viernes, 19 de enero de 2018

EL DIAMANTE BLANCO





·       El famoso “Diamante Blanco” recibe el primer home run durante su vida deportiva.

·       Julio Molina Torraz “El Diamante Blanco”, uno de los primeros cinco Inmortales del Salón de la Fama que fueron elegidos en 1939 mediante una consulta masiva que realizó Alejandro Aguilar Reyes “Fray Nano” en su diario deportivo.

Por Carlos Castillo Barrio.

Hay sucesos en la vida de un hombre que nada puede borrar en el transcurso de ella por larga que esta sea y la fecha del once de febrero de 1917 quedará de tal manera grabada en el carnet de mi bien querido pitcher Julio Molina: la historia del base ball yucateco recogerá en sus páginas de oro esta memorable tarde, que ha de formar época en los acontecimientos mas notables de nuestra historia deportiva.

En siete años que lleva este asombroso portento lanzando la pelota entre locales y extranjeros, hasta ayer nadie había podido vanagloriarse  de hacer figurar entre sus ataques un “palo” tan limpiamente propinado, que pudiera la pelota fotografiar la cerca del terreno por su enrace, hasta que ayer (que indiscutiblemente fue para Molina el peor de sus días) el center field Pedro Cortés, en su tercera lanzada y cuando ya tenía two strike, le cogió de lleno una recta de las que acostumbra tirar este brazo de acero, haciéndola “viajar” orgullosa por el ground, rumbo al campo izquierdo del left field y yendo a caer sobre el grupo de espectadores, defraudadores de espectáculos públicos que, no solo cubren la calle, sino que, a ciencia y paciencia de los “agentes” de la policía, asaltan y destruyen la propiedad ajena, apeando las piedras del cerco para estar a su mayor satisfacción.

Y haciendo un paréntesis a esta descripción. ¿No podía el digno y recto C. Jefe del Cuerpo de Policía, señor Manzano, instruir a los miembros de este respetable cuerpo de sus deberes en este espectáculo. La Compañía propietaria tiene que reportar gastos semanalmente por los atentados de estos espectadores en sus cercos que para poder gustar con toda comodidad el espectáculo, bajan las piedras para formar escalera y desacuñan las albarradas, haciendo perder el asiento a las mismas y  exponiéndose ellos mismos, a una catástrofe el día menos esperado, por el derrumbe de la misma.

Esta súplica que me hace esta Compañía, la traslado a tan pundonoroso jefe y amigo.

Continuando, el relato histórico de esta sensacional jugada, el público, no acostumbrado a estas proezas, con un pitcher de la talla del que nos ocupa, premió con una ovación estruendosísima al bateador, ovación que se prolongó por más de cinco minutos.

Y era de ver los semblantes de los vapuleados “sietemesinos” y los gritos desaforados de ¡”Chivoooo”! ¿”Qué le pasa al “Diamante Blanco”? “Lo pulieron”… “Lo pulverizaron”… pero el “Diamante Blanco” que tiene la sangre de verdadero basebolero, siguió sonriendo… sonriendo… esperando la revancha en su oportunidad para dejar en “coma” a este bateador, mimado ayer por la suerte, como efectivamente lo dejó en su turno siguiente, demostrando que no siempre se coge una pelota de lleno, nueva completamente, como la de ayer, con lo que los “sietemesinos” quedaron mudos ante la ilusión de que los home runs no se dan como lentejas por kilos.

Ante lo sensacional de esta memorable jugada, todo lo demás queda pálido, así que terminaré la presente crónica felicitando a los entusiastas “sietemesinos” por el triunfo de su club predilecto que, aunque tampoco podrán borrar de su historia el desusado caso de haber recibido de este su mismo contrincante, la terrible “choteada” diez y ocho carreras contra ocho del pasado domingo y nueve en un solo inning, no obstante el trancazo de home run dado al mejor pitcher de la República Mexicana, siempre es una gloria espléndida para ellos, por ser el primer caso que se ha dado por este mi pitcher mimado.  Honor a quien honor merece.

El Catalán estuvo hecho un verdadero héroe tanto en el “bate”, como en el campo, así como en el robo de bases, si bien a última hora tuvo que lamentar el haber sido atropellado por el catcher Rodríguez “Escopeta” en un bloqueo entre 3ª y home, al arrojarse al suelo, creyendo que este ardid, muy legítimo, (pues que no podía desviarse de la línea de “fair”) derribar a su perseguidor,  con la esperanza de alcanzar el home si se caía aquel.

Esta jugada, mereció para algunos “apasionados sietemesinos”, una acre censura, calificando de “brava” por el acometedor, pero que en materia basebolera no es mas que, una jugada de alto sport, tanto las verificadas por el Catalán de pretender despanzurrar al catcher como la del catcher, “trasegar” al Catalán.

En el bate, tanto los del “Colón” como los del “Águila” engarzaron algunos leñazos de cuarenta toneladas, pero los del último club cometieron errores garrafales que fueron los que directamente ocasionaron la pérdida del juego, quedando la anotación por entradas, en esta forma:

“AGUILA” – 0 1 0 0 0 0 2 1 0  = 4
“COLON” --  3 0 2 1 0 0 1 2 x = 9

El nuevo pitcher que presentó el Catalán, llamado Santiago Gómez, pitcheó tres innings, habiendo sido su labor muy aceptable, si se tiene en cuenta que era la primera vez que se veía ante un núcleo de bateadores de verdad, anotándole solo una carrera. Margarito Ramirez, de Tixkokob”, La Perla de la Costa” estuvo muy efectivo, defendiendo muy bien su puesto y mereciendo también bastantes aplausos.

