sábado, 5 de mayo de 2018

TUZOS DE GUANAJUATO


LOS TUZOS DE GUANAJUATO (1962); EXPERIENCIA, ESPECTACULAR BATEO Y JUVENTUD  EN EL BEISBOL PROFESIONAL DE GUANAJUATO

(Serie 100 años del Béisbol en Guanajuato)


Jorge A. Cervantes Jáuregui.


Saludos estimado Jesús. Comentamos hace algunos días, a raíz de aquella nota que te envié sobre Tuzos y Algodoneros sobre los Tuzos de 1962.Ubiqué lo que escribí hace tiempo sobre Tuzos y una foto que como te comentaba, no es buena. De los pocos que se distinguen es Caballero. Pero ahí están entre otros Rolando Camarero, Elpidio Osuna, Frayde, Gonzalo Vollalobos, Cliserio Trujillo, Eloy Gutiérrez. 
Un buen fin de semana.



Llega el turno de la historia en nuestra sección “Cien años del beisbol en Guanajuato”, a los “Tuzos” de esta ciudad del año 1962 que como todo un proyecto que buscaba consolidarse y seguir siendo semillero de posibles estrellas de nuestro béisbol nacional, iba cosechando frutos al ya haber generado algunos “garbanzos de a libra” para nutrir a los circuitos superiores.

Sin temor a equivocarme, de esos potenciales estrellas surgidas de “Tuzos”, ya habrían saltado a la Liga Mexicana para el año 1962, Lorenzo “Carbonero” López, Jaime Favela y José Ruíz, los tres, hacia el “Águila” de Veracruz.

De ellos tres, “Carbonero” y Favela, lograron consolidar su carrera en dicha liga.
 
El equipo fue dirigido por Ramiro Caballero, que proveniente también del “Águila”, ya contaba con 32 años.

El año anterior, había tenido la que fue su mejor temporada en Liga Mexicana, al haber participado en 87 juegos, habiendo bateado para 0.280, con 60 hits, de ellos 8 “para la calle”. Se desempeño pues como manager-jugador.

Veamos ahora cual fue el roster completo para constatar  muchas nuevas adiciones con peloteros muy interesantes.

De nuestros locales, Alfonso “Cólera” Preciado retornó al equipo. Nahún Landeros continuó con desempeño destacado, e hizo su debut  Mauro Rocha. Hilario “Layos” Martínez ya no participó con “Tuzos” en este 1962.

Aquí va la lista completa: René Álvarez, Tito Bárcenas, Ramiro Caballero, Rolando Camarero, Blas Castro, Reynaldo Castro, Manuel Copado Rubí, Gumaro Corral, Armando de León, Jesús Delgado, Eduardo “Eddie” Escalante, Manuel Estrada, Guillermo “Bachicha” Frayde, Moisés Gordillo, Eloy Gutiérrez, Catarino Hernández, Camerino Hernández, Nahún Landeros,  Enrique Leduc, Gilberto López, Héctor Machado, Elpidio Osuna, Salvador Valencia, Germán Pérez, Sergio Pérez, Alfonso Preciado, Armando Quiñónez, Hugo Ríos, Domingo Rivera (“El Pato Lucas”, Mauro Rocha, Alejandro Rodelo, Jesús Rodríguez, Mario Saldaña, Ciro Soto, Cliserio Trujillo, Lázaro Uzcanga, Reyes Velásquez, y nada menos que Gonzalo Villalobos.


Como podemos ver, una lista sumamente interesante, tanto en el bateo, en el pitcheo y a la defensiva. También, una combinación de jugadores jóvenes con algunos ya veteranos y con mucho trecho recorrido.

Podemos ver que entre los prospectos, sin duda alguna resaltan de la lista los nombres de Rolando Camarero (19 años), Elpidio Osuna (20 años), Domingo Rivera (19 años), Gonzalo Villalobos (19 años) y Eloy Gutiérrez (Este último ya en su tercera temporada “Tuza”).

