martes, 26 de julio de 2022

 

Big Papi.

 

En la carrera de David Ortiz, los números hablan por sí solos, lo cual le llevó a ser exaltado al Salón de la Fama junto al cubano Tony Oliva y Jim Kaat, además de Gil Hodges, Bud Fowler, el cubano Orestes “Minnie” Miñoso y Bud Fowler de manera póstuma.

En una carrera de 20 años en Grandes Ligas, Ortiz pegó 541 cuadrangulares, empujó 1,768 carreras y terminó con OPS de .931 y OPS+ de 141.

Y en postemporada, se creció, dando batazo por batazo en el momento indicado, desde sus hits de oro en los playoffs del 2004 hasta sus jonrones clave en los del 2013, culminando aquella postemporada con una línea de .688/.760/1.188 (¡OPS de 1.948!) en la victoria de los Medias Rojas sobre los Cardenales en la Serie Mundial.


Dentro de todo eso, hubo que dominar a algunos de los mejores lanzadores del juego. Y lo hizo.

“Yo siempre quería estar a la altura del reto, y por eso tenía que trabajar (en mi dominio de la zona de strike) todos los días”, comentó Ortiz, convocado a 10 Juegos de Estrellas, ganador de siete premios Edgar Martínez como mejor bateador designado del año y Jugador Más Valioso de la Serie de Campeonato de la Liga Americana del 2004 y de la Serie Mundial del 2013—entre muchos otros reconocimientos.

 “Yo no era el tipo de bateador capaz de darle a los pitcheos fuera de la zona de strikes”.

“Los ases se llamaban ases porque les gustaba retar al bateador con lo mejor que tenían”, concluyó Ortiz, elegido al Salón en su primera oportunidad en el 2021-22 con el 77.9% de los votos de la Asociación de Escritores de Béisbol de Norteamérica (BBWAA). “No iban a jugar. Y yo siempre estaba dispuesto a aceptar ese reto”.

Esta Clase de 2022 de siete miembros une más de 150 años de historia del béisbol, remontándose a las raíces de los primeros peloteros negros, a los cubanos que huyeron de su país por la libertad, a los jugadores dominicanos y blancos, todos maravillosamente entrelazados.



Comienza con Bud Fowler, el primer jugador de béisbol profesional negro; a Buck O’Neil, el rostro del béisbol de la Liga Negra; a Gil Hodges, el compañero de equipo de los Dodgers de Brooklyn de Jackie Robinson que rompió la barrera del color en 1947 cuando estaban juntos; a Minnie Miñoso, la versión latina de Jackie Robinson; a Tony Oliva, quien idolatraba a Miñoso y le da crédito por abrir la puerta a otros; a Jim Kaat, quien jugó con Oliva en los Mellizos de Minnesota; a David Ortiz, quien fue asesorado por Oliva mientras estaba con los Mellizos antes de convertirse en un héroe con los Medias Rojas de Boston.

“Esto es genial por muchas razones”, dijo Dave Winfield a USA TODAY Sports. “Jim Kaat y Tony Oliva estaban en los equipos que yo seguía cuando crecí en St. Paul, así que los conozco bien. Estoy muy feliz por Buck O’Neil; Ojalá hubiera sucedido cuando él estaba vivo. Y me siento honrado de hablar en nombre de la familia Bud Fowler”.

La estrella de la ceremonia fue Ortiz, el amado toletero de los Medias Rojas que todavía es venerado en toda Nueva Inglaterra, particularmente después de su infame discurso «Esta es nuestra (improperio) ciudad» después del atentado con bomba en el maratón de Boston de 2013. 

Ayudó a terminar con la Maldición del Bambino al llevar a los Medias Rojas a su primer título de Serie Mundial en 86 años, y los Medias Rojas ganaron tres campeonatos en nueve años.

Ingresó como el bateador designado con más juegos disputados que cualquier otro miembro del panteón en Cooperstown. También será el cuarto dominicano, uniéndose a Juan Marichal, Pedro Martínez y Vladimir Guerrero. La Clase de 2022 también incluye a seis figuras que fueron seleccionadas por los comités de las eras del béisbol.



