jueves, 23 de julio de 2020

Al Bat

¡Y empezamos…!

Por Jesús Alberto Rubio.

Ya no hay vuelta de hoja; tras la larga espera, esta tarde y noche empezaremos el disfrute beisbolero a partir de las jornadas inaugurales entre Yankees-Nacionales y Dodgers-Gigantes en Washington y Los Ángeles, respectivamente.

Primero saltarán NYY-Nats a las cuatro de la tarde hora del Pacífico, y al término el de Dodgers-Giants, de modo que ¡agárrese frente al televisor!

Qué chulada.

Y con todo y que se jugará sin afición en los 30 parques de MLB en un contexto de una diversidad de medidas sanitarias como protocolos que tratarán de evitar contagios a causa del covid-19, cierto es que prevalece un enorme entusiasmo/emoción por el arranque de las hostilidades… aunque sea a través de un rol de temporada recortado a 60 juegos.

Por supuesto que sobre el arranque de la temporada 2020 hay mucho qué decir; por ejemplo, el hecho de que la Liga Nacional implementó esta vez al Bateador Designado, regla que mantiene vigente el nuevo circuito (Liga Americana) desde 1973.

Esto ocurre por primera vez en 144 años de historia de la Liga Nacional.

Para el 2021 todo volverá a la normalidad y los pitchers, que el año pasado en conjunto sólo promediaron un paupérrimo .138, estarán de nuevo en la caja de bateo. Claro, claro, a no ser que haya un arreglo entre MLB y asociación de Peloteros para que se le dé continuidad a la regla.

Esta temporada, sin duda, a pesar de la siempre oposición de los aficionados tradicionalistas, la regla del BD en el viejo circuito será un total atractivo, ya verá.

Esperemos ver al primer BD en la historia de la Liga Nacional, tal y como ocurrió en 1973 cuando se implementó esa regla en la Americana, cayendo tal honor en Ron Blomberg, de los NYY, quien enfrentó ni más ni menos que al Red Sox  Luis Tiant, capítulo que ya le he contado.

Yo siempre he visto al BD con buenos ojos, no sé usted.

Ya sabe usted que esa regla y otras modificaciones novedosas –con el respaldo de la nueva tecnología-- tendremos a partir de hoy, buscándose mejorar el espectáculo de la Gran Carpa.

“Lo guardan”

Llama la atención que Roberto Osuna no abrirá la campaña como principal cerrador de los Astros de Houston, ya que en su lugar lo hará –parece que de manera temporal-- Ryan Pressly.

Esto llama la atención tomando en cuenta que Osuna fue el campeón en juegos salvados de la Liga Americana en el 2019 con 38, título que le dio el honor de ser el primer mexicano en hacer ese truco.

Roberto le ganó la partida en esa especialidad al cerrador estelar de los NYY, Aroldis Chapman, quien logró uno menos (37).

Además, se convirtió en el pitcher más joven en la historia de las Ligas Mayores en llegar a 150 rescates.

En total, el derecho tiene 154 salvamentos en su carrera, segundo sitio entre los mexicanos ya que Joakim Soria tiene 221.

Raro, ¿no?

Aunque, como advierte mi vástago Jesús, “probable y los Astros lo estén administrando/guardando, pensando en el cierre de campaña y postemporada”.

Urías, cuarto abridor

Dave Roberts, el mánager de los Dodgers,  confirmó el orden de rotación para el inicio de la campaña: Kershaw, Stripling, Wood, Urías y Buehler.

A Julio Urías le corresponderá subir a la loma ante San Francisco el próximo domingo y pues suerte le de Dios.

Buscan hogar

De acuerdo a ESPN, el estado de Pennsylvania no le aprobó a MLB el uso del PNC Park, casa de los Piratas, como sede de los Blue Jays para esta temporada, aunque se escucha fuerte que la ciudad de Baltimore parece ser un fuerte candidato para albergarlos.

