jueves, 28 de diciembre de 2017


El  Milagro de Lázaro Penagos: el beisbol



¡Levántate… y  Juega!



Por Domingo Setién Fernández.




Lázaro Penagos nacido el 17 de diciembre de 1895 en Córdoba, Ver., casi tocando las campanas de las venturosas y felices Navidades. 

Hijo de Don Leonardo Penagos Martínez y Doña Margarita Fernández de Penagos, pasó gran parte de su juventud en Córdoba. 

A los 13 años de edad fue enviado por su padre a estudiar en el internado de Escuelas Pías en Villcarriedo, España, y luego en 1912 se trasladó a la ciudad de Nueva York con el propósito de formarse, primero en Poughkeepsie Hight School, y posteriormente a través de la carrera de Ingeniería Mecánica en la prestigiad Universidad de Ithaca.

Mientras tanto, en la ciudad de Córdoba el patentizador del béisbol formando la cruz divina con un par de bates, el también inolvidable Padre J. Krill enseñaba el béisbol siempre reconocido como el rey de los deporte, utilizando inicialmente ramas de naranjo como majaguas poderosas oliendo a naturaleza, Guantes de lona y pelotas de hilo de medias, siendo el diamante ideal el atrio de la parroquia de La Inmaculada Concepción, ahora conocida como Catedral de Córdoba certificando esas enseñanzas el propio Dios con su box score muy particular.



A todo eso Lázaro llamado a continuar y a darle el finiquito final en tono de gloria, éxito y pasión al propio béisbol en Nueva York aprende el arte del querido deporte de las multitudes ocupando con todo éxito sus posiciones de tercera base y pitcher relevista en el equipo de su Universidad, para luego jugar con una novena formal de Chicago en donde en más de una ocasión fue tentado por los Dólares ya que le ofrecían por quedarse a jugar más temporadas algo así como seis Dólares por encuentro.

En 1916 Penagos se vio obligado a regresar a Córdoba por cuestiones empresariales, siendo tocado ya en forma definitiva por algo más que los diez mandamientos de la ley del Béisbol por parte del referido sacerdote Krill entre otras cosas importantes fundador del primer Cuerpo de Bomberos que existió en nuestra ciudad, pareciendo Don Lázaro como el ejemplo ideal y vestido de bombachos con el uniforme oliendo a café del bueno de aquel  personaje bíblico llamado Lázaro, el cual fue resucitado por la voz de Jesús al decir –Levántate y anda-, mas con nuestro personaje seria otro el lema el de –Levántate y juega.

De esa forma Penagos forjaría su primer campo de béisbol en el tradicional y bello Parque de San José llevando como arreos deportivos los propios utensilios utilizados por el Padre Krill.o seanl las maravillosas ramas de naranjo, los guantes de lona y la pelota de hilo de media.



Penagos seria uno de los grandes peloteros jugando sus posiciones habituales en el cojín caliente (tercera base) y pitcher con la novena del Colon dentro de aquellos candentes juegos realmente clásicos contendiendo ante su similar del Kayser.

El Kayser era dirigido y propiedad de Ruperto S. García, mientras que el equipo del Colón llevaban la táctica y las bendiciones del propio Padre Krill, estos dos equipos a la postre se fusionarían para competir ante el famoso Águila del Veracruz de Paco Rivera.

Nace el Estadio Colón y surgen equipos como El Pensamiento de Don Saúl Marenco, el hombre orquesta capaz de haber uniformado a 44 novenas amateurs, ya Lázaro para entonces juega con los Tigres de Don Antonio Real y nace el Córdoba también de Don Antonio Real.

Real terminaría por vender el Córdoba a Penagos y ya con aureola arriba de su gorra beisbolera el Estadio Colón es remodelado comprando el inmueble Lázaro a Ruperto S. García, convirtiéndolo en todo un coloso capaz de albergar a 3500 aficionados cuando la ciudad de Córdoba tenía 1500 habitantes.


En el año de 1934 el Estadio Colón cambia su nombre al de Ruperto S. García, como un homenaje de Lázaro a su suegro fallecido, y ya para 1937 a la Liga Mexicana a competir contra los Gallos de Comintra de la ciudad de México, Gallos de Santa Rosa, Nogales, El Agrario, Monterrey y el legendario Águila de Veracruz.

En el 38 hace contrataciones importantes, como la de Lázaro Salazar, todo es inútil ya que el Águila se impone nuevamente y logra el bicampeonato bajo el liderazgo de El Maestro Martín Dihigo.

En el 39 el ansiado campeonato, logrando Córdoba uno de los equipos más poderosos de todos los tiempos en la Liga Mexicana , deja en el camino al Águila , arrebatando el campeonato al Monterrey en su propia casa con un robo de jom del Príncipe de Belem (Salazar) en la décimo sexta entrada.

En el 40 Penagos decide retirarse del circuito ante la posibilidad de registrar la nueva Liga  (Regional Veracruzana), ese mismo año funda dicha Liga a nivel Estatal con el equipo Abejas, creando un semillero de nuevos talentos de donde surgiría una nueva leyenda del béisbol nacional e internacional, Beto Ávila.


Se suman equipos como el Aztecas de Alejo Peralta, Coatzacoalcos, Chileros de Xalapa, Poza Rica, Nogales entre otros duelos estrujantes que se convirtieron entre el campeón de la liga Invernal  y el campeón de la Liga del Pacifico.