Y “colorín colorao” ya mi cuento se ha acabado.

Chivo de Halachó.

11 de febrero de 1917

miércoles, 17 de enero de 2018

KO al Campeón

POR DR. THOMAS LÓPEZ:



Si al arranque de las semifinales, alguien hubiera dado el pronóstico de que Tomateros de Culiacán iba a barrer a los campeones Águilas de Mexicali, seguramente nos habríamos carcajeado.

Pues contra todo pronóstico razonable, los sinaloenses le dieron una repasada a los bajacaliforneanos y ahora están instalados en la gran final de LMP.

Vaya clase de Béisbol que mostraron los Guindas para derrotar de manera contundente a unos “Caballeros Águilas” que no pudieron reponerse de las dolorosas derrotas que les infringieron en casa cuando su mejor arma, el bullpen falló en días continuos para dejar escapar las victorias. Ya con un 0-2 en contra enfrentaron al “tejano” Anthony Vázquez quién los mantuvo comiendo de su mano durante las 9 entradas que duró el juego.

Es de imaginar la losa tan pesada que significó colocarse 0-3 y como película de terror, en el cuarto juego lograron reponerse de una tempranera desventaja, sólo para volver a caer en las entradas finales.

¿Qué le pasó a Mexicali? ¿Cómo es posible que este conjunto tan balanceado, bien armado y dirigido cayera de esta manera?

Lo primero es darle el crédito que se merece a Tomateros quienes hicieron pedazos los pronósticos que los colocaban como víctimas de los “emplumados”.

Culiacán supo capitalizar todas las concesiones que le otorgó el rival y Benjamín Gil fue valiente y fiel a su estilo de juego practicando un béisbol agresivo, dinámico y de fundamentos con el cual lograron cristalizar un KO de clase mundial al conjunto campeón.

Ahora Tomateros con la moral por las nubes y conocedores del potencial que tienen y el peligro que representan para cualquier rival, esperan plácidamente que Charros y Mayos se hagan pedazos mutuamente, mientras que a ellos el descanso les caerá de perlas.

La mala racha en el momento más inoportuno

Volviendo con Águilas, hubo varios factores claves que influyeron en su debacle; la ausencia de Yuniesky Betancourt por enfermedad les afectó, los refuerzos no funcionaron, su bullpen que fue intratable durante la temporada, se vio vulnerable frente a los Guindas.

Pero el factor que más los perjudicó, fue la errática defensiva, y no sólo hablamos de los 11 errores que podemos constatar en los box score, sino también de esas tremendas pifias mentales que cometieron en varios juegos, como en el primero cuando con el marcador empatado y hombre en tercera y de manera infantil cedió la carrera e incluso sin lograr poner fuera de circulación al “Fello”.

Al otro día el error de cálculo de Chris Roberson al querer atrapar un batazo que sería hit y colocaría hombres en primera y segunda, terminó dándole la ventaja y el triunfo a Tomateros cuando el veterano de 1000 batallas se lanzó un clavado sin ninguna posibilidad de consumar la gran jugada y viendo como la esférica se iba alegremente al fondo del parque, mientras Sebastian Elizalde como “alma que lleva el diablo” anotó desde primera la de la diferencia.

¿Mala suerte? ¿Exceso de confianza? ¿Campeonitis? ¿Inconformidad? Vaya usted a saber, el caso es que Águilas cayó víctima de sus propios errores ante un rival que supo capitalizar los “regalitos” y acabó con las esperanzas de un bicampeonato. Que mal momento para caer en mala racha.

¿Nueva jetatura?

Recordamos como durante algún tiempo Naranjeros de Hermosillo se convirtió en el “coco” de Mexicali, ganándole en las final de 1982, semifinales de 1992, 1994 y repesca del 97.

Ahora parece que los “culichis” les tomaron la medida a los “cachanillas” al superarlos en trepidante semifinal del 2014-15 y ahora que los barrieron.

De botepronto:

-La más reciente barrida en semifinales de LMP fue en el 2011 cuando Yaquis de Ciudad Obregón sacó la escoba ante Cañeros de Los Mochis.

-Tomateros acumula 17 bases robadas en la actual postemporada(11 en repesca y 6 en semifinales).

-Producto de los “pecados” que cometió Mexicali, Culiacán capitalizó 7 carreras sucias en los juegos 2, 3 y 4. Además, los errores mentales en el juego 1 y 2 costaron 4 en el primero y otra más en el segundo, para sumar 12 carreras producto de la mala defensiva y desconcentración. Contra Mazatlán en repesca sumaron 4 errores en 6 juegos.

-Antes de Anthony Vázquez, el más reciente lanzador en lograr juego completo de 9 entradas en postemporada de LMP, fue Edgar González de Naranjeros en la final del 2010 contra Venados. Matt Buschman(2011) y Héctor Daniel Rodríguez(2016) lo hicieron pero de 8 entradas.

Que tengan un excelente día.


Hermosillo, Sonora a 17 de enero de 2018.
Dr. Tomas Alonso López Ríos.
Director de www.solobeisbol.mx
Email: thomas.71@hotmail.com
Twitter: @solobeisbol.mx




domingo, 14 de enero de 2018

Caposehua

Hilos de plata en el béisbol


Escrito por Bernabé López Padilla.