Según un reporte de Jon Heyman, los Orioles aprueban la idea de que los Azulejos jueguen en el Camden Yards, pero estos deberán esperar el visto bueno por parte del gobierno de la ciudad para accionar en ese recinto en esta campaña.

Recordemos, días atrás el gobierno canadiense negó a los Blue Jays un permiso para jugar en el Roger Centre la temporada debido al fuerte brote de Coronavirus en Toronto y las medidas que debían cumplir las personas que acudiera a la mencionada ciudad.

Rodolfo “Chino” Medina

Un paréntesis luctuoso y por demás sensible:

Nuestras condolencias a la familia de Rodolfo “Chino” Medina, acaecido esta madrugada en Hermosillo.

Hace unos momentos le expresé vía telefónica mis sentimientos al ex Naranjeros de Hermosillo, Amado Peralta y su esposa Diana Medina, hija del gran músico y arreglista con más de 55 años de trayectoria y quien dirigía su reconocida orquesta intérprete de piezas musicales de estilos variados para todos los gustos.

E la década de los años 70, fue director de la Banda de Música de nuestra alma mater, la Universidad de Sonora.

Esa distinguida responsabilidad universitaria la hizo extensiva por 15 años, al mismo tiempo que formó diversos grupos musicales.

Debo decirle que Amado Peralta, su yerno, radica en Saltillo y actualmente trabaja en el Área de Deportes de la Universidad Tecnológica de aquella ciudad.

Descanse en paz el amigo Rodofo “Chino” Medina Rivera.

Mary Marucka García‎:

Desde Guaymas, en su Facebook GUAYMAS DEL RECUERDO (Una Tarde para Recordar), la paisana Mary Mrucka acaba de publicar en torno al amigo y maestro ido:
“De luto el gremio musical en Sonora, se nos va un grande de la música el Mtro. don Rodolfo "Chino" Medina Rivera (+), extraordinario director y arreglista de su legendaria orquesta.

El maestro Medina realizó estudios de solfeo y armonía en la Escuela Libre de Música de la Ciudad de México, así como para enseñanza musical en el Instituto Nacional de Bellas Artes; asimismo, llevó cursos de titulación para Maestro de Música a nivel escolar; de armonía, composición e instrumentación, y de armonía y arreglista para orquesta de jazz en la ciudad de Boston, Mass.

En una ocasión me comentó: "La música me encontró a mí".

Contaba con una larga lista de reconocimientos entre ellos el galardón "Premio Sonora a las Artes y la Cultura" del cual fue merecedor en noviembre del 2018 de parte del Gobierno del Estado.

Nos deja un importante legado con una enaltecida trayectoria artística.

Pronta resignación a su familia, y que nuestro Señor Jesucristo lo tenga en su regazo de paz.

TIPS:

1.- Hace un año, Mariano Rivera logró ingresar al Salón de la Fama de manera unánime, siendo el primer pelotero en concretar dicha hazaña.

2.- Yadier Molina tendrá su juego inaugural 16 consecutivo, para romper un empate con Bill Dickey (NYY) en la racha más larga de la historia para un receptor con un mismo equipo.

3.-Mike Trout (Anaheim), quien estaba indeciso de participar en la temporada, finalmente anunció que si lo hará, aunque se tomará una pausa en las próximas semanas debido al nacimiento de su primer hijo. El tres veces JMV del nuevo circuito confirmó su decisión antes del último encuentro de exhibición (ayer) de los Angelinos, recibiendo a los Padres de San Diego.

4.- Clase de line up presentarán en el Opening Day de esta tarde los NYY; sólo falta DJ LeMahieu, quien fue colocado en la lista de lesionados por coronavirus.

5.- También con los Nats el toletero Juan Soto, quien arrojó positivo a la prueba del covid-19, no estará en la alineación de los campeones otoñales del año pasado. Él estuvo apartado de los Nacionales al principio del Summer Camp por viajar en un vuelo que no cumplió protocolos sanitarios y fue enviado a aislamiento por mera precaución.

