miércoles, 18 de septiembre de 2024




POR GONZALO "CHALO" MORÚA:


CONTINÚA: Al momento de su entrega, dijo: 150 juegos jugados, sólo 12 por jugar y enseguida se preguntó: ¿quién hará acto de presencia en octubre y qué equipos se van a ir a casa?

Señaló: en la Liga Americana, los Yankees encabezan la división este con tres juegos de ventaja sobre los orioles.

En tanto, en la división central tiene a los Guardianes de Cleveland (me sigue gustando más el nombre de Indios) con 5 juegos sobre los Reales de Kansas City y 7.5 sobre los Mellizos de Minnesota.

En la división oeste, los Astros de Houston mantienen una delantera de 4 juegos sobre los Marineros de Seattle.

Al día de hoy (lunes pasado), los líderes de cada división estarían dentro, con Baltimore, KC y Minnesota como los tres comodines.

Por su parte, Boston, Detroit y Seattle se mantienen en la pelea, aunque sus posibilidades son reducidas.

El orden importa porque los dos líderes divisionales con mejor récord evitan la primera serie con los comodines.

Si se mantienen las posiciones actuales, NY y Cleveland descansarían, y Houston tendría que jugar contra un comodín.

 


La Liga Nacional está más apretada:

 

En la división este, los Filis de Filadelfia tienen el mejor record, con 8 juegos por delante de los Mets de Nueva York y 9 sobre los Bravos de Atlanta.

Los Cerveceros de Milwaukee, que tienen la ventaja más amplia, 10 juegos sobre los Cachorros de Chicago, odrían ganar la división central la próxima semana, si toman dos juegos de los Filis o los Dbacks.

De la división oeste saldrán casi seguramente dos comodines junto con el campeón divisional.

Los Dodgers tienen 3.5 juegos de ventaja sobre los Padres de San Diego y 6 sobre los Arizona Diamondbacks.

El tercer comodín de la Nacional quedará entre los Mets y los Bravos.

Los neoyorquinos tienen un juego de ventaja sobre los Bravos, y tienen una serie pendiente en Atlanta.

 


Dodgers de Los Ángeles

 

Los Dodgers no han asegurado su división, pero de sus 12 juegos pendientes 9 son contra equipos de récord perdedor (3 contra Miami y 6 contra Colorado) y 3 contra San Diego.

Los Padres tiene 3 juegos contra el peor equipo del beisbol (Medias Blancas), pero les queda una serie contra Houston, una contra los Dodgers y otra contra los Dbacks.

De mantenerse las tendencias de toda la temporada, se quedarían cortos del campeonato de la división, pero serían uno de los comodines.

Los Ángeles tienen grandes problemas con su pitcheo: tanto la rotación de abridores como el bullpen son un verdadero rompecabezas por las continuas lesiones.

Si Dodgers va a llegar lejos en la postemporada, va a ser por su ofensiva.

Y la clave no serán sus 3 MVP, sino el resto de la alineación: Teoscar Hernández, Will Smith, Max Muncy, Gavin Lux, Kiké Hernández y Tommy Edman tendrán que producir en serio para ganar todo.



A pesar de todos sus problemas, los Dodgers se han enfrentado a varios sinodales importantes y sacaron números positivos: barrieron a Seattle, les ganaron series a Baltimore y Cleveland, también 3 de 4 juegos en Arizona y empataron su serie en Atlanta.

Los Ángeles parecen tener lo suficiente para ser nuevamente campeones divisionales.

Pero..... ¿y luego?

Perdieron una serie mundial con Boston, y la serie de las señales robadas contra Houston. Solamente en la temporada recortada del covid en 2020 lograron ganar el anillo de serie mundial.

El beisbol de play off parece indigestársele a Dave Roberts y su gente. Si consigue llevar lejos a su equipo habrá que quitarse el sombrero (la cachucha).

Estamos en el mejor momento de la temporada. Hay que estar muy atentos.

 

Ok, Mi Chalo: Ya veremos.

 

Gracias.


sábado, 14 de septiembre de 2024

EL TRISTE FINAL DE LO QUE FUE EL ALR

 




Aquella historia...


Por Enrique García Villarreal.


