martes, 12 de septiembre de 2017

RECONOCIMIENTO AL CLUB GUANAJUATO

EN RECONOCIMIENTO AL CLUB  “GUANAJUATO”, PIONERO DE NUESTRO BEISBOL




Por Jorge A. Cervantes Jáuregui.


Tomo datos tanto de un periódico antiguo que me regaló la Mtra. Elena Galindo, nieta del “Capi” García Gutiérrez, fundador del Club Guanajuato en donde se narra cómo se formó el Club Guanajuato y complementadas con las que he investigado. 

De acuerdo a lo que indica la nota periodística, las notas biográficas fueron proporcionadas por Salvador García (integrante fundador del Club y padre de Adolfo “Chamaco” García) e integradas por Jorge Martínez. 

Me voy a permitir transcribirlas y completarlas con datos de los que he investigado y que podría servir como una ficha descriptiva.

COMO SE FORMO EL CLUB GUANAJUATO


El 4 de julio de 1909 se presentó en esta capital la novena del “Junior Club” del Distrito federal, para jugar contra la local denominada “Guanajuato Athletic”, integrada totalmente por la Colonia Norteamericana residente aquí. La serie constaba de tres encuentros, los que fueron dominados ampliamente por el equipo local. Huelga decir que los visitantes descollaban por su calidad, a pesar de lo cual, queda dicho, fueron derrotados.

En vista de la victoria obtenida sobre el equipo foráneo, despertó en la juventud de aquella época enorme interés, siendo así que se acordó formar una agrupación que se llamó “Guanajuato Beisbol Club”.

El 21 de septiembre de 1909, en la noche, se congregaron con el propósito de dar cima al interés desbordante que ya se palpaba, lo señores Juan Martín, Lic. Manuel Hernández Galván, José García Gutiérrez, Federico Ramírez Paulín, Mariano Esparza, Adolfo Labarrieta, Salvador García, Julio Patiño, Luis G. Piña, Miguel Martínez Hidalgo, Octavio Jones, Jesús García López, Arnulfo Martínez y Gilberto Guzmán Venegas, pudiéndose considerar desde luego, como los socios fundadores.

Debido al entusiasmo incontenible y al anhelo de jugar beisbol se integró la novena denominada “Guanajuato”, que más tarde habría de conquistar grandes lauros en otros campos de la República.


Dicha novena se constituyó así: De pie de izquierda a derecha: Ricardo delgado (jardín derecho), Adolfo Labarrieta (tercera base), José García Gutiérrez (primera base y capitán), Octavio Jones (cátcher), Gabriel Bonave (parador en corto). Sentados de izquierda a derecha: Salvador García (segunda base), José Tamez (jardinero izquierdo), Jesús García López (pitcher) y Emilio Molina (jardinero central).

Entre los triunfos más clamorosos pueden citarse los que tuvieron contra México, Guadalajara, Querétaro y otras varias entidades. Estos son los puntales que sostuvieron la responsabilidad de un beisbol de altura durante muchos años.

Pese al correr del tiempo, la novena “Guanajuato” supo sostener su categoría. Hubo bajas y nuevos ingresos, debidas a las primeras a decesos lamentables o por la atención que demandaban los negocios personales de los jugadores. Pero el tesón por parte de los que restaban y la espléndida dirección de su capitán S. José García Gutiérrez a través de innumerables adversidades, siguieron conquistando nuevos triunfos.

Siguiendo el ejemplo de gallardía y cumplimiento de dicha agrupación de gran largo historial deportivo, las generaciones posteriores tratan de igualar los méritos incuestionables del pie veterano. En los anales del beisbol nacional, Guanajuato ha mantenido, fiel a los ideales de sus precursores el nivel de cordura.



LOGROS MÁS DESTACADOS DEL “CLUB GUANAJUATO”

El equipo con los años, y además de enfrentar a diversos equipos de otros estados como ya se ha indicado, se integró a las más importantes ligas de beisbol de aficionados de la ciudad de México y se puede destacar que:

En el año de 1925 logró uno de sus máximos lauros deportivos a nivel de pelota de aficionados. Logró el campeonato de béisbol de Primera Fuerza del Distrito Federal y a su vez el de la Liga que se denominaba Asociación Mexicana de Aficionados de Béisbol. Con este logro, se les denominó campeones de la República.  Se definió también al club campeón de las novenas de aficionados del Distrito Federal.

Pero sin duda el hecho histórico de mayor relevancia y del que realmente poco se ha dicho o citado a lo largo de los años y que enaltece a nuestro béisbol por conducto de lo realizado por el “Club Guanajuato” tiene que ver que como resultado de los logros alcanzados en el mayor nivel de la pelota de aficionadas, participó en el año de 1925, en el torneo con que se dio inicio a la Liga Mexicana de béisbol.




Debe mencionarse que en ese año, el siempre recordado periodista Alejandro Aguilar Reyes, “Fray Nano”, junto con Ernesto Carmona, estructuraron de manera profesional al circuito y a ellos se debe mucho de la fundación.

Sobre ese año de 1925, se puede citar lo siguiente:

Fue en el año del 1925 cuando se inició la Liga Mexicana con seis equipos, aunque la liga terminó solamente con cinco, ante el retiro del “Águila de Veracruz” luego de perder el primer juego. Los equipos fueron los siguientes: el “74 Regimiento” equipo poblano que dirigía Jesús “Matanzas” Valdez (cubano), el “Nacional” de Genaro Casas, “Agraria” de Ernesto Carmona, el “México” de “Gualo” Ampudia,, el “Guanajuato” de Jesús García, y el  “Águila de Veracruz” de Agustín Verde.