6.- A propósito: mire los protocolos establecidos por MLB para esta campaña:

  •  https://us.marca.com/claro/beisbol/mlb/2020/07/23/5f18c1c7268e3e99488b45e7.html

jueves, 16 de julio de 2020


Al Bat



Josh Gibson & Buck Leonard

Por Jesús Alberto Rubio.

Hoy evoquemos la grata memoria de dos formidables y excepcionales peloteros: Josh Gibson y Buck Leonard, íconos de  las Ligas Negras y en el béisbol de México.

Fueron de lo mejor de su tiempo; en la Liga Mexicana, con los Azules de Veracruz, Gibson fue algo fuera de serie; en el invierno, en la Costa del Pacífico, nadie olvida a Leonard jugando con Obregón.

Dos notables peloteros que sin jugar en Ligas Mayores….¡están en el Salón de la Fama de Cooperstown!

Joshua “Josh” Gibson y Walter “Buck” Leonard… leyendas del béisbol.

¡Qué dimensión!

Quienes vieron en acción a Josh Gibson, juran que su presencia y heroicidades en el terreno de juego desafiaba a la imaginación. No en balde, lo calificaron “El Babe Ruth de las Ligas Negras”.

Para Roy Campanella y Satchel Paige, el gran Josh Gibson fue el mejor catcher y bateador más peligroso que vieron jugar.

La placa en Cooperstown para el hombre de 1.88 metros de estatura y 103 kilogramos de peso, con musculosos pectorales y enormes anchos brazos, acredita a Gibson con casi 800 cuadrangulares en su carrera de 17 años, incluyendo campañas de 75, 72 y 69.

Incluso, se rumora que en un año alcanzó los 89 jonrones.

La revista Sporting News de 1967, reportó que durante un partido de las Ligas Negras en el Yankee Stadium, Gibson disparó un batazo que pegó sólo 60 centímetros por abajo del graderío del jardín central, como a 580 pies del home.

El alcalde de Manessmen, Pennsylvania, una vez ordenó que se detuviera un juego mientras se medía uno de sus cuadrangulares. La cinta se estiró 512 pies. Y ese fue solo uno de los 4 que dio ese día... alguno de los cuales pudo haber viajado más lejos.

“El Gran Tren”, Walter Johnson, calificó a Joshua Gibson sobre Billy Dickey como receptor: describió su forma de mascotear, “tan fácil como sentarse en una mecedora”.

Dijo en esa ocasión que Gibson tiraba como un rifle y que cualquier equipo de las Ligas Mayores hubiera dado gustoso 200 mil dólares por él; una fortuna en la década de los treinta, cuando Gibson ganó el primero de sus cuatro títulos de bateo en las Ligas Negras.

Más poder que Ruth.

Algunos afirman que la segunda mayor atracción en las Ligas Negras, detrás de Paige, tenía más poder que Ruth.

Y no hubo bateadores tan diferentes:

Donde Ruth, literalmente, se convertía en un “sacacorchos”, Gibson tenía un swing preciso, rítmico y aparentemente sin esfuerzo, lo que constantemente sorprendía a la fanaticada por lo alto y lejos que mandaba la pelota.

Aunque en 1943 Gibson comenzó a sufrir recurrentes dolores de cabeza, continuó jugando hasta que murió de un tumor cerebral tan sólo a los 35 años de edad.

El famoso magnate y manejador Bill Veeck, en 1941, tuvo una gran idea: quería comprar a los Filis y contratar estrellas de Ligas Negras como Jackie Robinson, Roy Campanella, Don Newcombe, Josh Gibson, Satch Paige y, tal vez, hasta Walter “Buck” Leonard.

Sin embargo, no materializó ese proyecto y esquema que hubiera impactado al mundo beisbolero.



“Buck” Leonard

El fabuloso bateador y primera base, Walter “Buck” Leonard, quien tampoco jugó en Ligas Mayores pero que fue admitido en Cooperstown en 1972, se combinó con Gibson en la década de los treinta para formar la pareja Ruth-Gehrig de la pelota negra.