Los que ya andamos rondando los 70 fuimos de los afortunados que vieron morir la Liga de la Costa del Pacífico, la Invernal de Sonora y la del Noroeste, de la que pocos se acuerdan.



Los Cañeros fueron los primeros en entrar a la Invernal de Sonora después de haber estado en los circuitos del Noroeste en donde jugaban Mazatlán, Culiacán, Guasave y Los Mochis.



Mochis entró a la Liga Invernal de Sonora en la temporada 1962-1963 y peleó el campeonato con Guaymas, que le ganó y dejó llorando a muchos chamacos mochitenses, entre ellos el que esto escribe.

Guillermo “Bachichas” Frayde, era el manager de los Ostioneros y Memo Garibay de los verdes cañeros.



En esa temporada vimos jugar con Empalme a Ramón Montoya, alias “El Diablo”, quien era el mejor centerfielder de la liga y otro brazo como el de él no había, muy potente, y corría como diablo lo cual lo hacía conseguir muchos “hits de piernas”, amén de que chocaba y bien la pelota.



El día que lo tuve cerca me dio miedo. Resulta que era un sábado por la tarde y en Los Mochis no había alumbrado, así que al final del juego logré colarme al dogout de los visitantes; y perdiendo Empalme le tocó batear al “Diablo” con hombres en posición de anotar, pero dio rola al pitcher y por más fuerte que quiso correr, lo pusieron out en primera y los corredores no se movieron.



El “diablo” Montoya entró al dogout y se puso a darle patadas a la puerta del cuartito donde estaba el locutor que anunciaba a cada bateador y los cambios de jugadores.



Y como el señor que estaba adentro no era una perita en dulce, abrió la puerta y le gritó: “qué chingados quieres, pinche loco”.



Ramón, quien me dio la impresión que si estaba loco, en lugar de calmarse se puso peor, pero por fortuna sus compañeros lo jalaron lejos de la puerta y calmaron los ánimos.



Yo que andaba por los 14 años, me asusté mucho, ya que en una de esas el “Diablo” se me quedó viendo, con una mirada de esas que espantan.



Al rato lo tenía bajó control Pilo Gaspar. La cuestión es que Montoya estaba encabronado consigo mismo por no haber podido empujar las carreras. Así era su pasión por el béisbol en su juventud y le ponía alma, corazón y vida a sus actuaciones.



Otra locura que le vi a Ramón fue en un Juego de Estrellas en Los Mochis, posiblemente en la misma temporada, como recordaras, hacían competencias de tiros a homeplate desde el jardín central, y esa vez recuerdo a: Andrés “Avestruz” Rodríguez de Hermosillo, Ramón “Diablo” Montoya, Empalme, Manuel “Estrellita” Ponce por Los Mochis, Ramsés Chena por Guaymas y ya no recuerdo a más. Lo cierto es que la afición esperaba que la competencia la ganara el “Diablo”, que por cierto fue el último en participar.



Al final Manuel Ponce hizo un tiro perfecto al homeplate que sus colegas no pudieron superar y sólo quedaba Montoya, quien hizo sus tiros, pero ninguno se acercó al de Ponce y viendo “el Diablo” que no podría superarlo, hizo su último tiro que pasó por arriba del techo de las gradas centrales y fue a caer al monte, al otro lado de la calle de la entrada al Emilio Ibarra Almada.



Con eso quiso demostrar que los demás “se la pelaban”, como asentó Benjamín Gil cuando le ganaron a los Cañeros. Se refería seguramente “a las dulces cañas”.



Así, el tremendo “Diablo”, que jugó gran pelota y que debió haber llegado a Grandes Ligas, por esa época los mejores jardineros centrales eran: Montoya, Ponce y el Avestruz; otros que se distinguieron eran Gonzalo Villalobos y Graciano Enríquez.



Varias décadas después lo encontré en el Parque del Seguro Social de la Ciudad de México; andaba en muletas pues le habían operado las rodillas. Ya había manejado a los Charros de Jalisco y se encontraba sin chamba. Platicamos de varias cosas del béisbol y le recordé lo de las patadas a la puerta del dogout; se quedó pensativo, y dijo: “estaba reloco; ahora que lo dices a lo mejor allí me chingué las rodillas”.



Pero no, que va. Seguramente fue un acumulamiento a través de los años. A mí me tocó escuchar por la “X” en el 730 de su radio, la atrapada más famosa del “Diablo” chocando contra la barda del jardín central del Parque del Seguro Social. La revista Hit presentó una secuencia de fotos sobre ese atrapadón.



En otra ocasión le comenté que para mí el mejor centerfielder mexicano era Manuel Ponce. Casi de inmediato me respondió: “Si, mi paisano ha sido el mejor fildeaba de oído”.



Ciertamente Ponce y Montoya nacieron en Mexicali, B.C.



Pero esa vez le aclaré: “No te creas, te lo dije para picarte la cresta, tu haz sido el mejor en todos los tiempos”.



Y en efecto, así lo he creído siempre; pero, esa respuesta, también lo pone como un hombre digno y humilde.



Un gran hombre.



Ahora que lo has recordado con motivo de sus problemas de salud, los que peinamos hilos de plata y vimos a muchos peloteros en su esplendor, lo volvemos a ver en nuestras mentes poniendo la vida por delante en cada una de sus actuaciones.



Dios le de salud y dicha.