Luego de su participación en la Liga Mexicana, el  “Guanajuato” jugó también en la llamada Liga Nacional que competía con la primera llegando a disputar el campeonato de esa liga.

Se puede considerar que los grandes promotores de este equipo fueron el “Capi” José García Gutiérrez y Jesús García López (el “Chisis”). El primero de ellos se esforzó por consolidar el proyecto del Club y de promoverlo a nivel regional y nacional. El segundo, de consolidarlo en el plano nacional al haberlo conducido durante su trayecto en las ligas profesionales y semi-profesionales en México. En el año de 1934, el “Club Guanajuato” celebró sus bodas de plata, considerándosele en ese momento como el club veterano de la república Mexicana.

Fuentes:

Periódico donado por Elena Galindo, nieta del “Capi” José García Gutiérrez que contiene notas de Salvador García y Jorge Martínez.
Reportajes de Jesús Alberto Rubio, cronista deportivo “Columna al Bat”.
Reportajes del cronista deportivo Dr. Jaime Cervantes Pérez.
“El beisbol de los años 20´s ¡Qué beisbol!, de Jorge de La Serna.






sábado, 9 de septiembre de 2017

HISTORIA DEL BEISBOL EN GUANAJUATO


Remodelaciones:


Por Jorge A. Cervantes Jáuregui.

Luego de 20 años de lo realizado en el gobierno de Melchor Ortega, vino otra muy importante y fundamental obra para lo que es este espacio deportivo ya que en los años de 1953 y 1954 en el gobierno de José Aguilar y Maya se remodeló con nueva edificación de gradería, sanitarios, vestidores, taquillas, etc…cambiando el nombre al de la antigua Hacienda de Beneficio: “San Jerónimo” siendo inaugurado con gran celebración el 15 de septiembre de 1954.

Las consecuencias de esta renovación, fue la llegada en 1960, del béisbol profesional a Guanajuato con los históricos “Tuzos” de Guanajuato.

Posteriormente, 23 años después, en 1977 y durante el gobierno de Luis H. Ducoing, se realizaron nuevas obras de dignificación muy importantes: arreglo de la techumbre y su ampliación hacia la gradería de sol del lado de la primera base, una rehabilitación muy importante de los drenajes que con frecuencia inundaban la zona del jardín central durante la época de lluvias.

Así mismo, hubo la mejoría de los sanitarios y la introducción del alumbrado, lo que permitió la realización por primera vez de juegos nocturnos.

Desde ese año de  1977 lleva el nombre de “José Aguilar y Maya”.

En 1996, se expidió el decreto en el que el Gobierno del Estado pasó la propiedad al Municipio. En él se indicó el uso que permanentemente deberá de darse al espacio y que es la práctica del béisbol.


En el año 2003, se realizó una nueva dignificación de estadio por parte del gobierno del estado, al contar con pasto sintético, arreglos de techumbre, alumbrado, alambrado y sanitarios, terminado varios intentos de distintas autoridades municipales para desaparecerlo y construir un estacionamiento.

A 107 años de la práctica oficial de este deporte, lleva a la reflexión de su importancia como un sitio que históricamente ha contribuido al esparcimiento y cohesión social de los guanajuatenses.

Cuantos sitios en el mundo que practican el béisbol están orgullosos de sus añejos estadios, ya que entre muchas cosas, tienen peculiaridades que les hacen únicos en su género y guardaran siempre, además del recuerdo, el calor y el atractivo de ser una joya histórica local, como lo es el caso del “San Jerónimo” o “José Aguilar y Maya”.


Referencia: Los datos relacionados con la Hacienda de San Jerónimo, fueron consultados en el libro “El Barrio de Pastita” de Isauro Rionda Arreguín, publicado por la Dirección Municipal de Cultura del Gobierno Municipal de Guanajuato (2003-2006).





UNA MIRADA AL DIAMANTE



En primer término, mi agradecimiento a la Dirección del Museo Regional Alhóndiga de Granaditas, Arqueóloga Gabriela Sánchez y a sus colaboradores por la invitación a participar en esta charla.

De igual manera, la posibilidad de compartir ésta mesa con el Dr. César Macías Cervantes y con el Lic. Francisco Torres. Desde luego por el gran gusto de poder compartir con ustedes amables asistentes este momento para hablar sobre béisbol, aprovechando que ésta exposición fotográfica, nos convoca y une ésta tarde.

Considerando el tema de la exposición, intentaré hablar sobre esa época antigua de la evolución de este apasionante deporte en nuestro medio.

La ciudad de Guanajuato, en los albores del siglo XX, se encontraba en uno de tantos auges que la industria minera ha tenido en su historia, ciclos de bonanzas y de pobreza. Como impulso a la actividad minera, llegó la energía eléctrica y una nueva tecnología para el beneficio de los minerales, el llamado proceso industrial de Cianuración, que desplazó al de patio o amalgamación, método usado durante siglos y que implicaba el uso de terrenos o patios de gran amplitud de lo que constituyeron las múltiples Haciendas de Beneficio que se encontraban en la ciudad.

Esos grandes espacios en las Haciendas, fueron quedando en el abandono. Tal fue el caso de la histórica Hacienda de San Jerónimo, de la que se tiene referencia de su existencia desde el año de 1700.

La ciudad, cuya sociedad acomodada disfrutaba de tertulias, espectáculos de teatro, algunos deportes en pequeños y exclusivos grupos, eventualmente los toros que alguna vez fue fueron divertimento de todo el pueblo. Sin embargo, grupos de la llamada Colonia Norteamericana, integrada por dueños y trabajadores de las empresas mineras y de la eléctrica, empezaron a practicar en ese espacio baldío de la Hacienda de San Jerónimo, un deporte llamado béisbol.