En 1937 su equipo Homestead Grays, inició una cadena de nuevo títulos consecutivos, impulsados principalmente por “Buck” & Josh.

Leonard debutó en 1933 con el equipo de Brooklyn Royal, pero sus mejores campañas las vivió con los Gray, de 1934 a 1950 y todo parecía que estaba destinado para convertirse en el primer negro en jugar en Ligas Mayores.

Sin embargo, pasaron sus mejores años y no fue llamado.

En 1952 los Cafés de San Luis le hicieron una oferta, la que declinó por considerar que ya habían pasado sus mejores tiempos.

Por ello, no hay duda del por qué Bill Veeck pensaba en introducir tal talento desconocido para las Ligas Mayores.

Por ejemplo, en 1945 Leonard bateó .375, pero perdió el título porque Gibson terminó con .391.

De Joshua Gibson nomás le diré que en 1941 jugando para los Azules de Veracruz, en su segunda temporada, implantó el récord de 33 jonrones que fue la marca a vencer durante muchos años, además de batear un tremendo .374, producir 124 carreras y lograr un altísimo slugging de .754.

Ese año, junto a Josh Gibson jugaban con los Azules, fíjese nomás quienes: Ray “Mamerto” Dandrige, quien bateó .367; Agustín “Pijini” Bejarano, (.366) y “El Diablo” William Wells (.347).

Por supuesto que Azules se coronó pero fácil, arriba 13.5 de ventaja sobre los Diablos Rojos de México.

Incluso, Josh, Dihigo, “Mamerto” y Roy Campanella, comparten nichos de oro en los Salones de la Fama de Cooperstown y Monterrey.

Hay algo más:

Leonard y Paige, de acuerdo a la Sociedad de Investigadores del Béisbol de EU, encabezan a los peloteros más notables de las Ligas Negras. Luego les siguen: Cool Papa Bell, Oscar Charleston, Rube Foster, Joshua Gibson, Pop Lloyd y Martín Dihigo… ¡nomás!

Caray… qué emoción.

domingo, 5 de julio de 2020


A 111 AÑOS DE BÉISBOL EN GUANAJUATO

Serie Cien Años de Béisbol en Guanajuato

Jorge A. Cervantes Jáuregui

Con fecha 4 de julio, se conmemora el 111 aniversario del inicio oficial del béisbol en esta ciudad de Guanajuato (1909-2020). Debe mencionarse de igual manera, que el pasado 28 de junio, la Liga Mexicana de Béisbol (LMB) cumplió 95 años. 

Sin embargo, la pandemia ha golpeado con fuerza y en esta semana la LMB ha tomado la difícil decisión de clausura su temporada. Vaya manera de celebrar estas dos fechas conmemorativas con estadios cerrados y sin acción en el diamante. 

Hace 111 años, se presentó en esta capital el “Junior Club” del Distrito Federal, para jugar contra el “Guanajuato Athletic”, de la Colonia Norteamericana residente aquí, con motivo de la independencia del vecino del norte. 

Esto propició a que el 21 de septiembre de ese año se fundara el histórico “Club Guanajuato”, a iniciativa del “Capi” José García Gutiérrez, equipo, que logró trascender las fronteras y en los años 20 se encontraba participando en torneos de aficionados en el Distrito Federal, siendo un protagonista central en la fundación de la LMB. 

Se recuerda ese hecho, y más aún, luego de que haber consultado la investigación “La Pugna por el diamante: La institucionalización del béisbol capitalino, 1920-1930”, escrito por el Dr. Miguel Esparza, del Instituto de Investigaciones “Dr. José María Luis Mora”, (Historias de México (LXVIII, p. 3, año 2019). 

En este trabajo, se puede empezar a desentrañar la forma como se pudo llegar a la fundación de la LMB luego de pugnas entre las asociaciones que promovían el béisbol en el D.F., jugando un papel central el interés que ya representaba en este deporte, el control de los parques, el uso exclusivo de artículos deportivos de casas comerciales de los magnates del deporte de entonces. Como lo indica el estudio, la pugna por el poder. 