Por aquellos años Mochis tuvo en sus jardines a Ponce, Emilio Sosa, Marcelo Juárez y al Avestruz; todos ellos jardineros centrales y buenos bateadores, sobre todo Sosa y Juárez. Y también andaba con Cañeros Hilario “Jungla”Salinas que era el utility.



Todos los clubes en esa época tuvieron grandes peloteros y por esos años Tomateros dejó la Liga del Noroeste y llegó a la llamada Sonora-Sinaloa y Mochis cambió a Vinicio García, Benjamin Cerda, Marcelo Juárez, Jungla Salinas y Ángel Macías por Simón Betancourt y Roberto Méndez.



Supongo que también hubo dinero para Mochis, porque le dio a dos managers y dos jardineros estrellas y el pilón lo fue Salinas que llegó precedido de ser un prospecto de Grandes Ligas y se apagó completamente hasta terminar su carrera como uno más del montón.



Recordemos que Vinicio hizo campeón a Culiacán y después el “Chino” Ley lo mandó a Guasave y ganó el campeonato único en su historia.



Fue un gran manager, Vinicio García.




Cerda, años después, fue manager de Culiacán, pero antes “la Chata” se convirtió en jonronero y un buen bateador; total a Mochis nunca le salieron bien los cambios, siempre perdió en ellos.

sábado, 13 de enero de 2018

SORPRENDEN LOS TOMATEROS


Dr. Thomas López:

Lo dijo el mismo Benjamín Gil: el objetivo de Tomateros en su visita a Mexicali era traerse una victoria; pero, no fue solo un triunfo el que lograron y vemos cómo ya cuentan con medio boleto a la Fiesta Grande.

Muy pocos pensaron que los Guindas estarían de vuelta en Culiacán con esta ventaja, más aún que Águilas acumulaba una impresionante racha de 15 juegos ganados de manera consecutiva en casa.

Tomateros le ha jugado por nota a Mexicali durante toda la temporada y lo que mejor les resultó fue desestabilizar al rival corriendo las bases con bastante agresividad y en los primeros juegos les ha funcionado a la maravilla. El valioso aporte de elementos veteranos como Alfredo Amézaga y Jonathan Aceves ha sido muy importante.

Por su parte Águilas se ha mostrado desconcentrado cometiendo pifias y errores poco comunes en ellos. Lo que más ha llamado la atención son las fallas de su excelente bullpen al cual le han entregado los juegos con ventaja y los terminaron perdiendo.

Ahora estarán en la capital de Sinaloa en condiciones que nunca imaginaron y tendrán que emplearse a fondo para meterse en la pelea. No será fácil ya que los “culichis” están con la motivación al 110% por la manera en que ganaron: viniendo de atrás y en patio ajeno y ahora planean dar la estocada mortal este sábado con Anthony Vázquez y por ningún motivo permitir que la serie regresa a la frontera.

Charros y Mayos parejos

En el otro frente sucedió lo predecible: Mayos mandó a su mejor carta, Héctor Velázquez, en el primer juego contra el novato Octavio Acosta y aunque no fue su presentación más brillante, supo contener a la artillería tapatía para conseguir el triunfo.

En el segundo desafío Charros envió a su “caballo” Tyler Alexander contra el novato Jaime Lugo y logró tener una salida de calidad. En  tanto, Lugo fue sacudido en las primeras entradas y aunque compuso la figura, el daño recibido basto para llevarse la derrota 4-3.

Hay que destacar la manera en que Mayos peleó hasta el final y estuvieron cerca de armar un regreso dejando la carrera del empate en segunda base, pero Sergio Romo metió el brazo para conseguir el salvamento.

En Guadalajara se esperan duelos muy interesantes, ya que Mayos enviará la “caballería pesada” a la loma con el refuerzo Barry Enright, Eddie Gamboa y nuevamente Velázquez, a nuestro juicio la mejor tercia de abridores de los 4 semifinalistas.

Por su parte Charros con Luis Mendoza y David Reyes en la loma, tratarán de tomar la ventaja y para el quinto juego se tiene la duda si vuelve a abrir Acosta, o le dan la bola a Will Oliver.

Clave en las aspiraciones de Charros es el despertar de su líder Manny Rodríguez quién ha estado bastante apagado en toda la postemporada.

Al momento con todo y la sorpresa de las derrotas de Mexicali, los 4 juegos han estado muy interesantes y se esperan bastantes emociones el fin de semana.

¿Podrán los Águilas regresar la serie a Mexicali? ¿Se terminará el sueño de Charros o Mayos en Guadalajara?

Temor por Varicela

Luego que se diera a conocer que el cubano Yuniesky Betancourt sufre de varicela, surgió el temor ante la posibilidad de que más elementos se vean afectados, ya que este padecimiento es sumamente contagioso y, ante esta eventualidad, se están tomando todas las medidas precautorias. Esperemos no surja un brote, ya que imaginen el caos que se podría generar.

Linares y Elizalde

Cuando ves el line up de Charros de Jalisco varios nombres destacan por su conocido poder como Japhet Amador, Manny Rodríguez o Agustín Murillo, sin embargo en los primeros juegos quien ha lucido más es Yordanys Linares quien batea para .625(8-5) con un jonrón y 4 producidas.

El dominicano  es hombre de las confianzas de Roberto Vizcarra, ya que lo dirigió el año pasado con Mexicali y lo pidió cuando tomo el timón de Jalisco.
Por su parte Sebastián Elizalde sigue mostrando porque es el mejor bateador de Tomateros y un fuerte aspirante al trofeo “Jugador Más Valioso”.