Los tres primeros, a la postre, destacadísimos peloteros, de donde recordemos que Elpidio, es al momento junto con Fernando Valenzuela los únicos dos ex tuzos en el Salón de la Fama de nuestro Béisbol. Los otros dos, vieron frustradas sus carreras ya en buen rumbo, uno por un lamentable accidente y el otro, que perdiera la vida de manera trágica.

Entre los lanzadores, vemos en la lista a jugadores ya formados, como Cliserio Trujillo de trayectoria muy reconocida en las ligas más fuertes de México, y que sin embargo, no participo en la Liga Mexicana.


Vemos también al conocido celayense Ciro Soto, que además también destacaba con el bat. De igual manera al pimentoso Enrique Leduc, del que se cuentan multitud de anécdotas, y que desafortunadamente y las cosas de la vida, retornó a Guanajuato en un invierno acompañando a un pelotero de venía de la ciudad de México a reforzar a los “Mineros” de la Liga Mayor del Centro si mal no recordamos en el año de 1987. Fue presentado al público asistente. En su viaje de retorno, el autobús en que viajaba sufrió un accidente y desafortunadamente Leduc perdió la vida.

Nuestra novena, con ese material humano tan experimentado y por otro lado novel y prometedor, no pudo hacer mucho al mando de Caballero.

Al igual que en el año anterior, ocupó la quinta posición de entre seis equipos participantes, con un record de 54 ganados y 66 perdidosa 16 y medio juegos del campeón del torneo, los “Mineros” de Fresnillo.

Estos “Mineros”, fueron dirigidos por los legendarios Manuel Arroyo y Tony Castaño. Luego siguió “Rieleros” de Aguascalientes al mando del recordadísimo Bill Wrigth y por Jesús Robles. Después en tercera posición, “Lechugeros” de León, dirigidos por el tremendo pelotero y miembro salón de la Fama Daniel “Coyota” Ríos.

En cuarto y muy pegado a “Tuzos”, “Tuneros” de San Luís con Domingo Santana. “Petroleros” de Salamanca también repitieron como último lugar con Bernardo López. Sin embargo, el gran atractivo de la temporada y que llenaba los estadios, fue la figura de nuestro manager-jugador Ramiro Caballero. Experimentadísimo, con tremenda presencia y “swing” bárbaro, recordemos que bateó para 0.414, siendo campeón de bateo, de hits 175, de jonrones con la marca para la eternidad en la extinta Liga, de 59 y de carreras producidas con 170. El espectáculo, estaba asegurado.

En ese año la inolvidable anécdota del único jonrón bateado por Nahún Landeros apenas rebasando la barda del jardín derecho y que al llegar a la caseta, le dijo a Caballero, que para entonces ya rebasaba los cuarenta batazos de cuatro esquinas, “que se cuidara”.

Genaro Puente de “Tuneros” fue campeón de dobles con 38. De la dinastía Arano, Wilfredo “Willie” Arano, en el departamento de hits triples con una cifra altísima de 20 y además, pues volaba en los senderos, campeón de bases robadas con nada menos que 48.

En el pitcheo, Ricardo Vázquez, del equipo León, se alzó con la doble corona en ganados y perdidos con 13 y 2, y con un excelente 2.38 en carreras limpias. En ponches, hizo su aparición un jovencito que luego sería gloria y leyenda de nuestra pelota nacional y desde luego miembro del Salón de la Fama. Me refiero a Alfredo “El Zurdo” Ortiz, que jugando para el equipo campeón, fue valuarte ya que recetó “nada más” 145 chocolates.


En “Tuzos”, la receptoría estaba perfectamente bien cuidada entre juventud y experiencia (Eloy Gutiérrez y Guillermo Frayde). De entre los lanzadores, se puede ver que los “caballos” fueron Manuel Copado (lanzador zurdo veracruzano), Catarino Hernández, Alejandro Rodelo, Jesús Rodríguez y Cliserio Trujillo. 

Con el histórico “San Jerónimo” casi siempre rebosante de aficionados que veíamos con gran gusto el despliegue de experiencia y la enjundia e inteligencia de los nuevos prospectos que tuvimos la fortuna de ver coincidir en este año, la afición ya sentía que necesitaba un campeonato, lo que finalmente ocurrió en la temporada siguiente de 1963. 

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