Al mismo tiempo que Hermosillo perdía por limpia ante los Tacuarineros de Culiacán en la onceava serie del debut de la Liga de la Costa del Pacífico (1945-46), los Ostioneros de Guaymas – quienes desde fines de 1945 comenzaban a salir de una mala racha que incluso llegó a empujarlos hasta el sótano en el ranking –, libraban una fuerte batalla en el puerto sonorense contra la ofensiva de Mazatlán – el equipo a vencer en el torneo –. 


A pesar de contar con grandes estrellas del pitcheo – como Julio Alfonso, Aurelio Espiricueta, Juan Conde y Ramón Correa –, el presidente del club, Don Florencio Zaragoza, decidió reforzar al equipo en preparación a las 7 series restantes del torneo invernal. Fue así como las grandes leyendas de Ligas Negras, Theolic Smith (19/May/1913 – 03/Nov/1981) y Bill Wright (06/Jun/1914 – 03/Ago/1996) se integraron a las filas del equipo sonorense.

 

Nacido en Wabbaseca, Arkansas, Theolic “Fireball” Smith fue uno de los lanzadores más reconocidos en Ligas Negras de los Estados Unidos. Hizo su debut ein 1936 con los Pittsburgh Crawfords, convirtiéndose en pitcher abridor para el primer Juego de Estrellas East-West de 1939. Jugó para Pasquel con los Rojos del México durante 8 años (1940-1948) con record de 121-90, efectividad de 4.08 y bateando un impresionante .300/.386/.387 – quedando en su primer año a sólo a unos pasos de Cool Papa Bell en bateo y empatando con Martín Dihigo –, mientras que en la Liga de la Costa hizo su debut con Culiacán, cambiándose posteriormente a Guaymas. Gracias a la integración racial en el béisbol de los Estados Unidos, Smith pasó el otoño de su ilustre carrera con los Padres de San Diego (1952-1955) con efectividad de 4.13 y con récord de 27-29, retirándose a los 42 años.

 

Tal vez Bill Wright no se distinguió en el pitcheo – se le conocía como “Wild Bill” debido a su falta de control –, pero las habilidades del jardinero central oriundo de Milan, Tennessee, lo hicieron merecedor del mote: “El DiMaggio Negro”. Comenzó su carrera con los Nashville Elite Giants, pasando 10 años en las Ligas Negras para convertirse en líder de triples en 1936 (5) y 1937 (11) y con porcentaje de .300 en 8 de esos años. También jugó en la Liga Mexicana de Béisbol (1940-41; 1943-44; 1946-56), alcanzando .335 de por vida y conquistando en 1943 la Triple Corona de Bateo (.366 con 13 homeruns y 70 RBIs). Viviendo en una sociedad con menos prejuicios raciales, Wright decidió no regresar a su país, residiendo en Aguascalientes hasta su muerte en 1996. 


A pesar de no haber sido seleccionado al Salón de la Fama en Cooperstown, tanto México (1982) como su natal Tennessee (2017) decidieron otorgarle un justo lugar entre los inmortales de este deporte.

 

El primer juego de la serie – llevado a cabo el sábado 05 de enero de 1945 en el puerto guaymense – había ofrecido un destello de esperanza para los sonorenses ante Mazatlán, con una victoria para los Ostioneros al son de 7 carreras por 3. Sin embargo, ni siquera las dos grandes figuras de Ligas Negras pudieron detener a la aplanadora fuerza de los Venados de Mazatlán, quienes, comandados por Manolo Fortes, tenían en sus filas a Manuel Magallón – el campeón jonronero de la temporada –, Daniel Ríos – el Jugador Más Valioso ese año –, así como Vinicio García, Memo Garibay y Guadalupe Ríos, entre otras luminarias de la época. Recordando quizás el restruendo de los cañones de los cuales el cerro “El Vigía” fue testigo durante las múltiples agresiones de países imperialistas en el puerto – como la toma de la ciudad en 1848-49 durante la Guerra con los Estados Unidos o la fallida ofensiva francesa del conde Gaston de Raousset-Boulbon en 1854 –, los Venados se volaron la barda del jardín izquierdo del Abelardo L. Rodríguez nada menos que en 22 ocasiones durante los dos juegos celebrados aquel domingo 06 de enero.