Póstumamente, llegó el momento para el cubano Minnie Miñoso, estrella de los Medias Blancas de Chicago en los 50; Gil Hodges, leyenda de los Dodgers de Los Ángeles que condujo a los Mets de Nueva York a su primer título de la Serie Mundial en 1969; Buck O’Neil, quien jugó con los Kansas City Monarchs en las Ligas Negras y fue un incansable activista del deporte; y Bud Fowler, reconocido como el primer jugador profesional de raza y que creció en Cooperstown en los 1860, actuando en decenas de ligas. Se trata de una clase con tres latinoamericanos y dos jugadores de raza negra que allanaron el camino para las estrellas del presente.

https://momentodeportivord.com/david-ortiz-sigue-asombrado-por-su-cita-en-cooperstown/

 

 

domingo, 22 de mayo de 2022

 



Marlins rinde tributo a Dihigo


Por Yoandy Castañeda Lorenzo


Miami, Florida.- A 51 años del fallecimiento y 116 del natalicio de Martin Dihigo, los Marlins le realizaron ayer sábado un homenaje jungto con la Fundación que lleva el nombre del célebre pelotero cubano.

Martin Dihigo encuentra su templo en el LoanDepot Park de los Marlins de Miami. 

“El inmortal”, como se le conoce al pelotero antillano fue unos de esos genios del béisbol, víctima de la segregación racial y las injusticias de una sociedad enferma. Pero que, el tiempo le retribuyó cada segundo de dolor con la gloria eterna en el Salón de la Fama.

Dihigo se encuentra en seis salones de la fama. Fue el primer latino de las denominadas “Ligas Negras” en ser elegido al templo de Cooperstown, y segundo hispanohablante después del legendario Roberto Clemente en inscribir su nombre en ese recinto.

A 51 años de su fallecimiento y 116 del natalicio, los delfines realizan un homenaje a la Fundación que lleva el nombre del célebre atleta dentro de las festividades por el Día de la Hispanidad.

Según el periodista Gilberto Dihigo, hijo de “El inmortal”: “Esta institución, fundada en los Estados Unidos, tiene como propósito fomentar en niños y jóvenes un desarrollo integral deportivo, cultural, educativo para contribuir a que se conviertan en ciudadanos útiles para la sociedad”.



En EEUU, la carrera de Dihigo se dividió entre los Cubans Stars (1923 y 1927), los Homestead Greys (1928), Philadelphia Hilldale Giants (de1929 a 1931); y los New York Cubans, en donde fungió también como director en 1935 y 1936. 

En la base de datos de las Ligas Negras en Seamheads citada por MLB “a Dihigo se le acredita un promedio de bateo superior a .300, un slugging mejor de .500 y 110 jonrones de por vida, incluyendo el tiempo que pasó en México y Latinoamérica. 


Como lanzador, Dihigo aparece con 51 victorias y efectividad de 3.57.


Enrique Kerlegand:


Hace unos días se recordó a Martín Dihigo, se cumplió otro año de su fallecimiento en Cienfuegos, Cuba, sucedió el 21 de mayo de 1971. Por tal razón vamos a recordar un poco de su triunfal participación en la LMB. Para empezar fue la primera gran contratación que se realizó para el circuito de verano. De hecho su presencia fue tan notable que al mismo tiempo la LMB empezó a tener mejor proyección.
 Fue en 1937 que los aficionados disfrutaron el juego de Dihigo, fue una temporada corta, el Águila de Veracruz terminó en el primer lugar de la Zona Sur y el Agrario de la Zona Norte. Los dos equipos se enfrentaron en lo que fue llamada la serie de Martín Dihigo. 

Este ganó los tres juegos para que el Águila lograra su primer campeonato en la LMB. En la temporada se produjo el primer juego sin hit ni carrera que registra el circuito, Dihigo con el Águila se enfrentó al equipo de Nogales, Veracruz. Les ganó 4-0 el 16 de septiembre de 1937.
En 1938 fue más largo el rol de juegos y Martín Dihigo siguió siendo la gran figura del club jarocho y de toda la liga. Nuevamente se coronó el Águila, ahora a rol corrido le sacaron 6 juegos al equipo Agrario de México. 