Existen evidencias de que el béisbol había llegado a México durante la segunda mitad del siglo XIX y Guanajuato no fue la excepción. De acuerdo a investigaciones realizadas por distintos historiadores de éste deporte, controvertido en su origen como derivado del Críquet inglés, tiene antecedentes de su práctica desde 1840 en regiones de los Estados Unidos, en los que se integraban equipos como parte de ejercicios al aire libre.

Ya para 1861, se tenía conocimiento de la existencia de 62 clubes. En buena medida a partir de la llamada Guerra de Secesión, el deporte se extendió a diversas capas sociales. Durante la Guerra misma, el pasatiempo se practicaba.

A partir de 1866, después de la Guerra, el deporte se convirtió en uno de los pasatiempos nacionales en los EUA, por lo que las fechas de registro de sus inicios en nuestro País, tienen sentido.

De las consecuencias de la guerra derivada de la intervención francesa, aparecen algunos mexicanos que practicaron el béisbol en los Estados Unidos.


Un historiador del béisbol, César González Gómez, que se ha dedicado buen tiempo a indagar los orígenes del béisbol en México, refiere que algunas familias adineradas y como consecuencia de la guerra, enviaban a sus hijos a los Estados Unidos a estudiar, particularmente a San Francisco.

Según la historia de los orígenes del béisbol, hay algunos nombres de mexicanos tales como José Francisco Godoy, Saturnino Ayón, Adrián Cubillas y Manuel Torres que en un periodo entre 1866 y 67 figuraron en algunas novenas estudiantiles.

Se les relaciona a éstos personajes con ideas liberales y con ello, opuestos al imperio de Maximiliano. Godoy era hijo del cónsul mexicano en San Francisco quién era liberal y que siguió ejerciendo su función al contar con el reconocimiento del gobierno de los EUA.

Cuando fue ejecutado Maximiliano, se dice que estos personajes firmaron un documento en el que apoyaron la acción del gobierno Juarista.

Es interesante señalar, que una de las evidencias de tal influencia en México, es por los enfrentamientos deportivos documentados en la frontera norte, destacando para la época, los casos de un equipo de Brownsville, Texas, contra otro de Matamoros, Tamaulipas.

Se narra que para ésa época, ya en Matamoros el béisbol parecía que se practicaba bastante. Precisamente el primer equipo formado en México, se dice que fue el Unión Béisbol Club de Matamoros.

Tal equipo fue formado por Luis Bress, que aprendió a jugarlo en los EUA precisamente entre 1865 y 1866. Se da la fecha oficial de formación de éste equipo el 21 de octubre de 1869.

También en Matamoros, se reporta en 1870, la existencia de otro equipo mexicano, el Oriental Béisbol Club. Durante el Porfiriato, el béisbol se extendió definitivamente en el País.

Empresas ferrocarrileras, telefónicas y mineras entre otras, de origen norteamericano, son algunas de los que lo van promoviendo. Por ejemplo, se considera, que en la ciudad de México, el primer partido oficial se jugó el 27 de julio de 1882 entre los equipos del Ferrocarril Nacional y la Compañía Telefónica.

Según los box scores de la época, todos los jugadores eran norteamericanos. Poco a poco se irían integrando los paisanos. En esa década, hay bastantes informes de la celebración de juegos en las colonias norteamericanas de las diferentes empresas, para festejar el 4 de julio, fiesta nacional por la independencia de los EUA.

Así, se sabe que el 4 de julio de 1889, en las cercanías de Cadereyta, Nuevo León entre los festejos se jugó este deporte.

Es obvio que en mucho contribuyó al desarrollo y práctica del béisbol, el establecimiento y expansión de las redes ferroviarias, que fue uno de los aspectos torales de la política porfirista para impulsar el desarrollo en México.

En el otro extremo de la Patria, en Mérida, Yucatán, el béisbol también llegó a finales de la década mencionada. Ya para los años de la última década del siglo XIX, se encuentran reportes de su práctica en 1892 en Sonora (Guaymas y Hermosillo), y previamente en Mazatlán.

Establecido entonces de manera muy breve el contexto de la época, como en todos los sitios, es de suponerse que también en Guanajuato el béisbol tuvo una práctica bastante intensa en fechas previas a la reconocida “fecha oficial” del 4 de julio de 1909, en la que una novena de la colonia americana se enfrentó con un equipo de la ciudad de México.


El entusiasmo por el béisbol en la ciudad fue tal, que el 21 de agosto de 1909, se acordó formar el “Guanajuato Béisbol Club” y conviene repetir el nombre de los personajes reconocidos como fundadores: José García Gutiérrez “el Capi”, Juan Martín, Manuel Hernández Galván, Félix Ramírez Paulín, Mariano Esparza, Adolfo Olavarrieta, Salvador García, Miguel Martínez, Jesús García López, Arnulfo Martínez, Octavio Jones, G. Piña, Gilberto Guzmán y Julio Patiño.

Este grupo fundador, al que se integró también uno más amplio tanto de hombres como de mujeres, fue la base de la primera novena que por varios años participó en muchos encuentros y que con la persistencia de muchos de ellos, el béisbol se fue difundiendo, arraigándose y consolidándose su práctica no solo en la ciudad sino también en las comunidades.

El orden al bat de la histórica primera novena fue el siguiente: José García Gutiérrez “El Capi” primera base, Jesús García López, pitcher, Octavio Jones, Catcher, Salvador García, segunda base, Guillermo Falomir, tercera base, Gabriel Bonnave, Short stop, José Taméz, Left Filder, Emilio Molina, Center filder, Ricardo Delgado, rigth fielder.