 


Ya era bien sabido por la directiva de los Ostioneros que las medidas del estadio – originalmente llamado Miguel Hidalgo –, no correspondían al mínimo de las distancias del home plate a la barda del jardín izquierdo, por lo que era más fácil volarse la barda que sacar una rola al cuadro. Es por esta razón que la casa de los Ostioneros había establecido la peculiar regla de que todas las bolas que salieran del estadio por el jardín izquierdo serían marcadas como doble. Con el curioso desenlace de la serie – 22 “dobles” de los Venados para un aplastante 18-2 en el segundo juego y un 13-3 en el tercero –, Don Florencio Zaragoza se vio en la necesidad de ordenar modificaciones al estadio, recorriendo así la barda izquierda del recinto a la distancia reglamentaria. 


No sería la última vez que le dieran su “manita de gato” al estadio. Fue en 1965 cuando, a través de un patronato encabezado por el Sr. Martín Rodelo, el Abelardo L. Rodríguez recibió una merecida remodelación, llegando también en ese año el alumbrado al recinto beisbolero.

 

Muchos años llenos de grandes alegrías, emociones y recuerdos ofreció el histórico parque de los Ostioneros de Guaymas a los vecinos de la Colonia “La Cantera” en el puerto sonorense – el cual fue hogar de novenas triunfadoras, como las de 1948 (m: Juan Guerrero); 1951 (m: Luis Montes de Oca); 1958 y 1959 (m: Manuel Magallón); 1962 y 1965 (m: Guillermo Frayde); así como 1968 (m: Ronnie Camacho) –. Hay quienes aún recuerdan haberse subido al “Fortín” – aquel viejo cerro desde el cual la Heroica Guaymas de Zaragoza defendió su puerto ante la ofensiva francesa que pretendía separar a Sonora de la República Mexicana – para ver desde las alturas aquellas grandes jugadas del Rey de los Deportes mientras que niños descalzos recogían desde la calle las pelotas que salían del parque.

 


Sin embargo, 1970 fue el año que marcó el fin de una era. Con el motivo de construir la escuela secundaria Abelardo L. Rodríguez – aún en pie en nuestros días –, el gobierno local de la época – presidido por el alcalde Óscar Ruiz Almeida y quien fuera casualmente el dueño de la constructora encargada de las obras – decidió derrumbar el legado histórico de todos los guaymenses – con alumbrado nuevo y todo –. Otro estadio con el mismo nombre – por muchos años en el abandono pero hoy, según hemos leído, en rehabilitación – sería erigido en la Unidad Deportiva Profr. Julio Alfonso en ese mismo año. 


Sin embargo, aquella joya histórica y escenario de grandes momentos que pusieron el nombre de Guaymas en la cúspide del béisbol invernal fue borrada para siempre de la faz de la tierra, existiendo sólo hoy en el distante recuerdo de aquellos que aún alcanzaron a verlo en todo su esplendor.

martes, 10 de septiembre de 2024

 



Doug Allison

(Esta parte publicada en español vía TRADUCTOR).

Este artículo fue escrito por Charles F. Faber

En una época en la que se suponía que los jugadores de béisbol eran caballeros y aficionados de clase alta, Doug Allison no encajaba en el molde. Provenía de una familia de clase trabajadora y fue uno de los primeros jugadores en convertirse en profesional. Allison introdujo dos innovaciones que ahora son universalmente seguidas por todos los receptores modernos.


L. Allison nació en Filadelfia el 12 de julio de 1846, sexto de los siete hijos de Elizabeth Clark Allison y John Shaw Allison, un tejedor. 


Los padres de Doug eran inmigrantes: su madre vino de Escocia alrededor de 1818 y su padre de Inglaterra alrededor de 1827. 


Se conocieron y se casaron en Filadelfia. Doug creció en Manayunk, una zona de clase trabajadora en la parte noroeste de Filadelfia. (La familia vivió brevemente en la zona rural del condado de Cecil, Maryland, alrededor de 1860). 


No hay registro de que haya jugado béisbol cuando era niño.


En 1864, durante la Guerra Civil, Allison se alistó en el Ejército de la Unión. Se desempeñó como soldado raso en la Compañía L del 192º Regimiento de Infantería de Pensilvania. 


La compañía se organizó en Filadelfia y entró en servicio en los Estados Unidos el 7 de julio de 1864, por un período de 100 días. 


Allison sirvió más de 100 días, reuniéndose el 11 de noviembre de 1864. Más tarde, Allison quedó parcialmente sordo y solicitó una pensión por discapacidad. 