Martín hizo algo que jamás se volverá a ver, con porcentaje de .387 ganó el título de bateo, adjudicándose la triple corona de pitcheo: campeón de pitcheo con marca 18-2, 0.90 en carreras limpias y 184 ponches. 

Realmente fuera de serie, ese era un jugador de Ligas Mayores impedido por la barrera de color que por ese tiempo reinaba en las Ligas Mayores de los blancos.
Dihigo siguió con el Águila para 1939, con buenos números pero ahora si con mucha competencia. Ese fue el año de Lázaro Salazar que llevó a los Cafeteros de Córdoba al campeonato venciendo al Carta Blanca de Monterrey. 

Dihigo fue el líder bateador del Águila, bateo .337 y tuvo marca de 15-8 en pitcheo. Ese año ponchó a 202 para ser el líder de este departamento.





Para 1940 llegan los Diablos Rojos de México y los Azules de Veracruz. Estos últimos con Jorge Pasquel de dueño y manager, pero se llevó a Dihigo porque el Águila de Veracruz dejó a la liga junto con otros equipos para formar la Liga Cismática que fue un fracaso. Luego, Dihigo fue contratado por el Unión Laguna y en 1942 ya tenía otro campeonato. Para estas alturas se le consideraba el mejor jugador que ha tenido la LMB.
Una anécdota del veracruzano Luis "Molinero" Montes de Oca, un excelente tercera base como fildeador y buen bateador, nos contó que una ocasión tomó turno al bat y lanzaba Dihigo. 

Modestamente cuenta "no sé cómo saque el bat y le conecté batazo por el jardín derecho. Corrí bien y llegue a tercera con un triple. Dihigo, frotando la pelota se acercó a la tercera base y me dijo "muchacho me diste bien pero ahora quiero decirte que ahí te quedaras". "Martín ponchó a los tres que seguían", concluyó su recuerdo "Molinero" Montes de Oca".







lunes, 25 de abril de 2022

 



Cesáreo Suárez Naranjo.

En una parte de tus comentarios, haces referencia a un buen pelotero - ¡en su época! - y que destacó, principalmente, con los Cachorros de Chicago. SHAWON DUNSTON, para ser traído por los Algodoneros de San Luis, de la Liga del Norte de México, pero....¡tengo un "pero"! ¿Qué, no está demasiado "viejo" (no me atrevo a decir "acabado"), pues se retiró de las Ligas Mayores en 2002, y en marzo acaba de cumplir 59 años?

 

(Antes de continuar, ya le dije que es su hijo, de 29 años de edad (https://www.baseball-reference.com/bullpen/Shawon_Dunston,_Jr.)

 Ok.

Por lo demás, ¡qué bueno que se pone en marcha ese circuito! Y, como siempre: "odio tener quejas", pero ¡ni modo! Qué malo, que nos quitó - TELEVISA - la transmisión de los juegos de Ligas Mayores. Al menos, ya no los pasan por televisión abierta. Qué bueno, que tanto Canal 11, como el 26 (de Jalapa TVMAS) están pasando juegos de beisbol, de la Liga Mexicana.

Pero, ¡qué gachos!, al menos ayer, en pleno desarrollo de los juegos, en de TVMAS, cortaban las acciones y metían comerciales, y nos dejaban varias veces en "suspenso". Y, ¡pobres comentaristas! Les falta mucho conocimiento de los aspectos del beisbol.

En una jugada, uno del Pericos de Puebla, estaba corriendo por segunda base;  vino un batazo que atrapó el jardinero central; el que corría por segunda "hizo pisa y corre", y el o los umpires, lo habían dado por bueno; vino la apelación....se revisó, y determinaron finalmente que era out, por salir antes de la atrapada....

Lo que critico es que los dos comentaristas que alcanzaba yo a escuchar, se pusieron a "tratar de dilucidar" a quién se le acreditaría, del equipo que estaba a la defensiva (el Águila) el segundo de los outs consumados en esta doble matanza, y demoraron en ello.....¿para qué se ponen a querer "adivinar", si eso le corresponde al ANOTADOR OFICIAL? ¡Así de simple! Un abrazo

viernes, 15 de abril de 2022

 


Al Bat

 

Jackie Robinson, héroe eterno del béisbol

 

Por Jesús Alberto Rubio.