Este Club Guanajuato, con los años se fue a jugar a las ligas de aficionados de la ciudad de México de gran nivel. Llegó a ganar varios campeonatos por lo que fue uno de los equipos que participaron en la primera temporada de la Liga Mexicana de béisbol profesional de México, en el año de 1925, siendo dirigidos por Jesús García, “El Chisis”.

Pero el béisbol, debe decirse ya se había manifestado y hay evidencias, de que algunos jóvenes guanajuatenses que como antes se dijo, habían estudiado en los Estados Unidos, aprendieron el deporte y lo empezaron a practicar en la ciudad siendo uno de los sitios el actual Jardín de las Acacias, lugar que debieron de abandonar, ya que ahí se ubicó la estatua del Padre de la Patria, Miguel Hidalgo y Costilla donada por el entonces presidente de la República, Porfirio Díaz, y que fue inaugurada por él mismo en el año de 1903.

En función de lo anterior, La Hacienda de San Jerónimo, se convirtió en el gran referente donde se ha ido practicando el béisbol desde entonces y hasta nuestros días. Dos personajes fueron fundamentales en la promoción y el desarrollo del béisbol en la ciudad y además en gestionar y realizar trabajos de adecuación del parque San Jerónimo, me refiero al “Capi” Juan José García Gutiérrez y al "Capi"“Alfonso Aldana Trejo.


En un periódico de principios del siglo XX hay una nota que comprueba que en nuestra ciudad este deporte se empezó a practicar en los años previos al año oficial de 1909.

Es una nota de ¡1902! Tal nota, fue localizada por César en archivos y es del periódico “El Mexican Herald” que se publicaba en la ciudad de México y que se dedicaba a reunir noticias para la colonia americana.

The Mexican Herald. Miércoles 23 de Julio de 1902 BASEBALL EN GUANAJUATO Jóvenes mexicanos educados en los Estados Unidos forman un Club “…Mientras el pasatiempo nacional de los Estados Unidos, el baseball, está muerto o posiblemente sólo durmiendo en esta ciudad (ciudad de México), el deporte ha sido llevado a la vida activa en Guanajuato.

Un club se ha formado en esa ciudad, cuyos miembros son casi todos jóvenes caballeros que fueron educados en diferentes universidades de los Estados Unidos donde aprendieron el juego y no lo han olvidado.

El conjunto ha sido regularmente organizado y ya se ha delineado un fino diamante en un hermoso parque en la zona más alta de la Presa. Tiene también equipamiento completo y está haciendo arreglos para uniformarse. El Sr. Gamboa que aprendió su béisbol en un colegio de los Estados Unidos, es el capitán del equipo. El sábado pasado por la mañana, el club hizo su primera aparición pública en un juego en contra de un combinado, que fue armado y capitaneado por el Sr. Heckleman, de la ciudad de México, que está de visita en Guanajuato.


El combinado comprobó ser demasiado fuerte para los integrantes del Club local y ganaron el juego por un score de 11 a 5. Gamboa hizo el trabajo en el box para los locales, pero Heckleman usó el madero de manera muy efectiva, dando dos homeruns…”

Hasta aquí la nota, que refleja pues, lo añejo del juego de béisbol en nuestra ciudad de Guanajuato. También señala que el sitio de ubicación del campo era en la Presa, e inclusive más particularmente en “la zona más alta de la Presa”, por lo que se puede especular que hubiera podido ser el lugar en el actual Parque de Las Acacias, pues en esa zona aún no se colocaba el monumento al Padre Hidalgo ni se encontraba arbolado. Una de las fotografías que Ustedes apreciarán en la exposición, comprueba este hecho.

De los comentarios que hace César González sobre la nota, indica que este equipo de Guanajuato probablemente ya tenía algún tiempo, tal vez no muy largo, de existencia. Se basa en que se dice que cuentan con equipo completo y de que han delineado un diamante. Probablemente se habla de que practicaban el béisbol de manera informal o simples juegos entre ellos desde 1 o 2 años antes, aunque sin encontrar rival para jugar.

Sin embargo, al recibir el reto del Sr. Heckleman, deciden organizarse y piensan inclusive en uniformarse. Muestran su inexperiencia al caer en el marcador.

Se indica también que al jugar solo entre ellos, seguramente no habían tenido la inquietud de organizarse y menos de uniformarse pues no tenían los suficientes encuentros ni rivales que les permitieran alcanzar ya un mejor nivel de juego. A la fecha reconocida como oficial de la realización de los primeros juegos en el Parque San Jerónimo, se puede adicionar información recopilada de las Efemérides Guanajuatenses de Crispín Espinoza.

De tales efemérides se sabe que se efectuaron partidos en 1910 y 1912. En el primer caso, el 17 de septiembre con motivo de las Fiestas Patrias, en un evento organizado por alumnos del Colegio del Estado. En el segundo, el 5 de Mayo con motivo de fiestas populares en la explanada del Túnel y que por la tarde tuvo lugar un juego de béisbol en San Jerónimo.

El 14 de septiembre de 1913, donde “conforme al programa respectivo, da principio las Fiestas Patrias con el primer partido de Béisbol, celebrado en el apropiado Parque de San Jerónimo a las 10:30 am, en el que salió triunfante el “Guanajuato Béisbol Club”, A las 14 h se celebró el segundo partido.

De la misma manera, el 24 de julio de 1918, “a las 10 de la mañana, interesante juego de Béisbol entre Guanajuato y Jalisco, en el Parque San Jerónimo, organizado por la comisión que preside el Sr. Jesús García L.”. El béisbol se difundió en la población.