Un artículo posterior en el Boston Globe atribuyó su sordera al servicio militar: "Allison fue artillero en Fort Sumpter [sic] durante la última guerra, y es el único superviviente de tres lotes de artilleros de seis hombres en cada lote. Su servicio durante la guerra explica su discapacidad auditiva". 


Ese informe no es exacto. Durante el tiempo de servicio de Allison, la 192.ª nunca participó en combate ni estuvo estacionada en Fort Sumter. Sin embargo, sí en ejercicios de artillería pesada en Fort McHenry en agosto de 1864. El disparo de artillería pesada puede causar una pérdida auditiva significativa, ya sea en combate o en la práctica.


Se ha informado erróneamente que Doug y su hermano, ArthuArthur, quien más tarde también jugó béisbol en las Grandes Ligas, sirvió en la misma unidad durante la Guerra Civil y aprendió béisbol de sus compañeros de las tropas de la Unión. 


La lista de la Compañía L enumera a Doug y a un hermano mayor, Albert, como miembros de la unidad. Pero Arthur solo tenía 15 años en ese momento y, por lo tanto, probablemente no estaba en el ejército de la Unión.


En 1866 y 1867, Doug trabajó en una fábrica de ladrillos y jugó béisbol como receptor para el Club Masónico de Manayunk. 


Al parecer, el joven poco sofisticado de clase trabajadora no entendía las formas de vivir en la parte alta de la ciudad. 


La primera vez que el Club Masónico lo alojó en un hotel, se sentó en su habitación toda la mañana, esperando que le sirvieran el desayuno, a pesar de que no había hecho un pedido. Supuso que algún empleado del hotel lo llevaría a su habitación.


Atrapar era una tarea peligrosa en los primeros días del béisbol. 



Ningún receptor llevaba guantes, protector de pecho, mascarilla, espinilleras ni ningún otro equipo de protección. Dedos rotos, manos nudosas, dedos aplastados y dientes astillados eran marcas visibles del oficio. 


Los receptores se pararon a unos 20 a 25 pies detrás del plato y trataron de atrapar lanzamientos en el primer rebote. También tuvieron que lidiar con foul tips, swings errantes, bates lanzados y corredores de base que chocaban contra ellos.


Allison hizo que la posición fuera aún más peligrosa con su primera innovación. Con el fin de reducir la capacidad de los corredores de base para robar bases, se paró directamente detrás del bateador. En 1907 le dijo a un reportero:


"No es que desee reclamar tal récord, porque después de todo no tiene gran peso o gloria, pero de todos modos creo que las cifras demostrarán que fui uno de los primeros, si no el primero, de cualquiera de los backstops en intentarlo. . . 


Allá por 1866. Mi éxito en ese estilo de juego fue notable, y naturalmente la comidilla del lugar, hasta que nuestro juego comenzó a atraer multitudes simplemente porque Allison estaba detrás del bate. . . Esto no es egoísmo, sino el hecho, y mi método pronto tuvo muchos imitadores.

A medida que las ventajas de acercarse al bateador se hicieron obvias, otros receptores siguieron el ejemplo de Allison. Pronto la práctica se universalizó.


En 1868 Allison jugó para un fuerte club amateur, los Philadelphia Gearys. 


En busca de prospectos en el área estaban John Joyce y Alfred Gosham, dos oficiales del Club de Béisbol de Cincinnati. Tenían una necesidad especial de un receptor que pudiera manejar las rectas lanzadas hacia el plato por Asa Brainard desde la caja del lanzador a solo 45 pies de distancia. 


Allison estaba atrapando para los Gearys ese día. No solo se manejó bien detrás del plato, sino que también conectó un largo jonrón al jardín central en su primer turno al bate. Impresionados, los habitantes de Cincinnati lo invitaron a su habitación de hotel después del juego. Entró un joven bronceado, con pecas, aspecto desaliñado, mal vestido, con un sombrero de paja.


 Joyce y Gosham le cortaron el pelo, le compraron un traje de vestir y lo llevaron de vuelta a la Ciudad Reina con ellos.


Se suponía que el Cincinnati Base Ball Club todavía era un equipo amateur en 1868. 



Con el fin de mantener la treta, a los jugadores que fueron importados del Este se les dieron trabajos en los negocios de los patrocinadores del equipo. 


