lunes, 16 de enero de 2017

ESTRELLAS DEL BEISBOL


Por Héctor Barrios Fernández.


El batazo que se escuchó alrededor del mundo. Después de ir atrás de sus rivales del otro extremo de la ciudad los Dodgers de Brooklyn, a 13 ½ juegos de distancia, el 11 de agosto de 1951, los Gigantes de New York, sensacionalmente alcanzaron a los Dodgers, forzando a un play off de tres juegos. 

Abajo en la pizarra 4 a 2 en la segunda mitad del noveno inning, del juego 3, por los Gigantes se presentó a batear Bobby Thomson con dos hombres en base y rápidamente con tremendo batazo se llevó la barda del jardín izquierdo. 


“Los Gigantes ganaron el campeonato” retumbó la voz de Russ Hodges, cronista de radio de los Gigantes. El cuadrangular de Thomson pronto fue conocido como “el disparo que se escuchó alrededor del mundo”.


“Branca lanza… ¡sale fuerte línea! ¡Se va…  lo estoy creyendo! ¡Los Gigantes ganan el título! ¡Los Gigantes ganan el título! ¡Los Gigantes ganan el título!

Así lo narró Russ Hodges, el 3 de octubre de 1951. Hodges, uno de los más brillantes narradores en la historia del juego.

Feller.

Cuentan que Lefty Gómez, quien fuera un tremendo lanzador en sus tiempos, tomaba su turno al bat en un juego contra Bob Feller, quien hacía lanzamientos que rondaban las 100 millas por hora. Rápidamente Feller le pasó el primer strike que cantó el umpire. Seguido del primero, el umpire cantó el segundo, al parecer Lefty ni lo vio. 

Cuando el juez principal cantó el tercer strike en forma consecutiva, Lefty Gomez volteó a verlo y le preguntó, ¿Oye Mac, no te parece que ese sonó muy abajo? Los lanzamientos de Feller era muy difícil verlos, sólo se oían.

Con solamente 15 años con 10 meses de edad, Joe Nuxhall se convirtió en el hombre más joven en participar en un juego de Grandes Ligas, cuando el lanzó dos tercios de inning por los Rojos de Cincinnati el 10 de junio de 1944.

En la Serie Mundial de 1924, se enfrentaron los Gigantes de New York, contra los Senadores de Washington que nunca han vuelto a participar en otra serie. Esta fue la serie en que el legendario lanzador de los Senadores, Walter Johnson estaba supuesto a triunfar, después de pasar años sin ganar un título.


Él perdió los dos primeros juegos que inició contra los Gigantes pero los Senadores bajo el mando del manager novato Bucky Harris, se mantuvieron en la pelea. Tres de los primeros seis juegos se decidieron por una carrera y uno en extra innings.

El séptimo juego fue increíble. El catcher de los Gigantes Hank Gowdy, quedó atrapado por su máscara en uno de sus pies y dos batazos rebotaron por encima de la cabeza del tercera base de los Gigantes Fred Lindstrom, incluyendo el hit que empujó la carrera del gane en el 12vo inning. 

¿El pitcher ganador? Walter Johnson. Después del juego, el comisionado Kenesaw Mountain Landis, miraba la celebración de los aficionados de Washington y dijo: “¿Estamos viendo la cumbre de esto que tanto amamos?” “¿Estamos viendo la cresta de la institución de lo que conocemos como béisbol profesional?


George Brett fue uno de los bateadores más consistentes de su época. Toda su carrera como Royal de Kansas City, alcanzó los .390 de bateo en 1980 y ganó títulos de bateo en los 1970s, 1980s y 1990s. Es el único jugador de Grandes Ligas con 3 000 hits, 300 home runs, 600 dobles, 100 triples y 200 o más robos de base.

Vida Blue, quien fuera tremendo lanzador zurdo, principalmente con los Atléticos de Oakland, dijo una vez que “algunas veces en este juego es tan bueno tener suerte como ser buen pelotero”.

En alguna ocasión leí que en los años de la segunda guerra mundial, la calidad del béisbol de Grandes Ligas decayó tanto que se vieron jugadores o demasiado jóvenes o demasiado viejos para este nivel de juego, sin embargo se le siguió llamando béisbol de Ligas Mayores.


Aunque Eddie Gael tomó turno al bat el 1 de agosto de 1951 por los Cafés de San Luis, hoy Orioles de Baltimore, al siguiente día se prohibió su participación, Gael tenía una estatura de 3 pies con 7 pulgadas. Recibió la base por bolas y está en el libro de records como el big leaguer más bajito de estatura.


Ya mencionamos que a los 15 años con 10 meses, Joe Nuxhall debutó en Grandes Ligas. En 1945 con los Cafés de San Luis, debutó Pete Gray, jugó en 77 juegos y promedió .218 de bateo. Lo sobresaliente en este caso es que Gray sólo tenía el brazo izquierdo. Mis respetos para el Sr. Gray. 

Me encantan las historias de todo lo que trate de béisbol, pero si son acerca de Joe “el Descalzo” Jackson, José de la Caridad Méndez “el Diamante Negro” o de Tony Gwynn, mucho mejor.


Gwynn el jugador más grande en la historia de los Padres de San Diego. Pasó de los 3 000 hits, ganó ocho títulos de bateo en la Liga Nacional, bateó por arriba de los .300 en 19 temporadas consecutivas y sus .394 de porcentaje en 1994, es el mejor desde que Ted Williams sobrepasó los .400 en 1941. 

barriosbecerra@prodigy.net.mx

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