El guaymense conecta para un grueso .571. Lo más sobresaliente es que hace de todo: pega hits a la hora buena, toca la bola si es necesario, roba y corre las bases con suma inteligencia y su defensiva es de primer nivel. A sus 26 años está convertido en un peloterazo.

Que tengan un excelente día.
Dr. Tomás Alonso López Ríos
Director de www.solobeisbol.mx
Twitter: @solobeisbolmx

martes, 2 de enero de 2018

Talúa Dandridge, el gran antesalista negro


Por Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga



Para Arturo Alonso, el lanzador de mi pueblo.



     Raymond Emmitt Dandridge, quien se ubica entre los más grandes jugadores de la historia, tuvo que soportar la crueldad del racismo. Opacó a estelarísimos con una singular personalidad, derivada de sus condiciones físicas. Algunos lo consideran el mejor tercera base, incluidos los iconos de las Grandes Ligas, donde él no pudo desempeñarse.

   Derecho para batear, fildear y tirar, supo imponer su estilo en la tercera base, como torpedero, en segunda y también jardinero. Este jugador recibió varios apodos derivados del físico. En los Estados Unidos le llamaron Ray, Emmit, Dannie, Hooks, Squatty, Gancho y Patizambo. Mamerto en Venezuela y en Cuba lo bautizaron Talúa, por un personaje de la serie radial Chan Li Po, que gozaba de mucha audiencia. Parecía imposible que se desplazara a tanta velocidad con aquellas piernas totalmente zambas.

   Nació en Richmond, Virginia, el 31 de agosto de 1913, y falleció el 12 de febrero de 1994 en Palm Bay, La Florida, Estados Unidos. Solo alcanzó los 5’ 7 de estatura y 170 libras de peso. El argentino Buck Canel, destacado cronista y locutor deportivo, lo seleccionó como el mejor torpedero de las Ligas Negras (Ver El Inmortal del Béisbol, de Alfredo Santana, Editorial Científico Técnica, La Habana, p. 128).

  Se caracterizó, entre otras cosas, por la potencia del brazo y el buen uso que siempre supo darle para protegerlo. Se inició como profesional en 1936, en las Ligas Negras de su país, jugando para el DETROIT STARS, donde acumuló un average de .355.


    Participó en diez temporadas de la Liga Profesional Cubana y en dos torneos independientes. En 1937-1938, con el ALMENDARES (.299), 1938-1939, con el CUBA (.319), 1939-1940, con el CIENFUEGOS (.310), 1940-1941 (.184), 1945-1946, con el MARIANAO (.318), 1946-1947 (.250), 1946-1947, con el ORIENTE, del torneo independiente de la Liga de la Federación (.312), 1947-1948, con el CUBA del torneo independiente de la Liga Nacional (.212), 1949-1950, con el MARIANAO (.264), 1950-1951 (.299), 1951-1952 (.286) y 1952-1953 (.279). Total: en 2 128 veces al bate, conectó 601 hits, para average de .282, con 269 carreras anotadas.

   En 1937-1938 resultó líder en bases robadas (11). En 1949-1950 encabezó las veces al bate (318) y en 1952-1953 (305). Conectó sobre los trescientos en cuatro temporadas y en dos ocasiones lo hizo para .299. Participó de segundo bate con el ALMENDARES, donde bateó de 5-2, con 2 impulsadas, 1 triple y 1 base robada, en el primer desafío con luces celebrado en el Estadio Cerveza La Tropical, el 21 de diciembre de 1937, contra el MARIANAO. En 1938-1939 pasó al CIENFUEGOS y en 1940-1941 regresó a los Tigres.
   El 19 de enero de 1941 estuvo como torpedero y cuarto bate del CIENFUEGOS, en el juego más corto en la historia de la Liga Profesional Cubana: 1 hora y 9 minutos, contra el SANTA CLARA, desafío ganado 1 x 0 por los Verdes, con el venezolano Vidal López en la lomita, contra René Monteagudo, allí conectó 1 hit en 4 oportunidades.

   A veces indisciplinado, en más de una ocasión demostró su amor al dinero que brotaba del béisbol. Fue así como en 1946-1947, al dividirse por primera vez la Liga Profesional Cubana, batió palmas por la recién creada Liga de La Federación, a cargo de Julio Blanco Herrera, dueño de la Cervecería La Tropical y su estadio de igual nombre. 

Veamos:


 Para competir con la Liga Cubana, se ofreció a los jugadores estadounidenses Ray (Talúa) Dandridge y Booker McDaniels, lo que los periodistas del momento llamaron salarios fabulosos. Ambos abandonaron el MARIANAO y el Gran Stadium para jugar en La Tropical, lo que provocó un escándalo y agrió la rivalidad entre ambas ligas.

   Hizo importantes carreras en México, junto a Roberto Ortiz en los DIABLOS ROJOS, en Puerto Rico y Venezuela. Al romperse la barrera del color en las Grandes Ligas, a partir de 1947 con Jackie Robinson, lo firmaron para la organización del NEW YORK GIANTS, pero no pudo actuar en el gran circo, ya era un veterano.

Cuando en la temporada de 1947-48, la pelota cubana celebró dos campeonatos paralelos, en La Tropical y el Cerro. Talúa firmó para jugar con el club CUBA, que junto a LEONES, ALACRANES y SANTIAGO, participaría en el torneo del parque cervecero. Apenas iniciada la contienda, el excéntrico pelotero pidió la baja para marcharse a su hogar alegando hallarse enfermo de los pulmones, afirmación que acompañó de certificado médico y la correspondiente radiografía. Dos días después de liberado, Dandridge reaparecía jugando en México.