Se presentaban a trabajar todas las mañanas y eran visibles para las personas que llamaban y se les pagaba pequeños salarios, aunque muchos de ellos hacían poco o nada de trabajo. Podían fingir que no jugaban a la pelota para ganarse la vida. A Allison le dieron un trabajo como cortador de granito, un oficio para el que estaba calificado por su trabajo anterior en Filadelfia. No se sabe cuánto granito cortó en Cincinnati.


Propiedad de Aaron Burt Champion y dirigido por Harry Wright, en 1869, Cincinnati se convirtió en el primer club de béisbol en pagar abiertamente salarios a todos sus jugadores. 


Llamado las Medias Rojas en reconocimiento a las medias carmesí hasta la rodilla que usaban los jugadores, el club se convirtió en el equipo más dominante en jugar el juego. Derrotaron a todos sus rivales en el Medio Oeste, conquistaron a los mejores equipos del Este y barrieron una gira por el Oeste, ganando 56 o 57 juegos7 en esa temporada invicta.


Allison atrapó casi todos los juegos de los Red Stockings durante su racha ganadora. El club enumeró solo diez jugadores en su lista: nueve titulares y un suplente. Allison usualmente bateaba cuarto en la alineación, no porque fuera un toletero como los bateadores de limpieza de la era moderna, sino porque era un corredor lento. Harry Wright quería velocistas en los tres primeros lugares, pensando que el centro del orden era el mejor lugar para los lentos.8 Allison volvió a batear .469.


Una vez que George Wright reemplazó a Allison detrás del plato fue en un juego el 24 de junio de 1869 en Baltimore. Allison fue golpeada en el ojo izquierdo por una pelota de foul. Wright se hizo cargo de las tareas de receptor, y James Fowler lo reemplazó en el campocorto. 



Fowler fue el anotador del equipo. No aparece en la foto del equipo ni en su roster, pero jugó tres entradas en ese juego.


Dijo: "El señor Champion dice que dormí durante todos estos partidos; si no jugaba, hablaba y ayudaba de esa manera. Estoy feliz de ser miembro de los Cincinnati Nine, o más bien de Eleven". 


Allison era inmensamente popular entre los chiflados (como se conocía a los fanáticos en esos días), pero no entre la gerencia de Cincinnati o los periódicos. 


Adquirió una reputación de ser egoísta, temperamental y perezoso. Dado que las frecuentes lesiones de Allison fueron causadas por su juego tan cerca del bateador, su petición de un día libre para recuperarse de una lesión probablemente estaba justificada. Pero la dirección del equipo y la prensa lo vieron como una señal de desidia. 


La segunda innovación de Allison, y su mayor contribución a la hermandad de pescadores, se produjo el 28 de junio de 1870.


Después de perderse el juego anterior por dolor en las manos, se puso un par de guantes de piel de ante. Esta fue la primera vez que un jugador de béisbol en cualquier posición usó un guante de fildeo. 



Allison hizo que un fabricante de sillas de montar de Cincinnati fabricara las manoplas para él en 1869, pero sabiendo el ridículo que otros jugadores acumularían sobre él, evitó usar las manoplas hasta ese histórico día de junio.


El miedo de Allison al ridículo estaba bien fundado. 


En el mundo machista del béisbol del siglo XIX, usar un guante se consideraba poco varonil. 


A diferencia de la primera innovación de Allison, esta tardó en ser adoptada. 


El mejor jugador de cuadro de la década de 1880, Bid McPhee, jugó casi toda su carrera sin ponerse un guante. Eventualmente, sin embargo, la necesidad de autopreservación superó el deseo de parecer duro, y el uso de guantes mientras se fildeaba se convirtió en algo de rigor entre todos los jugadores de béisbol, no solo entre los receptores. 


El guante ha evolucionado hasta el punto de que el artículo de hoy habría sido irreconocible para Allison y sus contemporáneos.


Después de que Allison se desplomara un poco en 1870, los periódicos de Cincinnati fueron despiadados en su castigo. El Comercial se quejó de que su "órgano de presunción se ha agrandado terriblemente esta temporada... El público espera trabajo, y no aires finos, y no exhibiciones de temperamento torcido y exagerada importancia personal". La Gaceta proclamó que "[sus] travesuras perezosas no tienen excusa alguna, y no gana ningún crédito por entregarse a ellas". 