Las plazas fueron sitios improvisados para su práctica. Así se jugó en Carcamanes, en el llamado muchos años El Túnel (en Embajadoras), en Mexiamora, y desde luego en los patios de la Estación del Ferrocarril o en explanadas de cerros, tales como en la del Cuarto, entre otros sitios: el callejón, el patio de la casa, de la escuela, la calle, las presas que rodeaban a la ciudad cuando se encontraban vacías, y se extendió y se arraigó también muy profundamente en las comunidades rurales de nuestro municipio

Al llegar el béisbol a la ciudad, éste deporte vino a contribuir a la cohesión social al poder convivir gentes de los distintos barrios de la ciudad ya fuese como aficionados o como practicantes del deporte. La antigua Hacienda se transformó en el Parque San Jerónimo.

Ese pequeño espacio del San Jerónimo, muchas veces acompañados los juegos de bandas de música, las porras, los chascarrillos entre la gente, los gritos a los sufridos ampáyeres, el ambiente que se genera en el estadio de béisbol que es tan particular. Y todos los dichos y hechos, donde las pláticas y los recuerdos son interminables.

Originalmente practicado y promovido por grupos acomodados de la sociedad y en gran medida elitista, pronto se popularizó y se convirtió en un medio crucial de entretenimiento y vínculo social. Y fue así que su práctica se extendió en todos los sectores y pronto los distintos gremios empezaron a contar con sus novenas representativas y a generar rivalidades históricas.

Aparecieron novenas de las compañías mineras, los electricistas, comerciantes, alfareros, fundidores, militares, universitarios, camineros, los distintos barrios, etc…y desde luego su práctica promovida para los niños, jóvenes y de manera muy entusiasta por y para las damas, a través del softbol, cuyos orígenes se remontan a casi la misma épocas del béisbol en la ciudad de Guanajuato en éstas épocas primarias.

El parque tuvo varias denominaciones, originalmente San Jerónimo, luego al expropiarse el terreno en 1934, fue llamado el “Deportivo Guanajuato”, para que en 1954 durante el Gobierno de José Aguilar y Maya, volviera a su nombre original. Al haber otra renovación en el año de 1977, cuando Luis H. Ducoing fue Gobernador, se le dio el nombre de “José Aguilar y Maya”. Una reseña sobre el parque puede revisarse en la exposición.


La evolución de esos primeros años de nuestro béisbol, fue captada por la lente de distintos artistas de la cámara, siendo este material invaluable, parte del acervo de la Fototeca Romualdo García del Museo Regional Alhóndiga de Granaditas, institución que lo comparte con los guanajuatenses al presentar dentro de sus exposiciones fotográficas temporales, la que se ha denominado muy atinadamente “UNA MIRADA AL DIAMANTE”, donde se puede recrear la evolución de un pasatiempo que no ha dejado de generar pasiones dentro y fuera del terreno de juego, que se ha metido hasta el tuétano de muchos pobladores de ésta ciudad, y que ya se puede hablar de una tercera y hasta cuarta generación de familias beisboleras, que a través de ésta exposición, probablemente pueden conocer la razón por la cual se identifican con el béisbol.

Esta exposición, es un homenaje a Guanajuato y al béisbol, ya que socialmente hablando, es un deporta que ha mantenido y mantiene desde hace más de un siglo, un vínculo indeleble e histórico con la ciudad de Guanajuato y con sus comunidades.

Nuevamente mi agradecimiento a la Dirección de este histórico espacio de los mexicanos.

Debo también agradecer a muchas personas, con quienes la plática, el material informativo, las vivencias y sobre todo la amistad, han motivado para escribir sobre el béisbol de la Ciudad. A Don Alberto Raya, A Don Alfonso “Capi” Aldana Trejo (en paz descanse). A Elena Galindo García Gutiérrez por material fotográfico, al Papi Rodríguez, A Sergio García Ledezma.

A los cronistas del béisbol Jesús Alberto Rubio de la Universidad de Sonora con su columna “Al Bat” y al historiador del béisbol César González Gómez, de la Red de Historia del Béisbol en México.

La motivación para escribir sobre el béisbol provino del recordado Gilberto “Quino” Puga (qepd), quien durante varios años se dio a la tarea de hacer crónicas sobre nuestro béisbol. A todos ustedes por su amable atención. ¡Play Bol!


·     JORGE ARMANDO CERVANTES JÁUREGUI NACIÓ EN LA CIUDAD DE GUANAJUATO EN 1954, EXACTAMENTE EN EL BARRIO BEISBOLERO DEL CAMBIO DE SAN AGUSTÍN. INGENIERO QUÍMICO Y MAESTRO EN CIENCIAS POR LA UNIVERSIDAD DE GUANAJUATO. 
     
     DOCTOR EN CIENCIAS POR LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA METROPOLITANA-IZTAPALAPA EN COLABORACIÓN CON LA UNIVERSIDAD DE TEXAS EL PASO. PROFESOR DEL ACTUAL DEPARTAMENTO DE QUÍMICA DE LA DIVISIÓN DE CIENCIAS NATURALES Y EXACTAS DEL CAMPUS GUANAJUATO, ANTES FACULTAD DE QUÍMICA DE LA UNIVERSIDAD DE GUANAJUATO DESDE 1980. 