   Sobresalió en las Ligas Independientes de Color, o Ligas Negras norteamericanas, entre 1933 y 1949, con los siguientes equipos: DETROIT STARS (1933), NASHVILLE ELITE GIANTS (1933), NEWARK DODGERS (1933-1935), NEWARK EAGLES (1936-1939, 1942 y 1944) y el NEW YORK CUBANS, propiedad de Alejandro Pompez, en 1949. No hubo otra tercera base como él en las Ligas Negras ni otros muchos lugares. Jugaba sin tensiones, con mucha concentración y un poderoso brazo. Al final de los años treinta, con el NEWARK EAGLES, integró un cuarteto al que llamaron “del millón de dólares”, junto a Willie Wells, Mule Suttles y Dick Seay.
  
   Desarrolló mucha velocidad en las bases. En 1944 (.370); encabezó los hits, las anotadas y las bases recibidas. Se ponchaba muy poco, con una una vista de águila y excelencia en las jugadas de hit and run. En 1933 conectó para .333, 1934 (.436) y 1935 (.368). En su carrera en las Ligas Negras lo hizo para .355 y estuvo en tres Juegos de Estrellas, donde acumuló .545. Fue seleccionado a otros dos clásicos, pero no participó por irse a jugar en América Latina.


    Llegó a Venezuela en 1939, con el VARGAS de Caracas, que se tituló. En México estuvo con los AZULES DE VERACRUZ (.347), donde ganó el título, allí jugó entre 1940-1943 y 1945-1948. En 1947, con los DIABLOS ROJOS DE MÉXICO, trabajó como manager-jugador y alcanzó el segundo lugar, cuando Roberto Ortiz ganó la corona de los jonrones (22) y Talúa lideró el average (.329).

   También se desempeñó en Puerto Rico en 1941-1942, con el CANGREJEROS DE SANTURCE (.288) y en República Dominicana. Se destacó más en Cuba y en México. A este último país se fue tras las ofertas del millonario Jorge Pasquel, donde estuvo una buena parte de la década del cuarenta, mayoritariamente con el VERACRUZ, donde siempre conectó sobre los .300. En ese país fue electo al Salón de la Fama.

   En 1949, con treinticinco años de edad, jugó en Triple A de las Ligas Menores para la organización del NEW YORK GIANTS, con los MILLERS, de Minneapolis, donde promedió .363, .311 y .324. En 1950 resultó el Más Valioso, cuando llevó a los MILLERS a la corona. Llegaron a llamarle “team man”. En 1954 jugó su última campaña en las Menores con el BISMARCK, de Dakota del Norte. 

   Después de su retiro trabajó como scout con el SAN FRANCISCO GIANTS. Después lo hizo en un bar como director de recreaciones en Newark, antes de irse a residir a La Florida.

    Sin lugar a dudas, según todos los entendidos, Dandridge hubiera dejado una estela de calidad en las Mayores, tal y como Martín Dihigo, Satchel Page, Joshua Gibson y tantos otros negros célebres de su época.



   En las Ligas Negras resultó tres años en el Todos Estrellas (1935, 1937 y 1944). Novato del Año en la American Association (1949) y en ese circuito resultó el Más Valioso en 1950. Desde 1989 aparece en el Salón de la Fama de México. Un resumen de su carrera nos dice que se retiró con un promedio de .355.

               Dandridge es uno de los más grandes en la historia del béisbol, entre los de mayor promedio acumulativo en su carrera. Monte Irvin, quien pudo desempeñarse en las Mayores y conoció a los mejores de su época, afirmó categóricamente que, en la tercera base, Dandridge fue el mejor de todos, jamás cometió más de dos errores en una temporada. Asimismo, resultó el tutor de Willie Mays. Debido a la discriminación, vio pasar sus mejores años sin poder competir en las Grandes Ligas.

   Su inclusión a Cooperstown dice la última palabra:
Dandridge fue reconocido como una de las mejores terceras bases de la historia del béisbol, cuando fue elevado al Salón de la Fama de Cooperstown, en 1987.
 
Liga Profesional Cubana:

VB         H       AVE      CA         
2128     601 .282      269

-En 1937-1938 resultó líder en bases robadas (11).
-En 1949-1950 encabezó las veces al bate (318).
-En 1952-1953 repitió en veces al bate (305).
-Conectó sobre los trescientos en cuatro temporadas y en dos ocasiones lo hizo para .299.


(Con documentación de Baseball-Reference.com, Seamheads.com, Wikipedia, the free encyclopedia, Jorge Figueredo, Guías del Béisbol Profesional Cubano, Enciclopedias de las Grandes Ligas, Martín Dihigo, Roberto González Echevarría, Guías del Béisbol Mexicano, Carlos Castillo, Jesús Alberto Rubio, Jaime Cervantes, Tomás Morales, Ángel Torres, Severo Nieto, Jorge Alfonso, Alfredo Santana, Elio Menéndez, Félix Julio Alfonso López, Peter Bjarkman, James D. Cockroft, Marino Martínez, Yasel Porto Gómez, Fernando Rodríguez Álvarez, Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga, James A. Riley, Rogelio A. Letusé La O, René Molina, Jess Losada, Eladio Secades, Buck Canel, Juan Vené, y otras fuentes). 

jueves, 28 de diciembre de 2017


El  Milagro de Lázaro Penagos: el beisbol



¡Levántate… y  Juega!