El 14 de junio de 1870, la racha ganadora de los Red Stockings llegó a su fin cuando perdieron ante los Brooklyn Atlantics en un partido muy reñido, 8-7. Después de la derrota, las disensiones hacia el club, que habían sido silenciadas durante los días de gloria, salieron a la luz. 


Surgieron dos camarillas, divididas sobre la bebida y la disciplina. Los hermanos Wright, Gould y McVey se opusieron a lo que consideraban un comportamiento alborotador; los demás tenían una opinión diferente, en particular el... 

 

Artículo completo en: https://sabr.org/bioproj/person/doug-allison/

martes, 27 de agosto de 2024

 



Al Bat

 

Olvidaron la historia

 

·      En 1972 se destruyó el Estadio Fernando M. Ortiz, antes llamado “Casa del Pueblo” y al paso del tiempo en ese espacio no existe una placa conmemorativa que honre el rico legado que dejó ese inolvidable escenario.

 

Por Jesús Alberto Rubio.

 

Buen día: Me pidieron hiciese un recordatorio del siguiente tema y con gusto aquí se lo comparto con una posdata --a quien corresponda--, precisamente por la falta de una placa conmemorativa que desde allí se le diga a las nuevas y futuras generaciones lo sucedido en ese escenario durante cinco décadas y que tras su demolición en 1972 pasó a ser un parque infantil.

 

Por su importancia histórica, rescato este gran tema, el que espero lo vuelva a hacer suyo y sí, pensando en esa propuesta de que en ese parque infantil se instale la placa conmemorativa en mención.

 

Démosle su valor.

 

Ya a través de la Asocrodes y la Peña Beisbolera de Hermosillo desde hace tiempo hemos estado reiterándolo, por lo que seguimos a la espera de una respuesta de las autoridades.

 

Veamos:



En los anales de la historia del beisbol de Hermosillo trasciende aquella década de los años 30 del siglo 20 cuando en nuestra la capital sonorense se comenzó a disfrutar lo que iba a convertirse en un escenario que al paso de cuatro décadas se convertiría en un espacio rico especialmente en historia plena de beisbol.

 

Inclusive, Hermosillo tendría tuvo un equipo representativo de muy altos vuelos –a nivel regional y nacional--, con jugadores de gran talento cuya memoria persiste al paso del tiempo.

 

El equipo se denominó Partido Nacional Revolucionario (PNR) y su líder y gran mánager lo fue el profesor Francisco “El Viejo” López Palafox, de muy grata trayectoria y hechos sobresalientes dentro y fuera del terreno de juego.



En aquel rico proceso histórico resalta también la figura de Don Fernando M. Ortiz, quien registró toda una vida dedicada al beisbol, curiosamente, sin que nunca lo haya jugado.

 

Sin embargo, su ímpetu y afán emprendedor por este deporte le llegó a alcanzar grandes metas fundando equipos y propiciar otros, como ocurrió precisamente con el PNR y lo que se llamó entonces Selección Sonora que en 1935 jugaría en la capital del país contra equipos de la Liga Mexicana.

 

Asimismo, debo mencionar a Rodolfo Elías Calles, gobernador del Estado (1931-35), quien dio gran apoyo al deporte en general y al béisbol en particular, impulsando la construcción del Estadio de “La Casa del Pueblo”, además, al momento de   secretario de Obras Públicas en el país, hizo posible la gira del team Sonora a la capital del país en enero de 1935.

 

Si se recuerda, la “Casa del Pueblo” que iba a ser sede de las oficinas del entonces Partido Nacional Revolucionario (hoy PRI) y organizaciones sindicales, además de contar con una unidad deportiva con alberca, canchas de tenis y frontenis e incluso juegos infantiles.



Los primeros tres juegos en el nuevo estadio de “La Casa del Pueblo” –una réplica del “Venustiano Carranza” construido en 1914 en la Ciudad de México–, la escenificaron el potente equipo PNR, fundado por Fernando M. Ortiz y el México-El Paso, quedando la serie en casa.

 

Por cierto, la única derrota de los capitalinos en esa serie, donde lucieron uniforme crema con vivos y gorra color rojo, fue de Manuel “Ciclón” Echeverría.

 

Retrospectiva

Haciendo una retrospectiva, podemos encontrar que ya en 1932 se jugaba pelota amateur organizada como un preámbulo del advenimiento de las ligas Sonora y de la Costa del Pacífico que surgieron en la primera parte de la década de los años 40.