Ernesto Carmona, centro de la polémica, encabezaba la Asociación de Béisbol del Distrito Federal (ABDF), acompañado de “Fray Nano”. Sus opositores fundaron la Asociación Mexicana de Aficionados de Béisbol (AMAB) a fin de hacerle contrapeso, lo que vino bien pues la nueva asociación, dice Esparza “…fue un elemento positivo para el desarrollo del béisbol organizado, en primer lugar, porque cada asociación se encargaría de un tipo específico de béisbol,  (la ABDF al béisbol profesional, la AMAB, al amateur). 

En segundo término, ambas agrupaciones competían entre sí buscando organizar más y mejores ligas y, finalmente, la rivalidad existente entre ambas asociaciones las llevó a competir en el plano deportivo, disputándose el título de campeón de la ciudad de México…”. 

Se acordó organizar una serie de campeonato de tres partidos entre los equipos campeones de ambas asociaciones, así como las series mundiales de las ligas mayores de EUA.Y es aquí, donde aparece el “Guanajuato”. Se había coronado campeón de la ABDF y se enfrentó al “Multicolor” campeón de la AMAB. La novena del “Guanajuato” manejada por Jesús García (“Chisis”), quién ya tenía cinco años al frente del equipo, era sucesor del Club Guanajuato. 

Se anunció la serie: “El Guanajuato y el Multicolor disputarán el Campeonato de Primera Fuerza”, El Universal (4 mar. 1925), p. 5. 80. El 8 de marzo de 1925 inició la serie. El Guanajuato ganó claramente en dos partidos (16 a 3 y 9 a 4) (El Guanajuato, Campeón de 1ª fuerza, El Universal, 16 mar. 1925, p. 3. 84). Gran éxito, y se esperaba que las asociaciones trabajaran en conjunto y organizaran más campeonatos. 

Sin embargo, no fue así. Carmona pudo avasallar a la AMBA con mejor organización. Mientras que la AMBA realizó un Torneo de Verano que fracasó, Carmona propuso el torneo Liga Mexicana de Béisbol (LMB), inaugurándose el 28 de junio de 1925, siendo el Guanajuato  uno de los 6 equipos que integraron el primer torneo, ya que era el campeón de primera fuerza.  Será conveniente resumir otras notas sobre esto en otras entregas.

Datos adicionales sobre el manager del Guanajuato, Jesús García López conocido como el Chisis:

Los equipos del primer torneo fueron los siguientes: el “74 Regimiento” equipo poblano que dirigía Jesús “Matanzas” Valdez (cubano), el “Nacional” de Genaro Casas, “Agraria” de Ernesto Carmona, el “México” de “Gualo” Ampudia,, el “Guanajuato” de Jesús García López, y el  “Águila de Veracruz” de Agustín Verde.





En esta fotografía fundacional del primer club Guanajuato (1909), al centro arriba de bigote, el “Capi” José García Gutiérrez, principal fundador del club. Abajo sentado, tercero de izquierda a derecha, Jesús García, quién llevó al equipo años después a competir al D.F.

El primero sentado a la izquierda, Salvador García, padre de Adolfo “Chamaco” García.




En otra de la misma época, sentado en el centro, el “Capi” García Gutiérrez. El primero de la izquierda sentado, Jesús García López.

Para el mes de octubre del 1926, se realizaron en México los primeros Juegos Centroamericanos. Solamente participaron Cuba, Guatemala y México. En el equipo nacional, que no tuvo nada de suerte con los Cubanos (perdió tres juegos), aparecieron del “Guanajuato” como seleccionados,  Jesús García (pitcher) y el “Gato” Aranda (receptor).


De Luque a Liván: ¿Quién ha sido el pitcher cubano MÁS BATEADOR en Grandes Ligas?

DESDE UN PUNTO DE VISTA HOLÍSTICO, LAS ESTADÍSTICAS DICEN QUE LA DISCUSIÓN PARA DETERMINAR AL MEJOR PITCHER CUBANO A LA OFENSIVA DEBE REDUCIRSE A DOS NOMBRES: ADOLFO LUQUE Y LIVÁN HERNÁNDEZ.