Por Domingo Setién Fernández.




Lázaro Penagos nacido el 17 de diciembre de 1895 en Córdoba, Ver., casi tocando las campanas de las venturosas y felices Navidades. 

Hijo de Don Leonardo Penagos Martínez y Doña Margarita Fernández de Penagos, pasó gran parte de su juventud en Córdoba. 

A los 13 años de edad fue enviado por su padre a estudiar en el internado de Escuelas Pías en Villcarriedo, España, y luego en 1912 se trasladó a la ciudad de Nueva York con el propósito de formarse, primero en Poughkeepsie Hight School, y posteriormente a través de la carrera de Ingeniería Mecánica en la prestigiad Universidad de Ithaca.

Mientras tanto, en la ciudad de Córdoba el patentizador del béisbol formando la cruz divina con un par de bates, el también inolvidable Padre J. Krill enseñaba el béisbol siempre reconocido como el rey de los deporte, utilizando inicialmente ramas de naranjo como majaguas poderosas oliendo a naturaleza, Guantes de lona y pelotas de hilo de medias, siendo el diamante ideal el atrio de la parroquia de La Inmaculada Concepción, ahora conocida como Catedral de Córdoba certificando esas enseñanzas el propio Dios con su box score muy particular.



A todo eso Lázaro llamado a continuar y a darle el finiquito final en tono de gloria, éxito y pasión al propio béisbol en Nueva York aprende el arte del querido deporte de las multitudes ocupando con todo éxito sus posiciones de tercera base y pitcher relevista en el equipo de su Universidad, para luego jugar con una novena formal de Chicago en donde en más de una ocasión fue tentado por los Dólares ya que le ofrecían por quedarse a jugar más temporadas algo así como seis Dólares por encuentro.

En 1916 Penagos se vio obligado a regresar a Córdoba por cuestiones empresariales, siendo tocado ya en forma definitiva por algo más que los diez mandamientos de la ley del Béisbol por parte del referido sacerdote Krill entre otras cosas importantes fundador del primer Cuerpo de Bomberos que existió en nuestra ciudad, pareciendo Don Lázaro como el ejemplo ideal y vestido de bombachos con el uniforme oliendo a café del bueno de aquel  personaje bíblico llamado Lázaro, el cual fue resucitado por la voz de Jesús al decir –Levántate y anda-, mas con nuestro personaje seria otro el lema el de –Levántate y juega.

De esa forma Penagos forjaría su primer campo de béisbol en el tradicional y bello Parque de San José llevando como arreos deportivos los propios utensilios utilizados por el Padre Krill.o seanl las maravillosas ramas de naranjo, los guantes de lona y la pelota de hilo de media.



Penagos seria uno de los grandes peloteros jugando sus posiciones habituales en el cojín caliente (tercera base) y pitcher con la novena del Colon dentro de aquellos candentes juegos realmente clásicos contendiendo ante su similar del Kayser.

El Kayser era dirigido y propiedad de Ruperto S. García, mientras que el equipo del Colón llevaban la táctica y las bendiciones del propio Padre Krill, estos dos equipos a la postre se fusionarían para competir ante el famoso Águila del Veracruz de Paco Rivera.

Nace el Estadio Colón y surgen equipos como El Pensamiento de Don Saúl Marenco, el hombre orquesta capaz de haber uniformado a 44 novenas amateurs, ya Lázaro para entonces juega con los Tigres de Don Antonio Real y nace el Córdoba también de Don Antonio Real.

Real terminaría por vender el Córdoba a Penagos y ya con aureola arriba de su gorra beisbolera el Estadio Colón es remodelado comprando el inmueble Lázaro a Ruperto S. García, convirtiéndolo en todo un coloso capaz de albergar a 3500 aficionados cuando la ciudad de Córdoba tenía 1500 habitantes.


En el año de 1934 el Estadio Colón cambia su nombre al de Ruperto S. García, como un homenaje de Lázaro a su suegro fallecido, y ya para 1937 a la Liga Mexicana a competir contra los Gallos de Comintra de la ciudad de México, Gallos de Santa Rosa, Nogales, El Agrario, Monterrey y el legendario Águila de Veracruz.

En el 38 hace contrataciones importantes, como la de Lázaro Salazar, todo es inútil ya que el Águila se impone nuevamente y logra el bicampeonato bajo el liderazgo de El Maestro Martín Dihigo.

En el 39 el ansiado campeonato, logrando Córdoba uno de los equipos más poderosos de todos los tiempos en la Liga Mexicana , deja en el camino al Águila , arrebatando el campeonato al Monterrey en su propia casa con un robo de jom del Príncipe de Belem (Salazar) en la décimo sexta entrada.

En el 40 Penagos decide retirarse del circuito ante la posibilidad de registrar la nueva Liga  (Regional Veracruzana), ese mismo año funda dicha Liga a nivel Estatal con el equipo Abejas, creando un semillero de nuevos talentos de donde surgiría una nueva leyenda del béisbol nacional e internacional, Beto Ávila.


Se suman equipos como el Aztecas de Alejo Peralta, Coatzacoalcos, Chileros de Xalapa, Poza Rica, Nogales entre otros duelos estrujantes que se convirtieron entre el campeón de la liga Invernal  y el campeón de la Liga del Pacifico.