 

Los aficionados de aquella época fueron testigos de cómo, el equipo PNR de Hermosillo --dirigido por Francisco “El Viejo” López--, vencieron en el estadio “La Casa del Pueblo” al equipo “Las Maravillas” integrado por jugadores negros proveniente de Tucson, para luego en 1935 partir a una gira hacia la capital mexicana.

 

 

El seleccionado sonorense, con Luis Flores de coach y “El Viejo” López de estratega, llevó a grandes jugadores como Héctor “La Comadre” Leal, Manuel “Barbitas” Acuña, Armando “Negro” Cota, Ángel “Diablo” Salas, Diego Carrillo, Manuel Reyna, Antonio Venegas, Ángel Castro, Jesús “Cochihuila” Valenzuela, Manuel “Ciclón” Echeverría, Mike Simmons,  Carlos Carrillo, Tomás “Tapón” Camacho, Ramón “Alameño” Armenta, Jesús Astráin, Enrique Revilla y Alfonso “Chivo” la Fuente.

 

 Su debut ocurrió el sábado 19 de enero del 35 empatando a dos en once dramáticos episodios contra el Comintra, estacando el pitcher Diego Carrillo, quien aguantó toda la ruta, así como el habilidoso primer bat y campo corto Alfonso “Chivo” de la Fuente (pegó triple en su primer turno, además de realizar dos formidables engarces; en otro juego, dio cuatro hits).

“Ciclón” Echeverría.

Al siguiente día cayeron 5-4 ante el Monte de Piedad y en el tercer juego Manuel “Ciclón” Echeverría venció 4-3 al San Luis apoyado en tres hits decisivos del “Alameño” Armenta.

El equipo sonorense siguió “embalado” y los días 2 y 3 de febrero derrotaron 14-8 al Monte de Piedad y 9-8 al Comintra… y parecía que podían ganar la “Copa Cárdenas” patrocinada por el presidente de México, Lázaro Cárdenas.

Sin embargo, en el doble juego definitorio teniendo como escenario el estadio “Venustiano Carranza”, primero ganaron al Comintra 4-3 con pitcheo magistral de Echeverría, pero en el segundo cayeron 8-4 ante el Monte de Piedad que se llevó el campeonato.

Sonora fue el subcampeón, seguido del Comintra. El San Luis no concluyó su compromiso.

 

Piratas vs Atléticos de Filadelfia

Otro momento histórico: El 31 de marzo de 1941 los Atléticos, en aquel entonces de Filadelfia y cuyo magnate era Connie Mack, jugaron un partido de exhibición en el Estadio de “La Casa del Pueblo” --que a partir del 55 se llamó “Fernando M. Ortiz”--, contra los Piratas de Pittsburgh que traían de coach a Honus Wagner, el inolvidable legendario “Holandés Volador”.

El mánager de los Piratas era Frankie Frisch.

Aquella vez se cobró en gradas preferente $10 y en Sol $3, y la novena de Pittsburgh ganó 7 a 5.

Connie fue mánager/propietario de aquella famosa franquicia a cuyo equipo le llamaron “Elefantes Blancos de Connie Mack”, con la que siempre aparecía con un traje, por lo general color azul o negro.

Mack manejó durante 53 años, 50 de ellos, entre 1894-96 a Piratas y 1901-1950 a Filadelfia.

 Primer intento de la Liga Sonora

 

Fue en l942 cuando el estadio de “La Casa del Pueblo” sería testigo presencial del primer intento de lo que fue la Liga de Sonora, pero que por motivos de la II Guerra Mundial sólo tuvo una serie con los equipos de Hermosillo, Cananea, Empalme y Cd. Obregón.

Sin embargo, a partir de 1944 gracias al tesón de Fernando M. Ortiz, Manuel Puebla, Ignacio Romero y Francisco “Viejo” López Palafox, aquel circuito sería toda una realidad hasta su desaparición en 1950 ante el desarrollo de la poderosa Liga de la Costa del Pacífico (1945-1957-58).

Más detalles a raudales, se los comparto en mi blogspot:

https://beisbolredes.blogspot.com/

 

 

 



sábado, 24 de agosto de 2024

 

Al Bat

 

Ohtani & Judge

 

Por Jesús Alberto Rubio

 

Wow!: Ojalá haya visto y disfrutado anoche a lo máximo el grand slam de Ohtani; clase de obús a la primera pitchada al cierre del noveno con empate a tres ante los Rays en un Dodger Stadium que entró en excitación tras el tablazo de oro.