 

Hoy --y siempre-- debemos tener presente la insigne y eterna memoria de Jackie Robinson, quien el 15 de abril de  1947  arribó a las Ligas Mayores para dar fin a la insultante  barrera racial que prevalecía hasta ese año en ese béisbol.

Robinson, valorado en la historia como uno de los jugadores más excitantes de su tiempo, pasó ese histórico día a ser el primer pelotero negro en jugar en el beisbol moderno de la Gran Carpa enfundado en la casaca de los entonces Dodgers de Brooklyn.

Branch Rickey, presidente de la franquicia, manifestaba en esos días su satisfacción por “su nuevo experimento” de lograr la integración racial que ya  comenzaba a expanderse en ese beisbol, además de buscar convertir a los Dodgers en uno de los mejores equipos del béisbol.

Para los fanáticos de Brooklyn, las décadas de los 40 y 50  sería conocida como los años de Jackie Robinson, una etapa de gloria para el equipo ya que ganó seis campeonatos y una serie mundial, la de 1955.

Ahora bien, hay que decirlo: más allá del béisbol, sin duda que el notable ejemplo de Jackie Robinson fue una inspiración  para todos los negros y una lección práctica a los blancos escépticos de la integración racial.




Aquel mismo año, Rickey también reclutó a Sam Bankhead para convertirlo en el primer pitcher negro de las Mayores, quien había llegado de 27 años procedente de las Ligas Negras.

Robinson, arribaría a Nueva York tras jugar en 1946 con en la Liga Internacional con los Royals de Montreal, una ciudad que mostró ser muy cosmopolita al aceptar su presencia ya que en el equipo nunca habían tenido a un jugador negro.

Con su bateo, llevó al título a los Royals.

Fue líder bat .349 y 113 impulsadas, guiándolos también a la conquista del banderín de la entonces conocida como Pequeña Gran Serie Mundial.

Además de Jackie, Rickey también, como anoté, adquirió a afroamericanos, el  pitcher Don Newcombe (1948) y al gran Roy Campanella (1949), quienes juntos se convirtieron en aquella época en el alma y corazón de los Dodgers.

La historia sobre Jackie es riquísima y muy amplia, incluso cuando ya se retiró tras una década de ser el gran estelar del béisbol con Dodgers, entre otras actividades sociales, trascendió por su abierta lucha por los derechos civiles al lado de Martin Luther King.

Jackie es y será siempre recordado como el pionero entre los jugadores de raza negra en jugar en el mejor nivel del béisbol del planeta, y, su aparición el 15 de abril del 47, abriría las puertas y oportunidades para los jugadores afroamericanos –e incluso latinos negros-- que sin duda alguna hoy día son los grandes protagonistas en la pelota ligamayorista.

 

Al Salón de la Fama

 

Su elección en 1962 al Salón de la Fama con sede en Cooprsrown, Nueva York, fue la única ceremonia ruidosa que él festejó durante toda su vida.

Su madre estaba ahí, en Cooperstown, para disfrutar el día y, como siempre, su amada esposa Rachel y sus grandes amigos.

Jackie estaba optimista frente al futuro, después de todo.

“Este es uno de los días más grandes de mi vida; estoy conmovido y feliz por ello. Estoy feliz porque mucha gente está feliz. Hablé con el señor Ricky y estaba feliz. Mi madre, estaba emocionada; nunca había visto a mi esposa tan triunfante. Veía los telegramas, escuchaba las llamadas. Todo esto nos hacía sentir maravillosos”, expresó ese día glorioso.

Le preguntaron sobre la importancia de ser el primer negro que ingresaba al Salón de la Fama y dijo: “espero que sirva de propósito porque entre muchos de nosotros hay quienes miran hacia atrás de nuestras carreras y terminamos decepcionados. Creo que puede inspirar mucho a nuestra a gente que con un poco de trabajo extra y esfuerza... también recibirán su recompensa”.

En 1986, Jackie fue laureado con el más alto honor civil de la nación: la Medalla de la Libertad.


Ello compendió el notable logro de su vida ya que como un experto y dedicado atleta, se forjó entre sus congéneres y su coraje abrió la puerta del deporte profesional a todos los de su raza,

Con valentía demostró a todos que la destreza y el deporte mismo sin raza o ancestros étnicos, son las cualidades por las cuales deben juzgarse los atletas.