Entre los jugadores famosos del Córdoba, Beto Ávila se da el lujo de jugar en el invierno en el diamante del Ruperto S. García y en el verano de los Indios de Cleveland.

En 1957 anuncia Penagos su retiro a pesar de la insistencia de Alejo Peralta y la donación de este del alumbrado al Parque Ruperto S. García.

En el 59 Penagos regala la franquicia y presta el Estadio sin costo aj jóvenes empresarios cordobeses que tenían la inquietud de probar suerte, en los cuales se encontraban Antonio López, El licenciado Rincón , Chara Mansur entre otros, quienes desistieron dos años más tarde.


El 72 es año de gratos recuerdos para Lázaro invitado por el entonces Gobernador del Estado de Veracruz a lanzar la primera bola del partido inaugural del nuevo estadio Beisborama, comenzando una nueva era del béisbol profesional en Córdoba.


El Ruperto S, García que se encontraba situado en un barrio de campeones del rey de los deportes, a una cuadra de distancia habitaron familias de peloteros amateurs inolvidables como la forjada por el rey de la tijera Prisciliano Rivera, los De La O, Cuevas, los Santana con Mingo y el Dike por delante, inclusive colindando con el ya también derruido Parque Iberia en donde en alguna ocasión llego a jugar futbol la Selección Vasca con Isidro Lángara por delante anotando nueve goles a los muchachos bien alimentados de Olavarrieta, encerró en sus tribunas los gritos legendarios del Gran Zandugo, y en los fines de temporada los relinchos de los Jinetes en el Cielo, la cuadra de caballos finos que tenía Penagos como uno de sus tesoros preciados.

Tomador de café con el que fuera presidente de México, Don Adolfo Ruiz Cortines, hombre emprendedor y triunfador en el mundo del comercio, distribuidor rey de la Cerveza Moctezuma, Penagos Hermanos situado en avenida 1 y esquina Calle 11, en donde tuvo otro equipo ideal el formado por activos y fieles empleados como Polín Villar , Don Valentín, El Negro Salvador Abella, Marcos Herrero Padre, todos ellos  jugando algo más que un simple o maravilloso partido de nueve o más entradas, cada uno tenía una recamara propia para estar al pie del cañón por 24  horas un día a la semana.


1973 Año de gracia que lo entroniza en el Salón de la Fama del béisbol profesional mexicano, siendo el primer nacido en nuestra ciudad en ser entronizado de tamaña manera, aparte de que un año después recibe otro homenaje por parte de Don Alejo Peralta en reconocimiento a su gran trayectoria de magnate del béisbol nacional en el Parque Delta de la ciudad de México.

Fallece en enero de 1979, y ese mismo año sería cambiado el nombre oficial del Estadio Beisborama 72 a Estadio Lázaro Penagos  Fernández como permanece hasta nuestros días. Esto se decidió en una reunión de Cabildos, siendo Presidente Municipal Silvestre Aguilar, esa misma comuna colocó la placa con el nombre de Lázaro Penagos.


 Penagos es inmortal y sus pasos resuenan todas las noches con el vuelo de estrellas o de spaldings sobre los cielos cordobeses, recorriendo sus lugares de antaño, como la cuadra en donde se albergó el único bar con ambiente beisbolero El Gato Negro, primero bajo las ordenes de Lalo Pérez, siendo relevado después por Manuel Camarillo; la peluquería La Fama de Don Prisciliano, lugar imprescindible para escuchar por radio las incidencias de las Series Mundiales; las sin pares tiendas deportivas apuntaladas por La Cadena de Oro de Don Luciano Olavarrieta, con todo y sus bates irrompibles con el propio recuerdo de Lázaro Penagos Fernández,

No se puede olvidar su gran visión para descubrir peloteros que más tarde jugarían en Grandes Ligas por ejemplo muchos formaron parte del orden al bat con el cual ganaron los Cafeteros al Monterrey en la ciudad regia.

Enlistado de gloria.



Box Score. Equipo Campeón  Córdoba 1939 Liga Mexicana.

Leal if 2b
Molinero 3b
Bejerano cf
Salvatierra rf
Salazar 1b
Pedrozo  c
García 2b
Ochoa 1f
González ss
Echeverría p
Prieto p.

-Patrocinadores de un sueño convertido en realidad.

En un notable suplemento o álbum editado en el año del título de Córdoba en el accionar de la Liga Mexicana de Beisbol se anunciaron como patrocinadores de tan notable team, aparecieron en casi un cien por ciento comercios orizabeños como la Sastreria Bautista, Casa Fuentes(Para ir al Beisbol vista elengante), sin olvidar la publicidad dada por la fabrica de Puros La Perla  (El Puro predilecto de los peloteros cordobeses). Dicha negociación estaba ubicada en la población de Banderilla, Veracruz, muy cerca de Xalapa, sin olvidar a La Locomotora, una de las iniciales fabricas cañones en la producción de chocolates.

Esa empresa era de raíz y manufactura xalapeña.

De esa manera el pregón de un Córdoba campeón en Liga Mexicana era una realidad.



Como realidad fue aquella voz parecida a la de Dios que a Penagos le susurro en su oído derecho.

-¡Levántate Lázaro… y JUEGA!


Acaso fue la voz de Dios, del Padre Krill o de la propia ciudad de Córdoba, aquella ciudad de 1500 habitantes pero que parecieron millones cuando levantando la voz al cielo, gritaron, ¡somos campeones!