 

Fue un grand-slam y walk off que hizo historia: Ohtani llegó a 40-40 en jonrones y estafas (anoche logró una) para ser el primero en hacerlo en Dodgers y el sexto jugador en apantallar con ese truco en la Gran Carpa.

 

Lo dice MLB, beisbolpuro y Al Bat lo retoma/comparte emocionado y con gusto: Shohei es el jugador que más rápido en la historia lo ha conseguido en una temporada, al lograrlo en 126 juegos.


Y sí: Alfonso Soriano tenía la anterior marca al conseguir el 40-40 en 151 encuentros en la campaña 2006; José Canseco necesitó 151 en 1998, Ronald Acuña lo hizo en 152 enfrentamientos en 2023, Alex Rodríguez lo logró en 153 partidos en 1998 y Barry Bonds lo logró en 158 choques en 1996.

 

Ah, fue su tercer walk off en MLB.

 

Si, sí: su grand slam, peliculesca, ¡al estilo Hollywood!

 


 “Mr. Juez implacable

 

Y ahora con Judge:

 

Llegó a 49 de los que te quiero verdes, siendo el cuarto juego consecutivo en el que conecta al menos un vuelacerca, incluyendo los dos que disparó el miércoles ante los Guardianes.

 

El cañonero de los Yankees tiene una proyección de 61 jonrones para la temporada, lo que lo dejaría a uno de igualar su campaña récord de 2022, cuando impuso la marca de la Liga Americana con 62 cuadrangulares quebrando la marca de Roger Maris (61) que estableció con los mismos NYY en 1961.

 

Y mire: Judge suma ocho vuelacercas en sus últimos 11 duelos y 17 bambinazos en los 34 más recientes.

 


¡Exacto!: Está a un cuadrangular de convertirse apenas en el quinto pelotero en la historia con tres campañas de 50 jonrones.

 

¿Y en pitcheo?  Carlos Rodón (14-8) alcanzó la cima de las Grandes Ligas en triunfos, tras ponchar a cinco adversarios en seis innings, durante los que lanzó pelota de cuatro hits. Clay Holmes se apuntó su 27mo salvamento.

 

Claro, hay más en MLB: Grand slam de Eugenio lidera paliza de D-backs en Boston; Crow-Armstrong conectó un HR dentro del campo… ¡en 14 segundos!; Orioles superan a Astros con grand slam de Anthony Santander en la octava; Bravos deja tendidos a Nacionales con… ¿error de oro?...

 


En el caso de Santander: fue su 38 jonrón de la temporada; su segundo grand slam en la campaña y el cuarto en su carrera.

 

En ese juego, Ramón Urías lució con las oropéndolas con un triple productor para coronar ataque de cinco anotaciones.

 

El de la H

 


Y en el encuentro que los Cubs le ganaron 6-3 a los Marlins, un largo doblete de Isaac Paredes produjo una carrera ante el relevista de los Marlins, Brett de Geus (0-2), en la octava entrada, para romper el empate 3-3.  (El de la H pegó de 4-1 y todavía anda muy bajo en porcentaje: .228, aunque lleva 18 jonrones y 64 impulsadas entre Tampa y los Chicago Cubs.

 

Confiemos en que el hermosillense levante vuelo entre lo que queda de agosto y el próximo mes de septiembre.

 

¡Debe de!

 

Joframaso: Andrés Muñoz (Seattle), lanzó un inning en blanco con un hit y tres K; fue su salida 49 de la temporada; bajó su efectividad a 1.84; llegó a 61 ponches en 49 innings y su WHIP es de 0.98.

 

LMB

 


Eso: En tanto hoy inicia en el Harp Helú la serie final de la Zona Sur entre los hermanitos Diablos y Guerreros, ayer, comandados por una contundente ofensiva al conectar tres cuadrangulares, los Sultanes de Monterrey vinieron de atrás y vencieron en casa a Tecos de los Dos Laredos (9-5) en el primer juego de la Final de Zona Norte.

 

Los detalles: https://www.milb.com/mexican/news/sultanes-vencen-a-los-tecos-en-el-juego-1-de-la-serie-de-campeonato

 

Ok: sabadito lindo.