   MIEMBRO DEL SISTEMA NACIONAL DE INVESTIGADORES DESDE 1988. ES AFICIONADO Y PRÁCTICA EL BEISBOL, DESDE QUE TIENE USO DE RAZÓN. DESDE HACE 7 AÑOS, COLABORA EN LA SECCIÓN DEPORTIVA DEL DIARIO AM-EXPRESS CON LA COLUMNA “CIEN AÑOS DEL BEISBOL EN GUANAJUATO”.

jueves, 7 de septiembre de 2017

SE AFIANZA PINAR DEL RÍO



·       Ciego de Ávila pasó al subliderato luego de barrer a Cienfuegos
·  Las Tunas rompió su cadena de cuatro derrotas al hilo y se acrecienta la lucha por las cuatro plazas directas a postemporada.

Por Juan E. Batista Cruz

Las Tunas, Cuba.- En medio de las medidas que se adoptan por la posible afectación del poderoso huracán Irma, otro “ciclón”, éste llamado Pinar del Río, amenaza con escaparse definitivamente en la actual campaña beisbolera de la Isla, luego de batir 2-1 como visitante a la siempre peligrosa novena de Holguín.

Los discípulos de Pedro Luis Lazo se recuperaron del golpe inicial que les propinaron los Cachorros y ganaron sin problemas los dos partidos restantes, apoyándose en su rendimiento integral y en la gran combatividad que los caracteriza en el terreno.

Por otra parte, el más estable de los planteles de los últimos cinco años en la pelota nacional, Ciego de Ávila, aprovechó muy bien su visita al desmejorado Cienfuegos y con una barrida contundente, desbancó a Las Tunas para colarse detrás de los pinareños.

Los Leñadores que, de buenas a primera, se desmoronaron en sus dos últimos compromisos de visitantes en la Isla de la Juventud, de regreso a casa cayeron dos veces frente a Matanzas, pero lograron romper su racha adversa y ganaron el choque del adiós a los Cocodrilos, para ubicarse de terceros en estos momentos.

Industriales no tuvo un viaje feliz en su visita a Sancti Spíritus, donde los Gallos los picaron dos veces y solo pudieron salvar la honra en el encuentro de despedida, lo cual le sirvió para mantenerse en el cuarto lugar.

El cuarteto siguiente que pudiera mantener sus opciones de fajarse por una de las dos plazas del comodín, son Santiago de Cuba, que perdió 1-2 en casa ante el colero Guantánamo, Matanzas por su favorable 2-1 ante Las Tunas, Artemisa que dividió ante Isla de la Juventud porque el tercer choque fue sellado por problemas climáticos y Sancti Spíritus que después de frenar a Industriales, muestra un ascenso en su desempeño integral, liderado por la ofensiva de Frederich Cepeda, Yunier Mendoza y Eriel Sánchez.

En los otros resultados de los octavos duelos clasificatorios, Camagüey superó a Villa Clara 2-1 y Granma, de anfitrión, logró la segunda barrida, ésta a costa de Matabeque, equipo que ha estado dando guerra, pero con muy pocas posibilidades debido a lo débil de su cuerpo de pitcheo.

Villa Clara y Holguín, ubicados entre los favoritos de precampaña, van a tener que apurarse, porque con nueve planteles por encima, no solo les basta con ganar y ganar, sino que deberán esperar que éstos pierdan, especialmente los actuales ocho y nueve, Granma, el campeón vigente y Sancti Spíritus.

Desde mi punto de vista, Camagüey, Isla de la Juventud, Mayabeque, Cienfuegos y Guantánamo, están eliminados totalmente, por lo que ahora, los demás deberán cuidarse de no sufrir daños ante los que no tienen nada que perder.

Si el paso del ciclón Irma poderoso y amenazante, lo permite, este jueves deben comenzar nuevas subseries, con la atención principal en la que protagonizarán el líder Pinar del Río que visita a Las Tunas en el estadio Julio Antonio Mella. Los favoritos son los Vegueros, por supuesto, pero los Leñadores, que parecen haber reaccionado, no serán presa fácil, sobre todo porque en las últimas campañas les han jugado de tú a tú. Voto por un 2-1 para cualquiera de los dos.

El sublíder Ciego de Ávila, podría aprovechar su visita a la Isla de la Juventud, donde debe vencer al menos en dos de los tres choques; sin embargo, recuerden que similares intenciones tenía Las Tunas que fue por lana y salió trasquilado. Sin dudas los Tigres están envueltos en su mejor momento de la lid, más los Piratas son capaces de realizar un abordaje por sorpresa en el fondeadero de Nueva Gerona.


En los demás compromisos Artemisa recibe a Sancti Spíritus, Mayabeque a Industriales, Villa Clara a Matanzas, Camagüey a Santiago de Cuba, Holguín a Cienfuegos y Guantánamo a Grnma.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

LOS NÚMEROS DEL BEISBOL



Estadísticas que juegan su papel.


Por Fernando Conde
Experto de Béisbol

El infielder Toby Harrah, quien jugó durante 17 temporadas en Grandes Ligas entre 1969 y 1986, en una ocasión comparó las estadísticas del béisbol con el bikini, esa tan minúscula como atractiva prenda de baño femenina de dos piezas. “Los dos (estadísticas y bikinis) muestran mucho, pero no todo”, dijo Harrah. Y tiene mucha razón.

Sin embargo, las estadísticas mueven al béisbol, tanto en Estados Unidos como en las ligas latinoamericanas, de Asia o Europa; en circuitos profesionales o de la pelota amateur.

Los numeritos determinan  los mejores del juego de manera individual o por equipos, además de ser el parámetro más exacto de productividad o efectividad en las Grandes Ligas.

Las estadísticas son tan importantes, que ellas son las que en el fondo otorgan los contratos millonarios. Por ejemplo, un consecuente bateador optará para mejores salarios de acuerdo a los numeritos que logre año tras año.

El primer ‘numerólogo’; Average y efectividad.