Desde un punto de vista holístico, las estadísticas dicen que la discusión para determinar al mejor pitcher cubano a la ofensiva debe reducirse a dos nombres: Adolfo Luque y Liván Hernández.

Desde un punto de vista holístico, las estadísticas dicen que la discusión para determinar al mejor pitcher cubano a la ofensiva debe reducirse a dos nombres: Adolfo Luque y Liván Hernández (en la foto) (Web screen shot)

Por Juan Páez
Es oficial que el bateador designado se usará en ambas ligas desde la venidera temporada 2020 del béisbol de Grandes Ligas. Por esto, es buen momento para mirar hacia atrás y revisar las mejores actuaciones a la ofensiva de los lanzadores cubanos en la historia de las Mayores. Y es que ha habido hombres isleños que no solo han destacado en el montículo, sino también desde el box.

Al investigar en los filtros de búsqueda de Baseball-Reference, hay cuatro antillanos que se destacan del resto: Adolfo Luque, Pedro Ramos, Miguel Ángel Cuéllar y Liván Hernández. Todos han protagonizado trayectorias de gran nivel e incluso históricas en la loma, pero también han aportado desde la caja de bateadores. ¿Quién ha sido el mejor cubano con el madero?
Desde un punto de vista holístico, las estadísticas dicen que ese cuarteto debe reducirse a dos nombres: Luque y Hernández. El primero de ellos lideró varios departamentos, el segundo ganó incluso un Bate de Plata en la Liga Nacional, en 2004 con los Expos de Montreal. Pasemos a examinar lo mejor de cada uno para determinar quién se queda en el puesto de honor.
Luque, uno de los pocos antillanos en aparecer en 20 campañas de la Gran Carpa, es quien más hits ha conectado. Sus 236 imparables de por vida superan, por 22 incogibles, los totalizados por Liván. También comanda en carreras impulsadas, con 90, y en vueltas al cuadro, con 94. Lo mejor de todo para Luque es que, entre jugadores con al menos 500 apariciones al plato, lidera en average (.227), promedio de embasado (.283) y OPS (.572).
El exserpentinero derecho, quien brilló en la década de 1920 con los Rojos de Cincinnati, también es tercero en dobles (31), primero en triples (9), primero en bases por bolas (70) y finalizó con la cuarta mejor cifra de jonrones (5), junto con Camilo Pascual y Luis Tiant. Luque inclusive se convirtió, el 7 de octubre de 1933, en el primer escopetero isleño en pegar un hit en un compromiso de Serie Mundial.
En el caso de Hernández, con casi 100 apariciones menos que Luque, sumó 214 en su carrera. De hecho, son ellos dos los únicos pitchers cubanos con al menos 200 inatrapables. El diestro de 17 torneos en el mejor béisbol del mundo es primero en dobletes (38), segundo en estacazos de vuelta completa (10), segundo en rayitas producidas (84) y primero en porcentaje de slugging (.298).
El nacido en Villa Clara, con una carrera de 17 temporadas, fue un lanzador verdaderamente peligroso en el box entre 1999 y 2005. En ese lapso, registró 131 incogibles, 23 dobles, dos triples y siete pelotas fuera del parque, con 54 impulsadas, 36 anotadas y .245 de promedio, además de un OPS de .589 a lo largo de 608 viajes totales a la caja de bateadores.
Pero saque usted sus conclusiones: ¿Quién ha sido el mejor lanzador cubano a la ofensiva en la historia de las Grandes Ligas?
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1Adolfo Luque118510399423631959070115.227.283.289
2Liván Hernández109595964214382108410124.223.234.298
3Camilo Pascual10719677019832558145122.205.242.264
4Pedro Ramos7707035110993155622316.155.182.240
5Luis Tiant570513368414154413146.164.185.224
6Miguel Ángel Cuéllar