.

 

Actualmente no hay jugadores nacidos en México en el Salón de la Fama del Béisbol. Una elección póstuma de Valenzuela a Cooperstown representaría el máximo reconocimiento a sus contribuciones al deporte y su impacto global.

 

Valenzuela jugó con los Dodgers hasta la temporada de 1990, y luego vistió los uniformes de los Angelinos, Orioles, Filis, Padres y Cardenales entre 1991 y 1997.

 

Pero antes de despedirse de los Dodgers, protagonizó un momento más de grandeza con el equipo con el que forjó tantos recuerdos inolvidables.

 

El 29 de junio de 1990, el veterano zurdo, entonces con lentes, lanzó un juego sin hit ni carrera ante San Luis en el Dodger Stadium.

 

Si algún día Valenzuela es exaltado al Salón de la Fama, quizás alguien en Cooperstown escuche la sugerencia que hizo el legendario narrador Vin Scully tras el último out de ese juego sin hit.

 

“Si tienen un sombrero,” dijo Scully, “láncenlo al cielo”.



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