Además, tras haber sido un extraordinario pelotero, buen ciudadano, un gran hombre y un verdadero campeón del deporte, su presencia y accionar lanzó un poderoso aliento para la igualdad, libertad y la vida de los hombres anhelantes de luchar por ser libres y respetados en la sociedad.

Mi admiración eterna a Jackie.

martes, 29 de marzo de 2022



YADIER MOLINA

El texto:


"Poco después de que el timonel de los Cardenales, el dominicano Oliver Mármol, inició su reunión en privado con el equipo el lunes, una fuerte ovación se podía escuchar afuera del clubhouse del Roger Dean Stadium. 

Como era de esperarse, los aplausos eran para el receptor Yadier Molina, cuyo debut en los entrenamientos primaverales se retrasó debido a problemas personales que debió atender en Puerto Rico. 

Aun si el veterano se hubiese reportado a tiempo al campamento primaveral, habría recibido la misma dosis de vítores y aplausos, tomando en cuenta su gran influencia y la figura que representa dentro de la organización y el hecho de que está iniciando su 19na y última pretemporada con los Cardenales. 

De vuelta con San Luis Yadier, un pliar de la franquicia Tras una semana de noticias desafortunadas que incluyó lesiones en el hombro de los lanzadores Jack Flaherty (malestar en el hombro derecho) y del dominicano Alex Reyes (labrum deshilachado en el hombro derecho), más la ausencia de Molina, todo volvió a sentirse bien dentro del club con el popular Nro. 4 de regreso en sus filas. 

Molina, reconocido por su incansable ética de trabajo, volvió a sentirse en sus aguas tras regresar con sus compañeros y reanudar la acción detrás del plato. 


 “Los últimos dos meses han sido difíciles, pero todo está bien ahora. Estoy feliz de estar de regreso”, expresó Molina antes de saltar al terreno para una ronda de práctica de bateo y ejercicios con sus compañeros. “Fue duro ver a los muchachos trabajando. 

Que llegara febrero y yo sin poder estar con ellos desde el primer día, eso fue difícil. Pero ya estoy aquí y estoy contento por eso”. 

 De su parte, Mármol se veía igual de contento de tener a uno de los verdaderos pilares de la organización de regreso con el club. 

Mármol, el piloto más joven en las Mayores con 35 años de edad, conoció por primera vez a Yadier hace más de una década cuando Mármol todavía era un jugador y el careta puertorriqueño hablaba ante un grupo de prospectos de la organización. Molina personifica todo acerca del “Cardinal Way” o “La manera de los Cardenales” - el método de la organización de formar a sus propios jugadores y retenerlos-- con su ética de trabajo, el respeto por el juego y su profesionalismo, destacó Mármol. 

 “Es grandioso ver su cara, verlo de nuevo con el uniforme puesto”, dijo Mármol acerca de ver a Molina llegar al campamento. “Es una pieza extremadamente clave para lo que hacemos aquí con nuestra cultura general. 

Por lo tanto, verlo entrar por esas puertas significa mucho”. 


 Molina, de 39 años, está por iniciar su 19na campaña con los Cardenales tras renovar su contrato en otoño pasado y anunciar sus planes para retirarse como jugador después de la venidera temporada. 

Un Cardenal toda su vida, Molina se convirtió en el primer receptor en la historia de Grandes Ligas en acumular 2,000 juegos detrás del plato con un solo equipo – un hito que alcanzó con su viejo compañero de batería, Adam Wainwright, en el montículo. 

 Por si eso fuera poco, Molina ha ganado dos títulos de Serie Mundial, ha sido pieza clave de cuatro banderines de la Liga Nacional ganados por San Luis, ha sido convocado a nueve Juegos de Estrellas y ha ganado el Guante de Platino en cuatro ocasiones. Sus 18 campañas consecutivas en San Luis lo convierten en el jugador activo con más años en un solo club en las Mayores. 

 Aunque trata de enfocarse en su trabajo y de no pensar en ello, Molina confesó que pasó por su cabeza el lunes que esto representa el comienzo del final de una carrera que podría terminar llevándolo al Salón de la Fama.