Al escritor e historiador inglés Henry Chadwick se le atribuye el establecimiento de las estadísticas en el béisbol en el siglo XIX, con sobrada justificación. Fue él quien hizo un primer formato para llevar la anotación de un juego, lo que hoy conocemos como box score, además de introducir la fórmula para determinar el average de bateo de los jugadores a la ofensiva y la efectividad de los lanzadores.

Chadwick, quien también ideó el rango estadístico para determinar la capacidad de un jugador a la defensiva, basado en el número de errores cometidos al campo, se percató de la importancia de los hits, los outs y los turnos con el madero para medir un buen bateador.

Lo mismo se puede decir del pitcheo con las carreras limpias permitidas y los innings lanzados.

Este visionario y ‘numerólogo’ del béisbol editó la primera guía para la venta pública sobre el juego; The Beadle Baseball Player, en la cual incluyó -en 1861- una recopilación de los totales de los partidos realizados con sus outs, carreras, jonrones y ponchados en los mejores equipos, con la finalidad de determinar quiénes habían sido los peloteros más importantes para el desempeño de cada club.

Cifras y títulos; en los premios.

Las estadísticas de Chadwick con el tiempo se fueron afinando. Se extendieron y agregaron otras. El béisbol, como ningún otro deporte, es amplio y rico en numeritos, los cuales determinan los campeones individuales de cada renglón del bateo, pitcheo y a la defensiva, además de constituirse en las variables fijas que sirven en el análisis de los jugadores para la votación del Juego de Estrellas, los premios de Grandes Ligas y hasta para el ingreso al Salón de la Fama.

Y como es obvio pensar, hay una cifra requerida de apariciones al bate o de innings lanzados en el caso de los pitchers, para calificar a los títulos individuales de algunos renglones. Lo mismo es para la defensiva, cuyos mejores exponentes se premian cada año con el Guante de Oro de acuerdo a la posición en la que se desempeñan.

A la ofensiva, por ejemplo, antes de 1920 un jugador debía aparecer en el 60% de los partidos jugados por su equipo, pero eso evolucionó a través del tiempo. A partir de 1957, se decidió que eran necesarias 3.1 apariciones al plato (turnos al bate, bases por bola, veces golpeado por el pitcher, sacrificios, embasados por error o interferencia) para calificar para el título de bateo.

Así tenemos que con un calendario de 162 juegos como el actual, se requieren 502 turnos ofensivos, mientras que los pitchers necesitan 162 innings lanzadas para optar al título del renglón de la efectividad por carreras limpias permitidas, el mejor indicador para conocer la calidad de un serpentinero.

Es bueno recordar que los diferentes renglones en las estadísticas del béisbol tienen sus abreviaturas. Ahora, vamos a conocer las fórmulas básicas para obtener los resultados estadísticos de algunos de los más importantes reglones del juego:

Bateo; promedio o average

Sin duda, la estadística más común a la ofensiva. Se obtiene al dividir la cantidad de hits conectados, incluyendo dobles, triples y jonrones, entre el número de turnos legales (no cuentan los boletos, golpeados y sacrificios), a cuya cifra se le agregan tres ceros. Ejemplo: si un toletero conecta 197 imparables en 572 turnos legales con el bate, usted divide la primera cantidad entre 572000, y el resultado será .344.

Porcentaje de slugging (SLG por sus siglas en inglés).

Sirve para medir el poder de un bateador de acuerdo a su número de bases alcanzadas con sus conexiones. Para determinar el average de slugging, sume los hits, el número de dobles por dos, el de triples por tres y el de jonrones por cuatro y luego divida la suma total de esas cifras entre la cantidad de turnos al bate agregándole los tres ceros.

Porcentaje de embasado (OBP por sus siglas en inglés).

Estadística ofensiva que data de 1950, aunque se adaptó oficialmente en 1984. Se obtiene al dividir el número total de hits conectados, las bases por bolas y los golpeados entre los turnos al bate, las bases por bola, los golpeados y elevados de sacrificio.

Regularidad de jonrones.

El ratio de cuadrangulares se saca con una simple división de la cantidad de jonrones conectados por un jugador entre sus turnos legales al bate.

Pitcheo.

Efectividad de carreras limpias permitidas

Así como el average de bateo es la piedra angular del bateo, la efectividad es la de los lanzadores. Sin embargo, existe una diferencia. A la ofensiva es mejor cuando el promedio de bateo de un jugador es más alto, mientras que en el pitcheo la menor efectividad es la predilecta. Se conoce al multiplicar el total de carreras limpias por 9 (cifra que representa los nueve innings que tiene un juego) y se divide por el número de entradas lanzadas.

Porcentaje de victorias.

Otra estadística sencilla. Usted divide el número de juegos ganados por un lanzador y lo divide por la cantidad de decisiones que tiene ese serpentinero, la cual encuentra con la sumatoria de triunfos y reveses.

Promedio de bateo de los oponentes contra un pitcher

Para saber el average ofensivo de un equipo contrario contra un lanzador, tan sólo se necesita tomar el número de hits permitidos por ese pitcher y dividirlo entre la cantidad de bateadores enfrentados, los boletos otorgados, los golpeados, interferencias, toques y elevados de sacrificio.

Fildeo

Promedio defensivo.

En el béisbol hay detalles que no se pueden medir por el average de fildeo, pero que tienen igual importancia para calibrar las habilidades de un jugador a la defensiva. Entre otras podemos citar, el alcance a la hora de buscar las pelotas conectadas al cuadro interior o los jardines, la velocidad y la virtud de tener un fuerte y preciso brazo.