Entre los jugadores famosos del Córdoba, Beto Ávila se da el lujo de jugar en el invierno en el diamante del Ruperto S. García y en el verano de los Indios de Cleveland.

En 1957 anuncia Penagos su retiro a pesar de la insistencia de Alejo Peralta y la donación de este del alumbrado al Parque Ruperto S. García.

En el 59 Penagos regala la franquicia y presta el Estadio sin costo aj jóvenes empresarios cordobeses que tenían la inquietud de probar suerte, en los cuales se encontraban Antonio López, El licenciado Rincón , Chara Mansur entre otros, quienes desistieron dos años más tarde.


El 72 es año de gratos recuerdos para Lázaro invitado por el entonces Gobernador del Estado de Veracruz a lanzar la primera bola del partido inaugural del nuevo estadio Beisborama, comenzando una nueva era del béisbol profesional en Córdoba.


El Ruperto S, García que se encontraba situado en un barrio de campeones del rey de los deportes, a una cuadra de distancia habitaron familias de peloteros amateurs inolvidables como la forjada por el rey de la tijera Prisciliano Rivera, los De La O, Cuevas, los Santana con Mingo y el Dike por delante, inclusive colindando con el ya también derruido Parque Iberia en donde en alguna ocasión llego a jugar futbol la Selección Vasca con Isidro Lángara por delante anotando nueve goles a los muchachos bien alimentados de Olavarrieta, encerró en sus tribunas los gritos legendarios del Gran Zandugo, y en los fines de temporada los relinchos de los Jinetes en el Cielo, la cuadra de caballos finos que tenía Penagos como uno de sus tesoros preciados.

Tomador de café con el que fuera presidente de México, Don Adolfo Ruiz Cortines, hombre emprendedor y triunfador en el mundo del comercio, distribuidor rey de la Cerveza Moctezuma, Penagos Hermanos situado en avenida 1 y esquina Calle 11, en donde tuvo otro equipo ideal el formado por activos y fieles empleados como Polín Villar , Don Valentín, El Negro Salvador Abella, Marcos Herrero Padre, todos ellos  jugando algo más que un simple o maravilloso partido de nueve o más entradas, cada uno tenía una recamara propia para estar al pie del cañón por 24  horas un día a la semana.


1973 Año de gracia que lo entroniza en el Salón de la Fama del béisbol profesional mexicano, siendo el primer nacido en nuestra ciudad en ser entronizado de tamaña manera, aparte de que un año después recibe otro homenaje por parte de Don Alejo Peralta en reconocimiento a su gran trayectoria de magnate del béisbol nacional en el Parque Delta de la ciudad de México.

Fallece en enero de 1979, y ese mismo año sería cambiado el nombre oficial del Estadio Beisborama 72 a Estadio Lázaro Penagos  Fernández como permanece hasta nuestros días. Esto se decidió en una reunión de Cabildos, siendo Presidente Municipal Silvestre Aguilar, esa misma comuna colocó la placa con el nombre de Lázaro Penagos.


 Penagos es inmortal y sus pasos resuenan todas las noches con el vuelo de estrellas o de spaldings sobre los cielos cordobeses, recorriendo sus lugares de antaño, como la cuadra en donde se albergó el único bar con ambiente beisbolero El Gato Negro, primero bajo las ordenes de Lalo Pérez, siendo relevado después por Manuel Camarillo; la peluquería La Fama de Don Prisciliano, lugar imprescindible para escuchar por radio las incidencias de las Series Mundiales; las sin pares tiendas deportivas apuntaladas por La Cadena de Oro de Don Luciano Olavarrieta, con todo y sus bates irrompibles con el propio recuerdo de Lázaro Penagos Fernández,

No se puede olvidar su gran visión para descubrir peloteros que más tarde jugarían en Grandes Ligas por ejemplo muchos formaron parte del orden al bat con el cual ganaron los Cafeteros al Monterrey en la ciudad regia.

Enlistado de gloria.



Box Score. Equipo Campeón  Córdoba 1939 Liga Mexicana.

Leal if 2b
Molinero 3b
Bejerano cf
Salvatierra rf
Salazar 1b
Pedrozo  c
García 2b
Ochoa 1f
González ss
Echeverría p
Prieto p.

-Patrocinadores de un sueño convertido en realidad.

En un notable suplemento o álbum editado en el año del título de Córdoba en el accionar de la Liga Mexicana de Beisbol se anunciaron como patrocinadores de tan notable team, aparecieron en casi un cien por ciento comercios orizabeños como la Sastreria Bautista, Casa Fuentes(Para ir al Beisbol vista elengante), sin olvidar la publicidad dada por la fabrica de Puros La Perla  (El Puro predilecto de los peloteros cordobeses). Dicha negociación estaba ubicada en la población de Banderilla, Veracruz, muy cerca de Xalapa, sin olvidar a La Locomotora, una de las iniciales fabricas cañones en la producción de chocolates.

Esa empresa era de raíz y manufactura xalapeña.

De esa manera el pregón de un Córdoba campeón en Liga Mexicana era una realidad.



Como realidad fue aquella voz parecida a la de Dios que a Penagos le susurro en su oído derecho.

-¡Levántate Lázaro… y JUEGA!


Acaso fue la voz de Dios, del Padre Krill o de la propia ciudad de Córdoba, aquella ciudad de 1500 habitantes pero que parecieron millones cuando levantando la voz al cielo, gritaron, ¡somos campeones!

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