 “¿Qué puedo decir? Sé que este será mi último [Spring Training] y voy a tratar de disfrutarlo”, aseguró.

 “Seguiré trabajando duro y tratando de ayudar al equipo a ganar”. Molina estará más satisfecho una vez que esté listo para jugar detrás del plato regularmente. 

Un trabajador legendario entre sus compañeros conocido por reportarse temprano al complejo primaveral del club en Jupiter, Molina afirmó que dedicará todo el tiempo posible en los próximos días para compensar la semana de entrenamientos que perdió.
 


 Habiendo estado detrás del plato en 2,107 partidos en su carrera (2,041 como titular), Molina no cree que le tome mucho tiempo recuperar el ritmo en la receptoría. Sin embargo, obtener la cantidad suficiente de turnos al bate podría ser un desafío, con el Día Inaugural en Busch Stadium del 7 de abril aproximándose. 

 “He estado entrenando, así que estoy cerca. Sólo tengo que aclimatarme, porque estoy cerca”, dijo Molina. 

“Eso va a ser difícil -- tener (suficientes) turnos al bate. Probablemente necesite de cuatro o cinco días para comenzar a ver acción en los partidos y estar de regreso en el terreno. Recuperaré el ritmo rápido y veremos qué sucede”.

sábado, 19 de marzo de 2022

CHRIS CARTER, ALEX MEJÍA, KEON BROXTON Y GENO ENCINA FUERON LAS NOVEDADES EN EL ENTRENAMIENTO DE MONCLOVA HECTOR FRAGOSO. Monclova, Coah. (Acereros-Prensa) Estelares reportes en la práctica de hoy fueron la principal noticia dentro de la pretemporada azul que hoy contó con juego ínter escuadras donde elementos del primer equipo y sucursales ya entraron en actividad. Los que llegaron: Chris Carter, aporreador derecho, dueño de la marca de la marca de más jonrones (49) y producidas (119) en una temporada para un Acerero de Monclova (2019). Álex Mejía, versátil defensivo e ídolo entre la afición local con par de temporadas de .313 y .350. Keon Broxton, más de mil apariciones al bat en MLB, será uno de los nuevos refuerzos importados para el 2022. Geno Encina, lanzador derecho de amplio conocimiento de la Liga, viene de un invierno de 6 ganados, 2 perdidos, con 3.50 en efectividad al lado de Guasave en LMP. Los cuatro, ya se encuentran trabajando bajo las órdenes de Mickey Callaway, manager de la furia, que hoy celebró juego ínter escuadras de 8 bateadores por lineup, donde el equipo azul saltó al terreno con: Keon Broxton JC Josh Reddick JD Francisco Peguero JI Pablo Sandoval 1B Addison Russell SS Juan Pérez 2B Rodolfo Amador 3B Julián Lara C Eduardo Vera P. El equipo rojo por su parte alineó: Noah Perio SS Sergio Macías C Roberto Castro JI Ricky Rodríguez JD Sandber Pimentel 1B Shawon Dunston Jr. JC Ulysses Cantú 3B Aldo Núñez 2B Rolando Mora P.

sábado, 19 de febrero de 2022

 UN GRATO RECUERDO:


 


Al Bat

 

 

“Minnie” Miñoso: glorioso

 

 

Por Jesús Alberto Rubio.

 

 In Memoriam.


Son muchos los galardones que recibió Orestes “Minnie” Miñoso, ya en Cooperstown, elegido finalmente el año pasado..

 

Vea usted:

  

Tiene nichos de oro en los salones de la Fama de Cuba, México, Ligas Negras y del Pabellón de la Fama de la Serie del Caribe al que ingresó junto con Willie Mays, Rod Carew y Juan Navarrete.

 

 

Asimismo, ya recibió El premio “Jackie Robinson” por su brillante carrera de 17 temporadas en la pelota de Grandes Ligas.

 

 

Miñoso participó en la Serie del Caribe de 1957, en La Habana, donde bateó para .391, y en la de 1958, en San Juan, Puerto Rico, en la que finalizó con .394.

 

 

Saturnino Orestes Arrieta Miñoso Armas, también gran caballero y ejemplo a seguir por cualquier jugador de todos los niveles y latitudes.