El promedio defensivo no refleja esto, pero si el éxito que tiene un pelotero al ejecutar jugadas que eviten a los bateadores oponentes llegar quieto a una base. Se obtiene con la suma de los outs y asistencias realizadas entre el número total de outs, asistencias y errores.


Como ustedes podrán notar, las estadísticas representan la esencia del juego de béisbol. La historia de cada partido, de cada temporada, el esfuerzo de los peloteros y sus más notables hazañas, están llenas de símbolos y números, muchos números, tan importantes todos que consignan hasta la razón de un score final y el título de una Serie Mundial.


Tal vez por ello, el escritor y periodista Leonard Koppett en su libro A Thinking Mans Guide to Baseball (1967), ofrece una visión sobre los números y el juego. “Las estadísticas son el alma de béisbol. En ningún otro deporte hay tantas disponibles que son estudiadas aplicadamente por participantes y aficionados”.

domingo, 3 de septiembre de 2017

PINAR DEL RÍO, ADELANTE

Cómodo Pinar del Río en la cima de la Serie cubana de béisbol

* Industriales levanta boga

* “Patina” Las Tunas en visita a la Isla de la Juventud

Por Juan E. Batista Cruz

Las Tunas, Cuba.- Los Vegueros de Pinar del Río, de visitantes, ganaron 2-1 a los actuales campeones, Alazanes de Granma, que siguen tambaleándose y se consolidaron en lo más alto de la tabla de posiciones después de los siete primeros duelos de la fase clasificatoria, en la actual Serie Nacional, la número 57.

Después de ganar los dos primeros choques frente a los Alazanes, los Vegueros no pudieron concretar la barrida, pero como los Leñadores dieron un “patinazo” inesperado cuando se “marearon” en el fondeadero de los Piratas de la Isla de la Juventud, que los superaron 2-1 contra todos los pronósticos.

La historia se repite desde hace varios años, cuando los tuneros tienen que viajar por mar o por vía aérea hasta Nueva Gerona, bajan su rendimiento integral, excelente hasta ahora. Es cierto que en el primer choque batearon a sus anchas (16 imparables, incluido jonrón de Yosvani Alarcón) y 11 en el segundo, más fallaron los relevistas y en gran medida la defensa, además que en el encuentro del adiós solo sumaron cinco aislados jits y dejaron demasiados corredores en circulación.

No tengo dudas acerca de la magnífica forma de los Leñadores, pero necesitan responder a esta caída en la Isla de la Juventud, con un triunfo de al menos 2-1 como anfitrión ante un rival de la calidad probada de Matanzas. Este duelo debe resultar muy cerrado y el apoyo de la afición es importante para los locales.

La pelea por un puesto en el cuarteto de vanguardia se pone cada vez más complicado, sobre todo porque Industriales ha levantado boga de forma vigorosa t ya está solo en el tercer escaño luego de su victoria 2-1 ante los matanceros. Solo una raya separa a los Leones azules de los Leñadores.

Además, los Tigres de Ciego de Ávila, el equipo más estable de la pelota cubana en el último lustro, también superó 2-1 a los peligrosos Cachorros de Holguín y al parecer están dispuestos a pelear hasta el último out en aras de sostenerse en el grupo élite.


Otro que mantiene un ritmo no esperado es Artemisa, luego de vencer 2-1 a los disminuidos Azucareros de Villa Clara, a los cuales nada le sale bien hasta ahora. Los “dulces” tienen todos  los ingredientes para batirse al menos por uno de los dos comodines, mas tendrán que apurarse porque el calendario ya va en busca de la mitad.

Santiago de Cuba, por su parte, venció en dos de los tres compromisos a los Huracanes de Mayabeque y está ahí, cerquita de las plazas de privilegio. Los alumnos de Orestes Kindelán, quién se retiró como máximo jonronero en la historia de la pelota cubana (487), están haciendo buenos los pronósticos, con una combinación armónica de algunos peloteros jóvenes y otros más experimentados.

Los Gallos de Sancti Spíritus, que no comenzaron bien, mejoraron notablemente en sus últimas salidas y  derrotaron 2-1 a los desmejorados Elefantes de Cienfuegos. Ah y en escaramuza de coleros, los Toros de Camagüey consiguieron la única “pollona” (3-0) en su visita a los Indios de Guantánamo, que ya nada tien que hacer en esta campaña.

Así las cosas, Pinar del Río, con balance de 16-3 aventaja en 2,5 rayas a Las Tunas, en 3,5 a Industriales y en cuatro a Ciego de Ávila y Santiago de Cuba. En la “bronca” por discutir las dos plazas de comodines la situación es complicada, con posibilidades en este momento, para Matanzas, Artemisa, Holguín, Granma y Villa Clara.

Los duelos que comienzan este domingo, pueden producir cambios significativos en la tabla. Los más interesantes tendrán de protagonistas a Pinar del Río que visitará a Holguín, Las Tunas, anfitrión de Matanzas e Industriales, huésped de Sancti Spíritus.

Ciego de Ávila pudiera aprovechar su visita a Cienfuegos, en tanto Artemisa recibirá a la Isla de la Juventud, Camagüey a Villa Clara, Granma a Mayabeque y Santiago de Cuba a Guantánamo.

En mi opinión este es un tramo crítico en la carrera hacia la postemporada y, por tanto, los que no puedan mantener un ritmo ganador, corren el riesgo de perder el terreno adelantado. Es difícil, porque es el momento en el que aparecen las lesiones y el cansancio hace mella, sobre tdo en el área de los lanzadores.


Hay algo que si tengo claro: Los Vegueros de Pinar del Río se van a mantener mirando al resto desde arriba, pero ojo, porque pudiera haber algún cambio entre los tres o cuatro que están al acecho.