 

 


Tiene una estatua en la terraza que ocupa la parte posterior del jardín central del estadio de los Medias Blancas de Chicago.

 

 

Incluso, las revistas The Sporting News y Baseball Digest, lo catalogaron entre los 15 mejores jardineros izquierdos de la historia.

 

 

En los 50`s fue clasificado como el jugador más destacado que llegó de la isla y luego junto al pitcher Adolfo Luque se les consideró como de lo mejor que habían llegado procedente de Cuba a la Gran Carpa.

 

 

El legendario pelotero nacido el 29 de noviembre de 1922 en Perico, Cuba, fue siete veces All-Star de los White Sox y en el 2003 fue electo como miembro ilustre de los Salones de Deportes y de Béisbol Mundial de Chicago.

 

 

En 1951 pasó a la historia al romper la barrera racial con los Medias Blancas y en esa temporada se convirtió junto al torpedero venezolano Alfonso “Chico” Carrasquel y al lanzador cubano Conrado Marrero, en los ser tres primeros peloteros latinos en participar en un Juego de Estrellas.

 

 


Ese año también fue el primer campeón latino en ambas ligas en triples jugando con los Indios de Cleveland y Medias Blancas (14).

 

 

Más tarde, el 57, con los mismos patipálidos, de nuevo pasó a los anales históricos en ser el primer pelotero de habla hispana de Ligas Mayores en dobles (36).

 

 

En ocho campañas pegó .300 más; tres veces fue campeón robador de bases; ganó 3 Guantes de Plata como jardinero y estuvo en 9 Juego de Estrellas… y ¡ocho veces fue nominado para el JMV!

 

 

Promedió en 17 campañas un global de .298, que muy bien pudo ser superior a la cifra mágica; sin embargo su prolongada estadía, jugando a una mayor edad que el común de los demás, obviamente le bajó el porcentaje.

 

 

En Cuba y Ligas Negras

 

 

Orestes empezó en 1945-46 a jugar pelota profesional a los 23 años con los Tigres de Marianao y con ellos pasó tres temporadas invernales.

 

Para el verano, se le vio en las famosas Ligas Negras vistiendo la franela de los New York Cubans en calidad de tercera base.

 

 

El 46 en 33 partidos bateó .260 y el 47 aumentó a .294 en 55 juegos. En esta última campaña fue seleccionado para el Juego de Estrellas de ese recordado circuito.

 

 

El 47 fue la última vez que se celebró una Serie Mundial de las Ligas Negras y Orestes fue la gran estrella con sus New York Cubans, quienes vencieron cuatro juegos a uno a los Cleveland Buckeyes.

 

 


A la Gran Carpa

 

 

Orestes Miñoso fue también de los favorecidos por el histórico rompimiento de la barrera de color cuando en 1947 los Dodgers de Brooklyn firmaron a Jackie Robinson:

 

 

Después de un año en Ligas Menores, el 19 de abril de 1949 llegó a los Indios de Cleveland y ahí haría gran pareja con Beto Ávila y  Larry Doby (primer negro/5 de julio de 1947 en la LA).

 

 

También ahí se encontró con el más notable lanzador de Ligas Negras, Leroy “Satchel” Paige (6-1), quien había debutado el 9 de julio del 48 para luego convertirse en el primer negro en lanzar en una Serie Mundial, la de ese año en que su equipo le ganó en seis juegos a los Bravos de Milwaukee teniendo a su lado de compañeros a Bob Lemon (20-14) y Gene Bearden (20-7).

 

 Higinio Reynoso

 

 Una vez entrevisté a Higinio Reynoso –short stop y tercera base que jugó con los Cañeros de los Mochis, Broncos de Reynosa y Naranjeros de Hermosillo—para que me hablara de cuando, en función de gerente de los Naranjeros,  firmó en 1966 a Miñoso.

 

 

Higinio recordó que Orestes Miñoso llegó procedente de Chicago a Nogales, Arizona, donde estuvo alrededor de una semana arreglando los papeles migratorios para entrar al país, por lo que se trasladó hacia esa ciudad para lograr ahí mismo la firma de su contrato.

 


 

Cita que al “Minnie” le encantó la idea de venir a nuestro béisbol invernal, especialmente con los Naranjeros, de quien diría en su primera rueda de prensa, “Tengo el mejor barco de la compañía”.

 

Sin embargo, esa temporada Hermosillo lograría el tercer lugar del circuito.

 

 

¿Y cómo era Orestes cuando estuvo aquí en esa época?, le pregunté.

 

 

“Educado, decente, caballero, “y un alma de Dios”. Incluso, pregúntame si le gustaba el baile. Llegó con su señora, muy guapa y cuando la llevaba al “Fernando M. Ortiz” “alborotaba toda la gallera” en el graderío”.

 

 

También fue cátcher

 

 

Higinio también acude a su memoria para decirnos que cuando en aquella inolvidable campaña se lesionaron Sergio “Kalimán” Robles y Juan Antonio Chan, el “Minnie” dos o tres veces jugó en la receptoría.

 

 

“Imagínate recibirle a Felipe Leal, quien tiraba “lumbre”… y pues ahí también demostró su valentía como pelotero. Y es que recibirle los “balazos” a Felipe, no cualquiera, pero Miñoso lo hizo y muy bien”.

 

 

Esa temporada, 1966-1967, como mánager-jugador (BD), Orestes Miñoso fue el campeón bat con .343, quitándole la racha de seis títulos consecutivos a Espino, quien se quedó con .338.

 

 


Hermosillo tuvo a su mejor pitcher en Alfredo Ortiz (12-6 y 2.70), quien también jugó como jardinero y bateador emergente.  Jay Carden también tuvo buenos números (11-6 y 2.53)… y párele de contar.

 

 

En 1969-70 también logró ser el campeón bat con los Venados de Mazatlán (.359).

 

 

Brilló en la Mexicana

 

 

En la Mexicana de Béisbol mostró ser un notable caso de durabilidad: llegó a sus 43 años de edad y concluyó su estadía como un verdadero profesional al cifrar 51.

 

 

 

A partir de 1965 (fue campeón en dobles con 35), jugó cinco temporadas con los Charros de Jalisco (Ahí era el “Charro Negro” y cuatro con el Unión Laguna, acumulando un excelente .317, con 377 impulsadas.

 

 

Con Jalisco en sus dos primeros años pegó .360 y .348 y en la temporada del 69 se despidió del equipo con .320… dígame usted.

 

 


 

El 67 fue parte de los campeones Charros dirigidos por Memo Garibay, quien tuvo en Andrés Ayón (25-6) y Juan Suby (2.36) a los campeones en ganados y perdidos y efectividad, respectivamente. También brillaron Simón Betancourt (12-8), Waldo Velo (9-11) y el cerrador Manuel Lugo.

 

 

Miñoso se combinó en la primera junto a Idelfonso Ruiz; en la segunda estuvo Gabriel Lugo y Domingo Rivera y en los jardines, Eladio Urías, Francisco "Pancho" García, José "Pepe" Rodríguez, Juan Francisco Menchaca y Benjamín "Cananea" Reyes.

 

 

Elrod Hendrick, quien al siguiente año debutaría con los Orioles de Baltimore, fue el receptor y anote la clase de temporada que tuvo: .316, 41 cuadrangulares y 112 producidas (y 18 dobles).

 

 

Manager-jugador

 

 

Cuando en 1970 los Charros trasladaron su franquicia a Gómez Palacio, Durango, Miñoso fue designado manager-jugador del equipo. Miñoso bateó .486 en 40 juegos.  Luego el 71 tuvo e .315 y en el 72, a mediados de campaña, José “Zacatillo” Guerrero lo sustituyó en el timón, pero siguió activo como jugador, terminando con .285.

 

 

Su última temporada con Unión Laguna, en 1973, terminó con .265, 12 jonrones, 83 impulsadas y diez estafas, pero lo más admirable de todo fue que lo hizo a sus ¡50 años de edad… clase de longevidad del cubano!

 

 

Todavía en 1976 dirigió y jugó para el Puerto Vallarta y es famoso el hecho de que junto a su hijo Orestes (Jr), conectaron jonrones consecutivos durante un partido decisivo del playoff.

 

 

Hay mucho más del “Minnie”, como el hecho histórico de haber jugado en siete décadas distintas en la pelota profesional, pero sobre este tema, ya le hablaré otro día.